El Diletante Guacho Fané

En el seno del sufrimiento hallé el sendero secreto del deleite...

domingo, septiembre 21, 2008

domingo, muévelo
nena que te va a gustar

una apuesta frente a lo que no se puede probar
pensar en el sentido de la vida es orar

sábado, agosto 30, 2008

uno de Carlos Godoy

Busco la banqueta que era del abuelo
la coloco frente al teléfono
me siento.

Te miro.

Traspaso la cáscara
de plástico negro y duro de aparato,
recorro ochenta cuadras
por el cableado telefónico,
finalmente traspaso el plástico
de aparato duro y blanco.

Ahí estás.
Te veo.

Recostada en tu cama
a dos metros del teléfono blanco,
me estás mirando.

Nos miramos.

jueves, junio 26, 2008

Falcao ve la matrix

como dijera Wittgestein, el lenguaje está compuesto por mil juegos reglados, y son estos juegos los que hacen posible la creación de algo a lo que llamar poesía.

comprender esas reglas es practicar
un lenguaje.

viernes, mayo 16, 2008

Altazor, nacido a la muerte de Cristo.


“por entre las fuerzas misteriosas que ceden,
la criatura humana entablará las más puras relaciones
con todas las cosas que tiemblan en su halo sensible
esperando nuestras miradas amorosas y nuestras caricias inteligentes...”
Juan L. Ortiz


El proyecto de escritura que el poeta chileno Vicente Huidobro despliega en sus manifiestos y conferencias tiene una fuerte repercusión en su poesía. De hecho, la reflexión sobre la misma poesía y sobre el lenguaje encuentra continuidad en sus poemas. Puede afirmarse que es en este sentido en el que muchos críticos se refieren a su poesía como metapoesía, es decir, una poesía que habla de la poesía.

A partir de 1914, fecha en la que presenta su escrito “Non serviam”, pueden observarse una serie de lineamientos que va a mantener a lo largo de su obra. Así, once años después de esta primera intervención, y en ocasión de la reciente aparición de los manifiestos dadaístas y surrealistas, ratifica de esta manera su postura: “Después de lanzados los últimos manifiestos acerca de la poesía, acabo de leer los míos y, más que nunca, me afirmo en mis antiguas teorías.”[i]
Ahora bien, ¿cuales son esas teorías en las que se reafirma y de qué manera se hacen presentes en su práctica poética? Lo que intentará mostrarse es que los postulados son claros y precisos, y que se verifican coherentemente en sus composiciones poéticas.
La conferencia “Non serviam” anuncia ya desde su título la idea principal que va a desarrollar: ruptura con el lenguaje mimético. El poeta no debe buscar una escritura que sea una representación especular de la naturaleza, del mundo exterior como verdad preexistente. Al contrario, lo que debe hacer es romper con el realismo[ii] y con la función referencial del lenguaje, y si queda algo a imitar de la “Madre Natura”, se tratará solamente de su capacidad creadora. Sostiene que la poesía no se construye con el lenguaje cotidiano, sino que, por el contrario, “el valor del lenguaje en la poesía esta en razón directa de su alejamiento del lenguaje que se habla”[iii]
Entonces, primera propuesta: total libertad creadora y alejamiento del lenguaje referencial. Esta ruptura repercute inmediatamente en la idea que se tiene del poema. Dado que éste no reproducirá las leyes naturales, o mejor dicho la lógica cristalizada que el sentido común proyecta hacia la realidad como inherente a ella, no se tratará entonces de un texto o comentario sobre el mundo, sino de una cosa más en el mundo: las cosas que existen-en el poema existen-por el poema, y no a causa de las cosas que existen previamente. Así es que, en tanto escribir un poema es una acción por medio de la cual se agrega una cosa más a lo que hay, se trata de una forma de intervención en la realidad. Enfatizando la autonomía del poema, Huidobro se dirije al poeta como al que tiene el deber de crear nuevas realidades, o como él mismo dijera en 1916: “Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra”[iv]
Esta cita es extraída de un poema, con lo que, si bien se trata de un arte poética, comienza ya a observarse la correspondencia entre práctica y teoría. En cuanto a lo de “cuida tu palabra” (si se considera que esta declaración es realizada dentro de un contexto histórico-poético fuertemente anti-racionalista), a lo que se apunta es a remarcar la función de “control” o elaboración intelectual que el poeta tiene sobre su escritura. No se trata de un automatismo, ni de un azar, sino de una intervención intencionada; aunque no puramente racional. Existe también una postura estética que busca evitar sentimentalismos o adjetivaciones excesivas que son consideradas como un adorno innecesario, pero no es esto lo que se analizará.
En “Manifiesto de manifiestos” explica largamente la imposibilidad de aislar una sola de las facultades del pensamiento para luego efectuar la escritura poética a partir de ello. Antes bien, el poeta alcanza la actividad creadora a partir de una especie de estado de hiperlucidez donde todos sus sentidos se encuentran en máxima tensión. No se trata de un papel pasivo el que juega allí, como afectado por el exterior o un interior que le es ajeno y lo impulsa, sino que su rol es completamente activo, haciendo converger la totalidad de las facultades de su personalidad en el momento de configurar los elementos de su poema. La razón, en ese estado, asiste a la producción del delirio poético. En última instancia, la razón tamiza u organiza al delirio. De esa manera explica Huidobro el estado de atención extraordinaria que debe alcanzarse para crear poesía. En el fragmento de Altazor que nos ocupa (versos 431 a 636 del “Canto V”), una de las imágenes que utiliza es la del molino:

“Así eres molino de viento
Molino de asiento
Molino de asiento del viento
Que teje las noches y las mañanas
Que hila las nieblas de ultratumba
Molino de aspavientos y del viento en aspas
El paisaje se llena de tus locuras.”[v]

El poeta es una suerte de molino donde el viento se asienta iniciando el engranaje. Se trata aquí de una inversión: transmutar a la naturaleza haciendo de ella un insrumento, y no al revés como en el lenguaje mimético. El molino hila y teje; el poeta es quien va a establecer las relaciones que hay entre los objetos. Descompone y recompone para poblar el paisaje.
Aquí ya comienza a verificarse un aspecto fuerte de su propuesta: no se trata de las relaciones de un lenguaje ordinario o representativo, sino de relaciones de carácter preformativo, que subyacen y que esperan por el poeta para ser creadas. Huidobro expresa que el poeta es quien sorprende la “relación oculta” que existe entre las cosas más lejanas, quien trae lo nuevo desde el caos de lo innombrado. Si el lenguaje convencional representa al mundo, el poeta habla fuera del mundo, ampliándolo. El objetivo del poeta es la metáfora inédita y de máxima extensión. En ella reside lo que Huidobro llama el “efecto trascendental”, inquietante, maravillador, que es el propio de la poesía. Las relaciones cristalizadas en el lenguaje ordinario podrían tener el mismo origen delirante, con lo que se pone de relieve su carácter arbitrario y convencional. Como si dijera, “actualmente son estas, pero no son las únicas posibles”. Este rasgo bien podría hacerse extensivo a una posición política, en tanto una mirada del mundo es una mirada política y lo que busca el poema es hacer peligrar cierto orden simbólico establecido.

Siguiendo la lectura de Andrea Ostrov: “el poema de Huidobro sugiere que la metáfora es estructuralmente constitutiva del lenguaje. El poema muestra la dimensión metafórica general del lenguaje”[vi]. Todo lenguaje es metafórico, y en su función representativa sirve para pensar indirectamente una realidad que es esencialmente imposible de alcanzar. El poema continuamente cuestiona la estructuración y las articulaciones que un lenguaje hegemónico propone para lo real. Tiene que ser una lente que distorsione, o un molino que roya el lenguaje cotidiano, como aquí, donde el poeta recombina arbitrariamente en lo interior de la palabra:

“La farandolina en la lejantaña de la montanía
El horimento bajo el firmazonte”[vii]
Así va sugiriendo el lugar de la poesía como pura-posibilidad en la medida en que opera una apertura hacia la infinita combinatoria. También en este otro fragmento, poniendo en cuestión la fijeza de las funciones sintácticas:

“La cascada que cabellera sobre la noche
Mientras la noche se cama a descansar
Con su luna que almohada al cielo
Yo ojo el paisaje cansado
Que se ruta hacia el horizonte
A la sombra de un árbol naufragando”[viii]

O incluso en este otro fragmento, llamando al poeta a profetizar y a alentándolo a que se exacerbe en su fiebre lírica, aún conservando, en esta parte del poema, la sintaxis, pero creando palabras nuevas -ya que, como se señaló con anterioridad, cuenta con una total libertad- buscando hablar en el lenguaje de las cosas:

“Y hablo como mar y digo
De la firmeza hasta el horicielo
Soy todo montalas en la azulaya
Bailo en las volaguas con espurinas
Una corriela tras de la otra
Ondola en olañas mí rugazuelo
Las verdondilas bajo la luna del selviflujo
Van en montonda hasta el infidondo
Y cuando bramuran los hurafones
Y la ondaja lanza a las playas sus laziolas
Hay un naufundo que grita pidiendo auxilio”[ix]

Aún más, en plan de mostrar de qué manera el lenguaje del poeta va creando la realidad o es en sí mismo la realidad: “Soy luciérnaga”, “Y no sólo soy luciérnaga / sino también el aire en que vuela”, “Y luego soy árbol”. Con lo que nuevamente no es una subjetividad que representa la escena del mundo objetivo, si no que el poeta es, no sólo los personajes que están en esa escena, sino también la escenografía y el escenario. La naturaleza, entonces, de ninguna manera le dicta lo que él tiene que escribir, sino que es éste quien se hace cargo de su papel creador, relacionando lo que incluso en apariencia parece imposible de relacionar:

“Yo soy el rey
Los ahogados florecen cuando yo lo mando
Atad el arco-iris al pirata
Atad el viento a los cabellos de la bruja
Yo soy el rey
Y trazaré tu horóscopo como un plan de batalla”[x]

Así es como el poeta tiene el deber de trazar nuevas dimensiones de realidad y de partir en busca de la poesía en el misterio de lo aún no-dicho. Su deber es trabajar sobre el material verbal y, así, royéndolo, operando sucesivos desplazamientos, lograr extensivamente la desconstrucción de una realidad naturalizada, pero no necesariamente única y verdadera. Huidobro muestra en lo formal de su escritura esos desplazamientos, hasta llegar hacia el final de Altazor y por el camino de una desarticulación progresiva, a la disolución misma del lenguaje.

“¿En dónde está el arquero de los meteoros?
El arquero arcaico
Bajo la arcada eterna el arquero del arcano con su violín violeta con su violín violáceo con su
violín violado”[xi]

No es una pura desconstrucción, sino una construcción que siempre está comenzándose. El “Manifiesto tal vez” de 1924 así lo expresa. ¿De qué manera? Comenzando con una negación, siguiendo con una pregunta, y lanzándose a la búsqueda[xii]. En todo momento es el trabajo sobre el lenguaje, al que se lo observa con mirada extrañada y con plena conciencia de la inexistencia de una relación unívoca con la realidad, el que le permitirá entonces al poeta, quizás, flechar alguno de esos secretos eternos, y tal vez llenarse los ojos con él para luego vaciarlos en su canto.




Notas


[i]Vicente Huidobro, “Manifiesto de manifiestos”, en Celina Manzoni, Vanguardias en su tinta, Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 2007, pg. 66.
[ii]Como aclarara también en su “Manifiesto de Manifiestos” de 1925: “El realismo en el sentido usual de la palabra, es decir, como descripción más o menos hábil de las verdades preexistentes, no nos interesa y ni siquiera lo discutimos, pues la verdad artística empieza allí donde termina la verdad de la vida.”
[iii]Vicente Huidobro, “La poesía”, en Daniel Freidemberg y Edgardo Russo, Cómo se escribe un poema: español y portugués. Rubén Darío...(et al.), Buenos Aires, El Ateneo, 1994.
[iv]Vicente Huidobro en Celina Manzoni, Vanguardias en su tinta, Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 2007, pg. 65
[v] Vicente Huidobro, “Altazor o el viaje en paracaídas. Poema de VII cantos”, en Vicente Huidobro, Antología Poética, Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 2007, pg. 162. En adelante, los versos que se citen del poema corresponden siempre a la misma edición.
[vi] Andrea Ostrov, “Altazor de Vicente Huidobro: la realidad en el lenguaje”, en María Cecilia Graña (compiladora), La suma que es el todo y que no cesa: el poema largo en la modernidad, Rosario, Beatriz Viterbo Editora, 2006, pg. 42.
[vii] Ibid., versos 477-478, pg. 163.
[viii]Ibid., versos 497-502, pg. 164.
[ix] Ibid., versos 545-555, pg. 165.
[x] Ibid., versos 611-616, pg. 167.
[xi] Ibid., versos 625-627, pg. 168.
[xii] Allí Huidobro declara: “Nada de caminos verdaderos y una poesía escéptica de sí misma. ¿Entonces? Hay que buscar siempre.”

incomprobable

hasta donde entiendo, Plotino sostenía lo siguiente:
la carga ontológica de todo lo que es se va gastando según distintos niveles de realidad. ésta se despliega a la manera de un árbol, volviéndose cada vez más múltiple y degradándose en cada nodo hasta llegar al “no ser” de la realidad material. el Principio ontológico que sostiene todo este sistema arbóreo es otra forma de “no ser”, otro significado para esta negación que no va por el lado de ser pura privación (de carga ontológica), sino por ser de carácter indeterminado. todo lo que es, es algo determinado (en el sentido en que “es” esto o esto otro); en cambio del Principio de todo (este Uno informe, indeterminado, impensable), que podríamos incluso reformular como el “¿qué es?”, decimos que “no es” en tanto se opone a lo que es-determinado. además, es un “no ser” sobreabundante, y en este sentido, lo que “realmente es”, ya que, al desbordarse de sí mismo, genera todo lo que hay.



por último, este Uno es principio de toda posibilidad: todo lo que es, es porque pudo ser. de hecho, y refiriendo a la primera frase, todo lo que es, es despliegue de ese Uno, que se va disolviendo, hasta agotar su carga ontológica a lo largo de lo que, sin embargo, se presenta como un continuo espiritual. se va como difuminando...

el lugar que ocupa la mente en este esquema es interesante. también el acceso místico a lo Uno..

miércoles, marzo 19, 2008

vindicación de la falopa




CARTA A LA MADRE DE UN TOXICÓMANO

No hay drogas buenas y malas,
sino usos sensatos o insensatos de las mismas.


Muy señora mía:

Comprendo y comparto sinceramente el sentimiento de impotencia que le impulsa a formar grupos de protesta y manifestarse por las calles pidiendo soluciones para un asunto que empeora cada día. Por eso mismo le propongo detenerse un momento a reflexionar, ya que no conocemos una cosa simplemente por padecerla en nuestra carne, sino cuando llegamos a entender de dónde nace.
A usted, la propaganda oficial le ha dicho que hay, por una parte, La Droga y por otra parte las medicinas de la farmacia, y por otra los productos vendidos en las tiendas de alimentación y los estancos. Unos llevan a la muerte, otros a la vida y los terceros son cosa distinta.
Me atrevo a sugerirle que ideas de este tipo sólo empiezan a parecer reales cuando decidimos creer en ellas. La heroína, que simboliza hoy el Mal, nos sirve de perfecto ejemplo. Es un opiáceo, y el opio fue usado como bendición de Dios por todos los médicos desde hace 4.000 años hasta hace unos pocos.
Sus derivados son, desde luego, drogas de delicado manejo. Fíjese, con todo, que mientras fueron legales no produjeron un sólo caso de sobredosis accidental, mientras ahora matan involuntariamente a cientos de jóvenes cada año; y fíjese también en que mientras fueron cosas decentes, puras y baratas sus consumidores eran gente mayor. Lanzada por la casa Bayer al mismo tiempo que la aspirina, su otro gran descubrimiento, la heroína se recomendaba hasta para calmar los nervios y la tos de los niños pequeños.
Querría hacerle ver, señora, que si esa sustancia resulta hoy diabólica es porque algunos venden lucrativamente infiernos a los demás, pero también porque en alguna medida la declaramos diabólica nosotros mismos, que no sabemos vivir sin un Satanás u otro y lo encontramos en terrenos tan neutros como la química. La tragedia ocurre cuando alguno de nuestros hijos —en la edad más difícil, cuando su carácter aún no se ha formado— deciden creer la fantasías de sus padres.
¿Por qué se la creen? Observe que no sólo tiene la fascinación de lo prohibido, sino una triste aunque innegable ventaja. Obtener el estatuto de endemoniados (colgados) les libera de ese aprender a sacrificarse y acumular para otros que marca el comienzo de la madurez, les libera de asumir responsabilidades por los actos propios. Sin darnos cuenta, al aceptar que existiera una sustancia capaz de anular diabólicamente la buena voluntad ofrecimos a nuestros hijos una coartada y un papel. Coartada para la falta de virtud y papel para la falta de paradero.
Hay algo que usted sabe y parece estar olvidando constantemente. A su hijo le cuesta 20.000 pesetas el gramo de unos polvos que —según declaraciones oficiales— tienen el 5% de lo que pretenden, cuando mucho el 10%. ¿Podría padecer un marido o un hijo alcohólico si —por razones de precio y pureza— sólo lograra beber al día de anís o coñac lo que cabe en un dedal de costura? Cuando le dijera que necesitaba el dinero de la compra o el del alquiler para conseguir su dedal de licor de cada día ¿qué le respondería? Y cuando le viera morir por beberse un centilitro de eso, ¿le echaría usted la culpa al anís o al coñác en general?
Dentro de su penosa situación, señora, le sirve de consuelo pensar que la heroína es algún tipo de cuerpo maléfico que basta mirar para quedar enganchado irresistiblemente. Su hijo, un pobre incauto, quiso probar nada más y desde ese preciso instante se convirtió en víctima justificada para robar o hasta matar, y desde luego para declararse parásito perpetuo.
Pero la heroína, que sienta casi siempre muy mal las primeras veces, no empieza a adiccionar antes de pasar dos semanas usando un cuarto de gramo diario (si lo duda usted, pregunte a un médico competente). E incluso entonces, la reacción de abstinencia no resulta más incómoda que una suave gripe durante un par de días. Para adiccionarse realmente se necesitan al menos dos meses de uso cotidiano. Por otra parte, lo más probable es que su hijo no conozca realmente la heroína, sino una forma tosca y rebajada de morfina, rebajada tan brutalmente que para poder depender a nivel físico de ella necesitaría casi cuatro gramos diarios, y usted sabe que no toma más de un cuarto, cuando llega a tanto; y yo le añado que si tomase la cantidad requerida para convertirse en un verdadero adicto moriría de inmediato por efecto del sucedáneo. Extraiga usted misma las consecuencias. El esfuerzo de las autoridades por crear algo diabólico ha desembocado en la aparición de un ejército dirigido por asesinos, aunque reclutado entre farsantes e ilusos, que, a cambio del estigma y el envenenamiento con matarratas y maizena compran irresponsabilidad. El sistema vigente impone lo uno y vende lo otro. Mientras las fuerzas del orden se desmoralizan, y mientras el estado de cosas enriquece a un grupo creciente de personas que viven muy bien de defender, tratar o reprimir un mal inventado por la prohibición, usted, yo y los demás cabezas de familia somos el público que paga.
¿Qué hacer?. Como los Estados prefieren seguir mintiendo, sólo nos queda defender la verdad en este asunto, tan recubierta de ignorancia e interesados mitos. La verdad, señora, es que no hay drogas buenas y malas, sino usos sensatos e insensatos de las mismas (como pasa con las armas de fuego, la energía nuclear y tantas otras cosas), que el uso sensato es infinitamente más probable cuando no hay mercado negro y que la ilegalización estimula toda suerte de abusos. La verdad es que no depende tanto de la (supuesta) heroína como de las condiciones impuestas a su consumo el que sea un vicio pagado con una abyecta vida y una abyecta muerte. La verdad es que había mil veces menos adictos-delincuentes cuando los médicos podían recetar opiáceos. La verdad es que curar la heroinomanía con metadona es como curar al alcohólico de whisky con ginebra y mucha hipocresía. La verdad es que el remedio puesto en práctica está agravando la enfermedad con ofertas de nuevos planes que son caricaturas del más fracasado y viejo, pues la receta de aumentar los castigos —incluso aplicando el de muerte— sólo logra encarecer aún más el producto, aumentando el negocio y consiguiendo que sea vendido por menores de edad, únicos irresponsables a nivel penal.


Coartada
Fíjese que tampoco sirve proponer subvenciones y empleos a las personas por el mero hecho de declararse heroinómanos. Estas medidas estimularían inmediatamente a muchos pobres, parados e infelices a poner los medios para declararse tales, multiplicando la cantidad de personas acogidas a la coartada y el papel de irresponsables víctimas. A usted y a mí nos queda el consuelo de pensar que el asunto es planetario. Pero el mal de muchos no dejará de ser consuelo para tontos. Nuestros protectores corrompen la sociedad en nombre de la salud pública, permitiendo que se venda basura a precios astronómicos, creando cofradías draculinas que dan de comer a mangantes y criminales y fundando una casta a quien la policía protege bajo la categoría de confidentes, aunque en privado les llame gusanos, por aquello de hacer posible una pesca. Es esa canalla quien controla hoy el mercado de todas las drogas ilegales.
Ya verá usted cómo en las próximas elecciones todos los partidos le piden el voto con grandes promesas, después de apoyar hace poco en las cortes aquello que hace crónico el actual estado de cosas. Quizás le he dicho cosas que preferiría no saber, que apartaría como fuere de su mente. Pero me pregunto si quienes le dicen lo que querría oír no serán quienes defienden la auténtica causa de sus desdichas.


Antonio Escohotado
El País, 23 de mayo de 1988, pág. 32
http://www.escohotado.org

--------------------------------------------------------------------------------------------

Carta al señor Legislador de la ley sobre Estupefacientes
A. Artaud, en El ombligo de los limbos

Señor Legislador de la ley de 1916, aprobada por el decreto de julio de 1917 sobre estupefacientes, eres un castrado.
Tu ley no sirve más que para fastidiar la farmacia mundial sin provecho alguno para el nivel toxicómano de la nación
Porque
1ro El número de toxicómanos que se aprovisionan en las farmacias es ínfimo
2do Los verdaderos toxicómanos no se aprovisionan en las farmacias
3ro Los toxicómanos que se aprovisionan en las farmacias son todos enfermos
4to El número de toxicómanos enfermos es ínfimo en relación a los toxicómanos voluptuosos
5to Las restricciones farmacéuticas de la droga no reprimirán jamás a los toxicómanos voluptuosos y organizados
6to Habrá siempre traficantes
7mo Habrá siempre toxicómanos por vicio de forma; por pasión
8vo Los toxicómanos enfermos tienen sobre la sociedad un derecho imprescriptible, que es el que se los deje en paz.
Es por sobre todo una cuestión de conciencia.
La ley sobre estupefacientes pone en manos del inspector-ursurpador de la salud pública el derecho de disponer del dolor de los hombres; en una pretensión singular de la medicina moderna de querer imponer sus reglas a la conciencia de cada uno. Todos los balidos oficiales de la ley no tienen poder de acción frente a este hecho de conciencia: a saber, que, más aun que de la muerte yo soy el dueño de mi dolor. Todo hombre es juez, y juez exclusivo de la cantidad de dolor físico o cantidad de vacuidad mental que pueda honestamente soportar.
Lucidez o no lucidez, hay una lucidez que ninguna enfermedad me arrebatara jamás, es aquella que dicta el sentimiento de mi vida física. Y si yo he perdido mi lucidez la medicina no tiene otra cosa que hacer sino darme las sustancias que me permitirán recobrar el uso de esta lucidez.
Señores dictadores de la escuela farmacéutica de Francia ustedes son unos pedantes roñosos: hay una cosa que ustedes debieran considerar mejor: el opio es esta imprescriptible e imperiosa sustancia que permite retornar a la vida de su alma a aquellos que han tenido la desgracia de haberla perdido.
Hay un mal contra el cual el opio es soberano y este mal se llama Angustia, en su forma mental, médica, psicológica, lógica o farmacéutica, como ustedes quieran.
La angustia que hace a los locos
La angustia que hace a los suicidas
La angustia a los condenados
La angustia que la medicina no conoce
La angustia que vuestro doctor no entiende
La angustia que quita la vida
La angustia que corta el cordón umbilical de la vida. Por vuestra ley inicua ustedes ponen en manos de personas en las que ni tengo confianza alguna, castrados en medicina, farmacéuticos de porquería, jueces fraudulentos, doctores, parteras, inspectores doctorales, el derecho a disponer de mi angustia, de una angustia que en mi es tan aguda como las agujas de todas las brújulas del infierno.
Temblores del cuerpo o del alma, no existe sismógrafo humano que permita a quien me mire, llegar a una evaluación de mi dolor mas precisa que aquella fulminante de mi espíritu!
Toda la azarosa ciencia de los hombres no es superior al conocimiento inmediato que puedo tener de mi ser.
Soy el único juez de lo que esta en mí.
Vuelvan a sus buhardillas, médicos parásitos, y tú también, Señor Legislador Moutomier, que no es por amor de los hombres que deliras, es por tradición de imbecilidad. Tu ignorancia de aquello que es un hombre solo es comparable a tu estupidez pretendiendo limitarlo.
Deseo que tu ley recaiga sobre tu padre, sobre tu madre, sobre tu mujer y tus hijos y toda tu posteridad. Y mientras tanto soporto tu ley.

jueves, febrero 14, 2008


- ¿Cuál sería hoy la función del poeta en nuestra sociedad?

- Yo diría, como Artaud o como Césaire, que la poesía está unida ahora a la revolución. En el sentido de las transformaciones. Porque le poeta obra con el lenguaje mismo para apresar esa realidad que es muy fluida y confluyente, y que es también contradictoria. Y debe asimismo modificar todas las convenciones comunes de la comunicación. Se está así frente a una revolución en el lenguaje que puede incidir después en otros planos de la transformación en tanto toca otros planos de la concepción de la realidad o de su percepción en los lectores u oyentes. No olvidemos que el hombre está en la prehistoria, no ha penetrado en la verdadera historia, y el poeta está comprometido en esa tarea.

- Usted me habló del destino del poeta como semejante al del héroe.

- Sí, porque la cuestión es vencer el miedo, es quemarse, dándose, que viene a ser otra manera de perderse, o de madurar o de recobrar, en forma que no se refiere estrictamente a la vida, pero sí, a no sé que forma de existencia. El héroe muere por una cosa, supera la llama, el poeta al quemar ese momento de oscuridad y de luz también.

un almismo ayoico

- ¿Y qué es Dios para usted? ¿Cómo se lo imagina?

- Puede ser una manera de designar lo que no conocemos. Nosotros lo sentimos, sí, indudablemente. Pero yo me lo imagino fuera de esas figuraciones tradicionales o confesionales. Podría estar más cerca del sentido oriental de Brama, una palabra que define lo desconocido, lo divino, si se quiere. Los orientales decían que cada partícula de materia está llena de espíritu.


- Es casi una apreciación científica, ¿verdad?

- ¡Tiene su verificación científica! Ahora con las investigaciones que se han hecho en el átomo, se llega hasta los electrones, el neutrino, sí, que es la última palabra. Pero, mucho más allá, se sospechan elementos más inasibles aún, casi espirituales, ¿me entiende? Es decir, la materia se resuelve en espíritu. Como decían los orientales, “cada partícula está cargada de espíritu”. Nosotros en Occidente hacemos una diferencia un poco escolar entre materia y espíritu, ¿no?

lo que yo quise decir: una preeminencia de matices

- No trato de volver al acaso estéril enfrentamiento entre arte y ciencia, ¿pero no cree usted que son dos caminos particulares para captar la realidad...?

- Sí, es preciso no enfrentar el arte y la ciencia, pero también es innegable que son dos vías. El artista tiende a la sensibilidad y el científico obra por concepto, por abstracción, cuya historia, diremos así, va determinando lo que se llama “tradición científica”, que es la base para la investigación de ciertas zonas limitadas de la realidad. ¿Cuáles son esas zonas? Aquellas que son aprehensibles por cierto tipo de conocimiento. Pero las matemáticas y la química, y aún la filosofía, están determinadas, en lo profundo, por la intuición que, tal como señalara Einstein, es de tipo poético. Quiere decir entonces que el científico y el artista en ese aspecto de la intuición se juntan. Las diferencias entre el conocimiento científico y el artístico creo están dadas en la actitud o el método. El científico se coloca en la posición de valerse como instrumento de la abstracción del concepto. El poeta es la sensación, la intuición y a veces la imaginación, que es también muy importante en la captación del objeto.
Pero aún en el conocimiento conceptual no existe la separación o abstracción absoluta, se mantiene siempre, subsiste, una participación subjetiva. Diríamos, finalmente, que se trata de una preeminencia de matices entre la intuición y el concepto o, como dijera Dante, entre el amor y la inteligencia. Él decía amor en ese sentido de la intuición, que es a la vez inteligencia. Y la inteligencia a su vez es amor.

- Lo específico de la poesía, entonces...

- No sabemos cómo nos toca la poesía, pero sí que ella se expresa en mil formas; está en el crecimiento de todo, como el amor. También sabemos, como explica muy bien Pavese, y antes Croce y otros, que la poesía es conocimiento por vía de la intuición, por contacto o inmersión en cierto misterio por el que uno se siente tocado o atraído. Y el misterio atrae porque requiere, para mostrarse como misterio, cierta luz, cierta iluminación, cierta música, cierto estado de tensión entre determinadas zonas de la realidad que vincula al misterio con la actitud del poeta, y genera entre ambos una atracción recíproca. A poesía quiere revelar ese misterio, inaccesible al conocimiento puramente intelectual o científico, y ese objeto de conocimiento se expresa, se sugiere, accede a un plano en cierto modo sensible, por medio de la palabra. Y también de la música, que para mí ha sido muy importante. La palabra y el sonido están penetrados, como instrumentos, de eso que hace que uno sienta la sensación de haber aprehendido el conocimiento. Claro que para que tal cosa ocurra debe suceder algo con lo que llamamos inteligencia: tiene que abrirse, sensibilizarse, arder, como decían los místicos españoles. Esa inteligencia ardiente sería la que puede tomar y consumir una zona de la realidad e iluminarla. Pero en última instancia no se trata solamente de la inteligencia: Blondel decía que se puede hacer poesía con todo el cuerpo. Digamos mejor: con todo el ser.



al tanteo, articulaciones
para develar o reproducir
el continuo:

un sonido difícil de asimilar
pero que al cabo se distingue
bajo esa textura
hostil, melodioso



sí, con una armonía en tensión...
como si se tratase de un zoom vertiginoso

domingo, enero 20, 2008

“Yo soy el primero que he reivindicado para la voluntad la primacía que le pertenece, transformando así todo el dominio de la filosofía”



Schopenhauer tirandole puntas a Freud:


Todo esto corresponde al importante papel que juega la relación sexual en el mundo humano, donde es realmente el centro invisible de toda acción y conducta, y se puede atisbar por todas partes a pesar de los velos que lo cubren. Es la causa de la guerra y la meta y objeto de la paz, el fundamento de lo serio y la finalidad de lo jocoso, la fuente inagotable del ingenio, la clave de todas las alusiones y el significado de todas las insinuaciones misteriosas, de todas las proposiciones tácitas y todas las miradas robadas; es la meditación diaria del joven y a menudo también del anciano, el pensamiento permanente del impúdico e incluso a menudo aparece en la imaginación del casto contra su voluntad, el material siempre disponible de la broma precisamente porque lo profundamente serio está situado en su raíz .

Próximo al amor a la vida, [el amor sexual] se muestra a sí mismo... como el más poderoso y activo de todos los motivos e incesantemente reclama la mitad de los poderes y pensamientos de la parte más joven de la humanidad. Es la meta final de casi todo esfuerzo humano; tiene una desfavorable influencia sobre los asuntos más importantes, interrumpe continuamente las ocupaciones más serias y a veces deja perplejas por un tiempo incluso a las grandes mentes. Parece no dudar en introducirse con su morralla e interferir en las negociaciones de los hombres de Estado y las investigaciones de los eruditos. Sabe como deslizar sus cartas de amor y sus rizos incluso en los portafolios ministeriales y los manuscritos filosóficos.


Y, nuevamente, qué haremos con esta escena accidental?




La vida como dolor.

El pesimismo metafísico de Schopenhauer se expresa en su concepción de una voluntad torturada.

La voluntad es esfuerzo infinito, un impulso ilimitado, por ello no puede alcanzar nunca la satisfacción o un estado de tranquilidad. Su esfuerzo es continuo pero nunca alcanza. Lo que llamamos felicidad o goce no es más que el cese temporal del deseo. El deseo, como expresión de la necesidad y del sentimiento de privación, es una forma de dolor. Por ello la felicidad es la ‘liberación del dolor, la superación de la necesidad’; es real y esencialmente negativa, y en ningún caso positiva. No tarda en transformarse en aburrimiento y, entonces, el deseo de satisfacción resurge de modo natural.

La vida es voluntad, la voluntad esfuerzo, el esfuerzo es producto de la necesidad y produce la satisfacción, pero la satisfacción es breve, renacen los deseos y de este modo se perpetúa hasta lo infinito la cadena del mal.


La vida es un eterno oscilar entre el deseo y el hastío.

"Pero la mayor parte de las veces nos negamos a aceptar esta idea, como nos negaríamos a beber una medicina amarga, esta idea de que el dolor es esencial a la vida y no proviene del exterior, sino que cada uno de nosotros lo llevamos dentro de nosotros mismos, como un manantial que no se agota. Siempre buscamos una causa o un pretexto exterior del dolor que no se separa de nosotros; somos como el hombre libre que se crea un ídolo para tener un amo. Pues infatigablemente volamos de deseo en deseo, y aunque ninguna realización, por mucho que prometa, pueda satisfacernos y no ser más que un vergonzoso error, nos empeñamos, no obstante, en no comprender que estamos haciendo el trabajo de las Danaides y corremos incesantemente hacia nuevos deseos."


"Todos hemos nacido en Arcadia, es decir que entramos en el mundo con muchas exigencias de felicidad y goce y conservamos la necia esperanza de realizarlas hasta que el destino nos agarra rudamente y nos muestra que nada es nuestro y que todo es suyo (…) Después viene la experiencia y nos enseña que la felicidad y el placer son puras quimeras que se nos muestran a lo lejos como una imagen engañosa, mientras que el sufrimiento y el dolor son reales, se manifiestan inmediatamente por sí mismos sin necesitar la ilusión o la expectación. Si aprendemos de su enseñanza, dejamos de perseguir la felicidad y el placer y sólo procuramos evitar en lo posible el dolor y el sufrimiento.”



… igual que uno se rasca:

"incluso en el caso de enamoramiento objetivo y por muy sublime que la admiración pueda parecer, a lo único que tiende es a la generación de un individuo...

…toda naturaleza amorosa está enraizada sólo en el impulso sexual, es de hecho tan solo más determinada y especializada y, por supuesto, en sentido estricto, impulso sexual individualizado, no importa lo etéreamente que se muestre a sí misma”

martes, enero 08, 2008

para escribir

una vez leí que alguien decía que el amor es una máquina de guerra contra el mundo. es de esas frases que se me quedan rebotando en las paredes del cráneo, como moviendo los caramelos y estableciendo asociaciones con otras. por ejemplo (soy malo para recordar nombres), creo que era Husserl el que decía que sin expectativa no hay experiencia, lo que me parece que tiene relación con lo que Benjamin dice que les pasaba a los que volvían de la primera guerra mundial, que se quedaban callados, perdían la experiencia. esas son lecturas que tengo pendientes, por falta de tiempo. hablando de tiempo, otra que me da vueltas: “el que carece de todo, carece también de tiempo”… podría extenderse hasta el infinito, no?, como una telaraña.. lo suficientemente sólida
pero bueno, volviendo a la primera frase. Sócrates pensaba que si las personas actuaban mal, era sencillamente por ignorancia. Celine dice, en una novela autobiográfica donde el personaje vuelve de la primera guerra:
“si la gente es tan mala, es quizá solamente porque sufre, pero es muy largo el tiempo que media entre el momento en que ha dejado de sufrir y aquel en que se vuelve un poco mejor”

Pizarnik: “la lengua es el órgano del re-conocimiento”; tendría en mente, entre otras cosas, a la anámnesis? Platón admiraba a Sócrates, a quien consideraba el verdadero filósofo. y de alguna manera explica que no creer en el Bien, o en el amor, lo que motoriza la búsqueda de conocimiento en vistas del buen obrar, nos hace caer en la indolencia. lo pienso como la ilusión de una presencia entre todas las palabras. el que se queda solo se envilece. como el sujeto cartesiano. representado en el horror que Giannuzzi nos enseña ante los objetos que nada le responden: esa mesa, ese papel y ese fuego. bien, ahora, no hay que acometerlo como la búsqueda de la pureza, algo de lo que no es nada sencillo desprenderse. o, en todo caso, estas son las cosas que me dan vueltas por la cabeza: la diferencia de potenciales es lo que genera la circulación de una corriente cualquiera, ésa es la clave de todo movimiento. y a la vez, todo movimiento busca el reposo, que todo se acabe, que la energía se liquide. pensemos en el deseo si se nos canta..

ahora, algunas cosas como estas se salvan de la gran barredora del tiempo. y de vuelta Celine dice: “decididamente, lo más interesante pasa siempre en la sombra. nada se sabe de la verdadera historia de los hombres”
entonces, los esclavos, en la grecia antigua, cambiaban de nombre como de dueño. esto daba que pensar al filósofo, daba para pensar la arbitrariedad del nombre..

en fin, creo que todo lenguaje (hasta el más riguroso) es metafórico, y que por tanto se trata siempre de ficciones que posibilitan pensar la realidad indirectamente. uno tiene que decidir en cuales está dispuesto a creer, de cara a los hechos, la única verdad de este mundo es la muerte. todo esto no servirá para nada más que para escribir?

“Nosotros, a tientas, íbamos en busca de nuestra felicidad, rabiosamente amenazada por el mundo entero. Nos sentíamos abochornados por esas ganas, pero de todos modos había que hacerlo. ¡Es más difícil renunciar al amor que a la vida! Nos pasamos el tiempo, en este mundo, matando o adorando, y al misma vez. «!Te odio! ¡Te adoro! » Nos hacemos fuertes, nos entretenemos, pasamos la vida al bípedo siguiente con frenesí, a cualquier precio, como si fuera formidablemente agradable tener una continuación, como si esto, a fin de cuentas, nos hiciera eternos. Ganas de besarse a pesar de todo, igual que uno se rasca.”

sábado, diciembre 15, 2007

decirme lo mismo cambiando las palabras:
el poema sucede aquí y ahora
el deseo no se deja decir


en esta noche, en este mundo - alejandra pizarnik

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerte
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la resurrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?

en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible

sombras
recintos viscosos donde se oculta
la piedra de la locura
corredores negros
los he recorrido todos
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

mi persona está herida
mi primera persona del singular

escribo como quien con un cuchillo alzado en la oscuridad
escribo como estoy diciendo
la sinceridad absoluta continuaría siendo lo imposible
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

los deterioros de las palabras
deshabitando el palacio del lenguaje
el conocimiento entre las piernas
¿qué hiciste del don del sexo?
oh mis muertos
me los comí me atraganté
no puedo más de no poder más

palabras embozadas
todo se desliza
hacia la negra licuefacción

y el perro de maldoror
en esta noche en este mundo
donde todo es posible
salvo
el poema

hablo
sabiendo que no se trata de eso
siempre no se trata de eso
oh ayúdame a escribir el poema más prescindible
el que no sirva ni para
ser inservible
ayúdame a escribir palabras
en esta noche en este mundo



ritmo, sutancia
densidad y resonancia

el deseo y la demanda
en lo que el negro fanta canta




"yo debería haber sido un par de garras afiladas
corriendo por los fondos de mares silencios"


La época nos incita a creer sólo en el genio personal, autosuficiente. Eliot, desde que empezó a escribir, nunca se preocupó por que su voz poética fuera una marca registrada libre de toda influencia. Y ese es un rasgo que delata su modernidad.

¿Cómo componía Eliot? No es necesario leer sus borradores, que ahora también circulan en ediciones de lujo, para percibir que trabajaba uniendo visiones que él iba anotando en diferentes momentos. Los "Preludios" de su primer libro son un compendio de imágenes violentas musicalizadas por una mente enfebrecida. En el caso del poema "La canción de amor de Alfred Prufrock", estas mismas epifanías se anudan en torno a un argumento precario y nunca explícito del todo, lo que permitió que este trabajo gozara de una infinidad de interpretaciones.
Pero este método de composición no sería tan importante si no reflejara en ese momento una relación profunda con su capacidad de crear poesía. Claramente: el poeta que balbucea esos poemas era un hombre atormentado por visiones que apenas podían bajar al papel. Trabajaba en la oscuridad y no se creía dueño de un estilo. Y es en ese viaje hacia los confines del conocimiento -lugar en el cual, como dice bien Schopenhauer, las antorchas de la filosofía ya no sirven ni para alumbrar-, donde la poesía a veces consigue traerse algo nuevo para casa.Aunque ese "algo" no sea la cosa en sí, sino un pequeño atisbo de su naturaleza. Platón condenó a los poetas por estos viajes. Eliot los describe así: "Me conmueven fantasías que se enroscan / en torno de esas imágenes y se adhieren: / la noción de algo infinitamente dulce / infinitamente dolorido".

Fabián Casas, en "Ensayos Bonsai", Emecé, etc..

martes, diciembre 04, 2007

el respaldo ontológico


me recibió con el rostro en un gesto
estemecido ante el misterio de la combinación; admirado
por la estética económica
de las hojas de trabajo
y de lo que se adhiere al trabajo,
la atmósfera se vuelve densa
y en resonancia
vino, viene y pide
el negro fanta
de golpe
dado a la fuga de lo real



o también prestado a atender lo que el núcleo exige
con la pupila en un zoom vertiginoso, él
me dijo,
rapiñaba
con empeño lo que iba pisando
batía palmas y yo pedía
ritmo
y sustancia
para así el negro fanta
canta
dos gardenias
-o las llora gentilmente-
para ti una lectura
para dejarte poder una lectura para poder arte
más en confianza, una dulce proposición
del unánime bondi:
integrate piola que si no flashean
quedate un poco más
subite y agarrate
de donde podás


es entonces que lo miro y hace falsear
al lenguaje cuando a fin
se las pira montado a un impulso
indeterminado..


cada vez que dice yo,
afina la escepsis, busca
la raíz
ahí parece que se va, se enrosca
en espiral ascendente progresiva se entrega
ahora a un solo que lo recibe
a la salida de la tensión, envolviéndose…

aún quedándose, adormecido
en la tibieza
persigue

manejando penosamente sus representaciones
y nuevamente apenas cree
que vislumbra el umbral

viernes, noviembre 02, 2007

querida prudencia

no lo que dice
el viento es breve
y vos sos parte de todo
es ése el sentido de la vida

mira a tu
alrededor. no querés
abrir los ojos?

martes, octubre 02, 2007

mantra

lily la tapa y la destapa tres veces
decirme lo mismo cambiando las palabras
lo mismo sólo quiere servirme
escuchame, me sirve, y la tapa
te servistes? la destapa me repite
las palabras..

sábado, agosto 25, 2007

fragmentos que resisten a la disolución

en el mito, en el retorno, en la paradoja, en lo ambiguo: conjugando ostranenie; (yo) extraño... mi jardín primitivo

Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño no ejercer más
oficio de recién llegada.


y en este invierno, con una realidad que siempre está en su lugar, y el estupor

¿Qué haremos con esta escena accidental
-hojas reunidas por el viento del sur hacia la puerta-
sino aislarla como un conocimiento ilusorio?



- El poema depende de nosotros: el poema, segregado de nosotros, mira para que pueda existir por el que lo mira.

- Para que pueda existir, y para que se cumpla el paso siguiente al del distanciamiento y al del arte de la poesía como proceso de objetivación. ¿Con vistas a qué? A transformar la realidad en conocimiento. ¿En conocimiento de qué? De esa misma realidad. Como siempre, lo paradojal. Por el proceso de objetivación, conocer esa realidad, que a su vez no existe si no se la va creando.

jueves, agosto 09, 2007

el recorrido del significante II

“Escríbelo como si finalmente nada
hubiera por decir”



el otro día soñé esto. estaba con martín y mi perro nano había muerto. estábamos en el cementerio, frente a una de esas fosas que hay en el piso, cerca de los paredones, que tienen una tapa de cemento y es donde tiran todos los huesos y demás restos de las tumbas que remueven. me llama mientras corre la tapa. acá está nano, lo embalsamamos. avanzo, pero sin querer asomarme. es un pozo muy oscuro, pero a medida que la tapa se mueve, la luz penetra y se ve que lo que hay abajo es en realidad una galería como de mármol rojizo o marrón, muy amplia. veo que hay un corredor que se extiende en la oscuridad, pero lo miro a nano. está temblando y ya lo embalsamaron. tiene esa mirada de terror, sólo le queda morir.

***

volví al Anses. ayer no era el que me correspondía por código postal. hoy tenía que ir más temprano, y con otros papeles...
me dan ganas de laburar en el barrio. cuando volvía al mediodía, la gente había parado y estaba almorzando. en las parrillas y demás cantinitas que hay. ahora quisiera laburar un tiempo en el barrio y ser invisible.
algo que siempre me rompió las pelotas es no poder mirar de recto el sol. me acuerdo que cuando era chico quería divisarlo. me quedaba un rato intentando, y después me quedaba envenenado, encandilado y un poco mareado…

***

y dice que esta señora, como le cuesta caminar, pide la comida y que se la alcance el chico. entonces ella sale y lo espera en la puerta hasta que venga. esas actitudes me parecen espectaculares. contaba la señora que tiene una amiga que vive enfrente. y que para no coman las dos solas, la invita a comer con ella. y a la otra señora le da vergüenza porque le faltan los dientes. no, no tengo dientes le dice la vieja, y ella lo cuenta imitándole el tono como ruborizado. dale, venite igual, qué importa que no tengas dientes. vení a comer conmigo.

***

cuando iba a buscar el recibo con la liquidación final del sueldo me bajé en uruguay porque eran eso de la una, justo la hora del almuerzo, y no iba a encontrar a nadie. entonces aproveché para comprarme algún libro, y así de paso iba haciendo el camino tranca hasta alem. después de cruzar el obelisco me sentí inevitablemente adsorbido hacia el interior de las cuartetas. comí una de muzzarella con una faina encima y me sentía bien. lo único que me pone de mal humor es que ahí van algunos viejos que se te colan tanto en la fila de las porciones como en la otra para la bebida. de igual manera, enlacé mi percepción y toqué de costado hacia la inspección de los comensales. siempre que como ahí me gusta ubicarme en los mostradores. comer de parado otorga mayor dominio de la escena. hoy había una mujer de unos cuarenta años con un delantal muy sencillo que hacía pensar que se trataba de una paramédica. o de las que van en ambulancias, no se bien como se llaman. esta mujer tenía en su plato tres porciones de muzzarella, lo cual teniendo en cuenta la altura de esas porciones es, digamos, comer bien. estaba en una de esas mesitas individuales y tenía un servilletero para ella sola. me resultó curioso porque el servilletero ocupaba la mitad de la mesita y ella no estaba tomando nada. bah, yo utilizo la servilleta solo cuando voy a tomar un trago entre la comida…

***

bueno, esta señora que hace acqua-gym conmigo, que vive en la misma cuadra del gym, me contaba de esa mujer que vive en la esquina y tiene tantos gatos.

si..

viste que esa casa tiene tantas plantas ahí afuera y a la señora la veías siempre barriendo la vereda..
si, me contaste. que la encontraron muerta después de tres días..

ah, la conocés?

no, me contaste vos el otro día. que cómo podía ser que ningún familiar la llamara..

claro, es esa mujer que tiene la casa en esa esquina, con tantos gatos..

eso es como abandono de persona. porque cómo puede ser que nadie estaba pendiente de ella si era una persona mayor?

no, no te creas que era tan grande. eso fue un ataque… de todas maneras, no?... creo que tiene a la hija bueno, lo que veía hoy es que ya sacaron todas las plantas, limpiaron.. en seguida sacaron todas la plantas.. y pusieron un cartel, que no le dejen comida a los gatos. pusieron un cartel que decía que no le den comida a los gatos porque los gatos tienen comida adentro. y los gatos no están afuera. eso es maldad, no?

por qué no querrán que los gatos coman?

no, los gatos están adentro.

no deben querer que la gente ensucie la vereda..

no, la gente deja comida si los gatos están afuera, si no no dejan comida. y los gatos están adentro.

***

vos almorzaste?
si, comí
qué comiste?
una porción de pizza con faina, ahí, en las cuartetas
cual es las cuartetas?


***


bueno, ella me contaba. no puede caminar, igual que yo viste, pero es más grande que yo. ella sale con su bastón y yo a veces me la encuentro. sabés que sale a caminar, va a todos lados, y entonces yo a veces me la encuentro por ahí sentada. cómo anda, está tomando solcito? no, estoy yendo a lo de mi hijo. se ve que se para a descansar, qué me decís la vieja?..
en donde se sienta?
ahí mismo, en la calle, donde haya algún lugarcito para sentarse. me dice a vos te parece que yo no pueda caminar y tenga que ir a cuidar a mi nietos?... y no vaya. por qué va? nooo, porque quiero, por eso voy..


***


comía ahí cuando trabajaba en un estudio contable que estaba en bartolomé mitre y cangallo. cuando estaba embarazada de vos iba a comer ahí todos los días. cuando salía del trabajo tenía que pasar por esa cuadra y no podía seguir de largo. me pedía una de muzzarella y le ponía una faina encima. comía ahí en los mostradores, paradita nomás, y después seguía. ay, no sabés, no podía seguir de largo.. tenía que entrar.. lo tipos pensaban que iba por el pizzero. ay, que risa, me veían llegar y empezaban a comentar. parece que pensaban que iba por el pizzero. y yo quería-comer-pizza. hasta que me creció la panza y ahí ya no dijeron más nada. que rica pizza es esa, no?

martes, agosto 07, 2007

el recorrido del significante I


“en un mundo
en que los placeres son de juguetería, los dolores
no pueden ser de herrería”


de entrada, decir que no lo toma por sorpresa. a las 4 y media, Guillermo, el jefe de su sector y quien es el eslabón entre su jefe directo (la persona con la que administra sus tareas) y el gerente de RRHH (un psicópata del que ya se darán más detalles), lo llama para "conversar 2 cositas". entonces entran a una salita de reuniones y Recaudo ya casi sabe, por lo extraordinario del hecho, lo que va a decirle Guillermo y es por eso que se concentra en el impacto, en advertir algún posible derrumbe interior y en la estrategia discursiva del verdugo.
Guillermo opta por hacer jugar de titular a la palabra "prescindir" y luego pasar al desarrollo de los 2 o 3 argumentos de los que va a hacer uso desde una entonación que busca evidenciar una cierta congoja. congoja que no se deja adivinar si es nacida por la expulsión de la propia individualidad de nuestro amigo, o por la situación de despido en sí, por el hecho de tener que decirle a una persona que se queda sin trabajo. en cuanto se escucha algo así como "prescindir de tu colaboración" , Recaudo se enfoca en la demolición que no llega. es como si no acusara recibo, y mientras Guillermo se explaya minimamente, Recaudo conserva su cara de póker.


lo que le retribuía su trabajo, a esta altura, era una estabilidad, una seguridad sostenida por la solidez de la empresa, y un estancamiento. un estancamiento tanto existencial como laboral. lo esencial era cumplir con el horario, con el adecuado afeite y con los protocolos de sumisión. “el empleador” no requería más que esto. salvo en tiempos de conflicto. por lo tanto, cumplir con el trabajo era un fin perseguido con la sola pretensión de eludir eventuales responsabilidades. por la misma razón es que las herramientas a disposición se reducían a la paranoia, la desconfianza al compañero y la búsqueda de su avasallamiento. así, los asuntos laborales son enfrentados con una doble actitud constante, de defensa y de ataque, en tensión sobre los límites de procurar no ser abusado o la ambición de ser el abusador. cuando la responsabilidad de resolución de un asunto laboral recae en manos de otro, siempre se va en busca de forzar cualquier nimiedad que denote subyugación y eleve por sobre los demás: un detalle de sadismo que sea indicador de una supremacía jerárquica imaginaria.
a esto se podría sumar la construcción de lazos de hipocresía típicos, fundados sobre comunes apreciaciones estéticas superficiales, tópicos de conversación elementales, por la adhesión a normas de sociabilidad obsoletas y caretas, por la sublimación de flujos líbidinosos reprimidos, por la posibilidad abierta a la hemorragia de resentimientos en cuchicheos monologados.
algo notable y que a Recaudo le causaba cierto escalofrío cada vez que le sucedía: algunas personas lo saludaban 7 veces en el mismo día, cada vez como si no lo hubieran hecho ya, utilizando la misma frase, con la misma sonrisa plástica o la misma mirada instalada en la nada, y sin esperar respuesta alguna.

en este caso el principal ojo controlador recae sobre una persona, el gerente de RRHH, que si bien cuenta con una cantidad de reproductores mucho más endebles (pero no por eso menos serviles) a lo largo del piso de oficinas, es igualmente el que monopoliza el falo. este creativo del gerenciamiento cuenta con un compendio catalogado de lugares comunes con los cuales atacar a cada caso particular de empleado que se cruza por el pasillo, en el ascensor, en los mingitorios, haciendo uso del racismo, del machismo, de la palabra despótica siempre con la sorna a flor de piel de la soberbia que le enrojece la jeta, como si toda la sangre de su cuerpo trabajara dentro de su cráneo para moldear balas que sean disparadas certeras al orgullo del trabajador. sus mejores performances eran los rituales donde desplegaba su ironía soez ante espectadores que asistían forzándose a creer que el hostigamiento al chivo espiatorio era una demostración de simpatía por parte del jefe, de confraternalidad, y donde hasta el chivo quería pensar que no se trataba más que de un chiste, si hay complicidad!, el tipo me sonrie, apoya su mano en mi hombro!!
las miserías que se le atribuían bajo la forma de rumores sirven para seguir construyendo un personaje sobre la misma línea. el último suceso que Recaudo había tenido con él, había culminado con amenaza de despido. el motivo, con algunos insignificantes matices extras, se reduce al hecho de no llegar al trabajo con la corbata puesta.


ahora bien, los argumentos a los cuales finalmente apeló Guillermo, el jefe de sector, sin bien vacilante en su exposición, se resumen a:
- diferencias que no supimos, tanto vos como yo, subsanar
- venimos observando una evidente falta de estímulo, mas allá de que tus intereses, bueno, apuntan en otra dirección…

nada más. entonces la resultante es que buscó volcar la razón del despido en una supuesta “evidente desidia” en el desempeño del empleado. lo cierto es que la cantidad de empleados en ese lugar se justifican unicamente por los compromisos adquiridos ante el Estado. nadie trabaja más que nadie, y nadie trabaja mucho. y si acaso existe algún caso extraordinario, se trata de alguien que no es recompensado por ello. más aún, que es pisoteado y abusado por ello.
por otro lado, la filosofía de Guillermo se centra en la absorción del ruido. toda manifestación de disconformidad que desciende sobre él, la asume como una interferencia que debe ser silenciada, reprimida sin análisis o, en todo caso, con análisis resignado de sus caprichosas causalidades. un procedimiento que maneja muy bien y que siempre causa mucha diversión entre los empleados del sector, es el agotamiento previo de los reclamos: un maestro de la analogía (intentar que Recaudo cambie de actitud, es como hacerle la paja a un muerto), artesano de la retórica de la declamación, ante un suceso que requiere (obviamente, por parte de sus empleados a cargo) de soluciones que no revisten ninguna lógica, se aproxima, acapara el centro de la escena desplegando su arsenal de desopilantes comparaciones que no pueden ser más que la prueba indiscutible de su apasionado desacuerdo; y una vez que culmina su acto vuelve
a enfundarse en su oficina.
un detalle para destacar. algo que Guillermo trajo a flote en su discurso de despido, nuevamente de manera nebulosa: toda esta semana lo tenía "como un nudo en el estómago", y por eso "hoy vine a la hora que vine, viste?". bueno, ahora se deshacía de su nudo, pero lo cierto es que Recaudo no había observado en ningún momento esos rasgos de desgarramiento en su semblante. quizás estaba demasiado concentrado en algunas angustias recurrentes, demasiado entregado a la desidia…


hacía muy pocos días, el muchacho habia borroneado un
conjunto de palabritas, y otro más que, a razón de las circunstancias, cobran para él significados no contemplados a la hora de teclear:

otoño
en medio de esta plaza y yo
no soy
en camisa quien soporta el frío
aquí, es el frío de Alem

allá, Lavalle enguye el sol
la grieta:
las cosas se toman de la mano

en el recinto del sector, guillermo habita una oficina y el resto está distribuidos en escritorios comunes. después de que Recaudo saulda y se retira, guillermo sale y asume el despido ante todos. esto fue decisión mía, dice.

jueves, julio 26, 2007

los cuerpos pulsiolares

me crié adentro de un rancho
entre humo, cumbia y borrachos


Fue avanzada la década del noventa cuando la historia de los Fuentes y los Miranda comenzó a complicarse. Hasta ese momento sostenían la casa con el sueldo de Matilde como operaria y el de Miranda que era vigilador privado y carnicero. La fábrica cerró y Miranda pronto también perdió los dos empleos. Fue la imaginación de una vecina la que les dio una alternativa. Se le ocurrió que podían comprar rejillas, trapos para lavar a bajo costo, para revenderlos como ambulantes en las barreras de los trenes, desde Congreso hasta Sucre, en el barrio de Belgrano. Era otra época, vendían casi todo lo que llevaban hasta la Capital. Y como volvían con las manos vacías se entusiasmaban en revisar lo que los nuevos ricos y las clases medias beneficiadas por el primer impulso del menemismo tiraban a la basura. Eran épocas de recambio de muebles, de accesorios del hogar, de electrodomésticos. Ellos hurgaban en esas sobras. “Volvíamos cirujeando, al comienzo como una diversión, para aprovechar, y después ya para vivir de eso.” Matilde y sus hijos fueron de los primeros que en la villa San Francisco, cuando la calle Sarratea todavía no era calle y los ranchos se desparramaban por el campito que da ahora a un depósito, tuvieron caballos y carros para salir a cirujear. Al frente, mirando hacia lo que queda de la villa después de la urbanización, Matilde tenía el rancho con dos piezas. Sobre los fondos había una caballeriza que más tarde se transformaría en la entrada secreta para los pibes al escapar de los tiros de la policía.
Matilde y sus hijos estuvieron en las primeras filas excluidas, desempleadas, puestas en crisis por el menemismo, cuando la devastación para las clases medias y hasta para las medias bajas se veía como un imposible tras la fortaleza imbatible del uno a uno. Cuando empezó el trabajo de ciruja dejaba como para comer, pero nunca, cuenta Matilde, para esos gustos que sus chicos veían en Belgrano darse a los hijos de las clases “pudientes”. Javier, Manuel y Simón fueron dejando la escuela a su turno cada uno. Nunca habían sido los más tranquilos. En la escuela los chicos mostraron sus personalidades. Manuel siempre más callado, a un costado, sin usurpar el protagónico que quedaba, en principio, para el mayor. Javier, el más grande, cuando regresó de Olavarría se convirtió en un referente de las travesuras escolares. Eran muy parecidos, más parecidos que hoy, y las maestras se confundían al cul0parlos por los pequeños hechos de sus tardes escolares. Era común, recuerda Matilde, que los chicos fueran juntos a la dirección, y que volvieran a casa con la oreja roja de los tirones. Sentados ante las autoridades eran obligados a confesar, como si fueran mellizos, cual de ellos había sido el de lío a sancionar. Nunca consiguieron que se traicionaran, pero podría decirse con seguridad que esa instancia de sanciones fue la que después vieron repetirse a lo largo de la adolescencia, bajo la forma de la justicia de menores que tanto tiempo los mandó a encerrar. Pero eso fue apenas un poco más tarde, cuando Javier, Manuel y Simón ingresaron casi sin preámbulos al asalto a mano armada que les daría dinero como para vivir ellos también, a su manera, la fiesta que los sectores más acomodados vivían a pleno con el gobierno de la corrupción, el tráfico y el robo a gran escala.

no me pidan que deje de robar
si los que roban tienen la libertad:
son la mayoría de políticos y policías


A la semana de haber conocido a Simón teníamos una cita para volver a vernos y sentarnos a hablar con tiempo. Faltaba un día para el encuentro. Era temprano. Me desperté con el sonido del teléfono. Dejé que atendiera el contestador automático. Entre sueños escuché la voz de Sabina Sotello: “Habla Sabina para dejarte el mensaje, de que… lamentablemente el hijo de Matilde tuvo un accidente, está muy mal, está en un coma profundo, en terapia. Y bueno, están tratando de que Simón pueda venir del instituto a ver al hermano, así que lo vas a encontrar muy jorobado. Llamame más tarde, un beso”:
Pensé en Manuel, en libertad desde marzo. Temí que lo hubieran herido en un tiroteo, que hubiera roto la promesa de no regresar al delito. Más tarde me explicaron lo que había pasado: Daniel, el cuarto hijo de Matilde, de catorce años, volvía en el tren blanco asignado a los cartoneros para viajar desde la capital a la zona norte, cuando se asomó por una de las ventanas sin vidrios del vagón para ver si la próxima era la estación donde debían bajar. Fue un segundo: le estalló la cabeza contra una viga de hierro (…)

Luisito, mi amigo, no te puedo olvidar
Dime por qué, mi dios, te llevaste a Luisito


"¿Cómo está el nene señora?”, le preguntó el Pierna. “Siempre igual”, contestó Matilde y les contó sobre los abogados de la empresa de trenes que los visitaron en la sala de espera del hospital y de los otros que después aparecieron ofreciendo sus servicios especializados en accidentología y juicios civiles de resarcimiento. “SI los de la empresa le viene a ofrecer dos mil, diez mil dólares, usted no acepte porque ellos van a tener que pagar mucho más”, le dijeron dos mujeres que le dejaron un volante a todo color promocionando su labor. “No le pegué porque estábamos en el hospital, pero les dije que si creían que ser cartonera era ser analfabeto o ignorante se habían equivocado. Porque yo sé muy bien lo que vale la vida de mi hijo y si hacemos algo en la justicia es para que haya justicia para todos, para que no vuelva a pasar otro más.”
Matilde no encegueció ante la agonía de su hijo. Como si un aprendizaje de años la guiara desde el día del accidente planteó como eje central de lo que había ocurrido la certeza de que sólo fue posible porque el tren blanco estaba hecho para los privados de todo derecho. El vagón en el que viajan pagando sin excepción cada uno su boleto es un desperdicio de los viejos trenes al que se le quitaron los asientos para convertirlo en un depósito de los indeseables que de otra manera molestarían con sus carros a cuesta a los pasajeros. Sin vidrios en las ventanas, sin luz, los vagones funcionan, al decir de los maquinistas, fuera de toda legalidad. “No deberían estar sobre las vías”, asumen. El tren en el que iba Daniel no frenó a pesar de los gritos de los cartoneros porque ni siquiera tiene freno de mano. Daniel chocó contra una estructura metálica que rodea la estación diseñada para que nadie pueda colar el cuerpo en el andén sin pagar el boleto.

“ningún cuadro se pinta para que dure y acompañe
sino para venderlo y vender pronto
con usura, pecado abominable


En Cuando me muera quiero que me toquen cumbia – Vidas de pibes chorros. Cristian Alarcón, Buenos Aires, 2003, Grupo Editorial Norma; y fragmentos de “La cumbia del sonidero”, “Ladrón de lo sacaste” y "Luisito", de Flor de Piedra.-

lunes, julio 23, 2007

yuyariway urpi waqaspa
ripusaj wayrawan p'unchayta

ripusaj waqaspa munakusqaytayta
yuyaspa, yuyaspa...



bailecito:
no dejes que yo me muera
con la soledad en mi alma!


reflexión veloz sobre una curiosa reacción del lenguaje ante un intento de organizarlo: acá,la primera palabra del diccionario

jueves, julio 12, 2007

una cosa

ya que todo es lenguaje
no deberías manejar tu miedo?

miércoles, julio 11, 2007

un tallo de hierba en la mano de Juanele..

Un palacio de cristal
rodeado de sombras
azotado por las olas de las sombras.

¿Era esto la vida?

¿Pero es la muerte la sombra invasora?
Venimos de la vida, de la gran vida,

y hacia la vida, la gran vida, vamos,
a través de una forma efímera
hermana de la piedra y del arco-iris, sí, Marie Colmont.
Es el retorno, entonces, la muerte,
amiga de la voz segura y luminosa
que nos muestra los hilos infinitos, todavía trémulos,
que nos ligan a todas las criaturas del universo, en espera.

Sí, desde el abrazo humano, como tú dices,
nos elevaremos a la gran hermandad.
Desde la casa segura y limpia de la tierra,
desde la casa hermosa y noble,
en medio de las triunfantes aventuras,
por entre las fuerzas misteriosas que ceden,
la criatura humana entablará las más puras relaciones
con todas las cosas que tiemblan en su halo sensible
esperando nuestras miradas amorosas y nuestras caricias inteligentes.

Y con los animales, sí, con todos,
vidas todavía tan misteriosas y turbadoras.
¡Con todo!
Hay tantas cosas, tantas vidas,
que nos miran y nos esperan!
Tantas vidas que se consumen de espera!
Vidas las más increibles, sí: una agua azulada,
una nube, un tallo de hierba, un árbol en la tarde,
el color de una tarde; más, si quereís,
una tarde sin color que sólo algunas flores señalan.

Tantas vidas: los animales y las cosas.

Pero desde el abrazo humano sí,
se organizará la ronda cósmica con cantos
o con miradas atentas.
La muerte no existirá con su fisonomía egoista
en que el hombre, ciertos hombres, han esculpido los rasgos de su miedo,
o de sus "valores" ah, tan dependientes de muy "pequeñas" cosas.
La muerte, la gran sombra, la zona oscura de las fuerzas bullentes,
de donde surgió nuestra "forma", el equilibrio, ¿el equilibrio?
de nuestro momento tendido,
ah, secretamente tendido,
hacia todas las llamadas anhelantes de la creación.

viernes, junio 22, 2007

dice Macedonio:

Creía Yo

No a todo alcanza Amor, pues que no puede
romper el gajo con que Muerte toca.
Mas poco Muerte puede
si en corazón de Amor su miedo muere.
Mas poco Muerte puede, pues no puede
entrar su miedo en pecho donde Amor.
Que Muerte rige a Vida; Amor a Muerte.

jueves, junio 14, 2007

nuevas tardes negras

los elementos en latencia
en la vida cotidiana:

sísifo muerde y cabecea
por romperse el cráneo y dejar un signo
sustraible a los reflujos venideros

con una garganta que no se abrió
más que para un solo grito
rápidamente ocupado por el polvo

domingo, junio 03, 2007

ahora

dilatando y contrayendo
la pupila como un zoom vertiginoso
voy exacerbando la forma

¿eh, cabeza de gato
de cara al
cinocéfalo de cara a las cosas
en la mente abismada al sueño
donde otra vida se plantea el mismo debate
y se corta, de vuelta al día, como un zoom vertiginoso?

ahora,
un nuevo quiebre:
de pronto,
rapiñado de la tradición de los colores,
el ofrecimiento del amor
puro empírico, de cara a los hechos
se dijera?

-obviamente, manipulando frenos
imágenes propias, de todos..
para fabricar las herramientas que la época requiera
exigiéndolas, a no ser como un phármaco imperioso:
la correspondencia de la voracidad de todo-

sábado, abril 28, 2007

de un extremo a otro: la variación de tu ferocidad..

CUANDO EL MUNDO ES PUESTO EN DUDA - J.O.G.

Entre verso y verso se instala una pausa
donde el mundo es puesto en duda: entonces
pongo mi amarga cabeza a circular por el jardín.
Busco un rumor terrenal
a un costado de la escritura consciente.
Palpo un higo maduro, una dalia inclinada
por el peso del agua
hacia este oscuro planeta. No residen aquí,
en estos suaves, acuerdos, las negaciones
de la existencia, su sonido negro. Al pie del muro
un susurro de violetas, la humedad feliz
de la vida individual. Del otro lado
los días de la muchedumbre que alza los puños
poseída por un conocimiento decisivo. Estas cosas
han optado por sí mismas. Toman la tierra
por asalto, la fecundan con un sentido
que me estoy debiendo. Ahora suena un disparo:?
¿debo elegir? ¿Mentir en la oscuridad de mi habitación?
¿Cómo ser exacto? La época apresura su pánico
dentro de mi cabeza, allí
donde un aullido oscila oscuramente
de un extremo a otro de lo desconocido.

viernes, abril 13, 2007

nuevo reflujo para el golpe

(un sunset in the salinas grandes)

contrayendo y dilatando la pupila como si fuera un zoom vertiginoso
las cosas en la vida no tienen remedio
eh, cabeza de oso, viejo
pugilista, quisieras especular
te
deseabas oracular

precisamente, combinando figuraciones,
arabescos,
arboledas innatas, redigeridas
adivinanza del decurso desde el recurso
procedimental, en una epoca ya desvanecida en sí
y para volverse en sí?
revisando, revisionando, como pura manera de estar y verse
como si se solicitara amparo
ahogar un fervor latido de realizar


asistiendo a dar batalla, eh falopero, ingresándote
en la tradición de todos los rapiñadores
con el deseo inflamado, veamos,
como un zoom vertiginoso..
retransformándose hasta el infinito fuera de uno,
adherido a los días que lo atraviesan
en seco, como la certera pica
del velocípeda


o quizás un poco más hacia acá
que ya es decir todo hasta aquí
esto no va a funcionar y sin embargo
no hace más que seguir




o quizás ya decir veamos
o quizás..

miércoles, abril 04, 2007

vencedores

vas a vivir equivocado,
con convicción, empecinadamente
o vas a vivir
equivocado,
otorgándole un marco a la duda, a la tibieza
de tus vacilaciones

desde la única certeza
de la variación de tu ferocidad
sobre la onda del tiempo

?

miércoles, marzo 28, 2007

tardes negras

viernes, marzo 16, 2007

nota al pie: "después de las tres de la mañana somos todos griegos.."

"La máxima diferencia entre la vida erótica del mundo antiguo y la nuestra está, quizá, en que para los antiguos lo importante era el instinto mismo y no, como para nosotros, el objeto. Glorificaban el instinto y creían que ennoblecían al objeto, por deleznable que fuese. En cambio, nosotros despreciamos la actividad sexual en sí y la disculpamos por los méritos del objeto"

Sigmund Freud, Ensayos sobre sexualidad

martes, marzo 13, 2007

poseo un paradigma, una protocombinatoria que no sé manipular: aquí vierto indicios


El esqueleto - Rabindranath Tagore
por Girri

Blanqueando sobre el pasto,
el pasto que una vez le diera fuerzas y blando
descanso,
yace el esqueleto de una bestia.
Los secos huesos, encallecidos por la risa del Tiempo
me gritan:
Tu final, hombre soberbio, es el mismo
que el del ganado que ya no pasta;
porque cuando el vino de tu vida se haya derramado
hasta la última gota,
la copa será arrojada con definitiva indiferencia.
Hueca es tu burla, Muerte, dije, como respuesta;
mi vida no es solamente aquella que paga
por su lecho y alimento, al concluir el día,
con sus huesos en bancarrota, triste despojo.
Mis días mortales jamás podrán contener del todo
cuanto pensé y sentí, gané y di,
escuché y articulé.
¿Acaso fue para detenerse al fin y para siempre
en un confín de huesos amontonados
que mi mente traspuso los límites del Tiempo?
La carne y la sangre no serán nunca la medida
de la verdad que soy yo mismo;
los días y los momentos no pueden desgastarla
a pesar de sus arremetidas;
el polvo, salteador del camino, no se atreve a robarle
todos sus bienes.
Sabe que ha bebido la miel de lo que no tiene forma
en el loto de las formas infinitas.
En el seno del sufrimiento hallé el sendero secreto
del deleite.
En mi ser escuché la voz del eterno silencio.
He visto huellas de luz a través del desierto vacío
de la oscuridad.
Muerte, no acepto de ti que yo sea una gigantesca
burla de Dios:
la aniquilación construida con toda la riqueza del
infinito.

viernes, marzo 09, 2007

ciertas limitaciones

esperar es algo que nunca soporté . como modo de prevención ante eventuales esperas, llego tarde a todos lados desde los 13 años .
pienso que esto se debe a que soy bastante ansioso . incluso, para mí, hablar por teléfono es esperar . entonces, cuando no tengo más opción que atender, no puedo dejar de caminar, frenéticamente, de un sitio a otro dentro del radio que alcanza el rulo del tubo extendido . eso hago, en general, cada vez que espero… en las farmacias, por ejemplo… siempre esperás en las farmacias…

mi vieja me había pedido que la acompañe a consultar su saldo porque desde que se jubiló y cobró su último sueldo, no volvió a sacar plata y quiere que le figure algún movimiento en su cuenta “por las dudas” . te pisás sola: un rato antes, mientras tomaba su café, mi mamá sentenciaba a propósito de una vieja a la cual había estado observando en la cola del pagofácil de farmacity: "en general, la gente mayor es muy desconfiada" . si es por las dudas, por lo menos sacá diez pesos -le dije- ése es un movimiento irrefutable . tenés razón, me respondió convencida .
veníamos de merendar café con tostados, caminando muy reposadamente cuando me respondía esto, y ahora se encontraba ella dentro del cajero del Banco Nación que está en la esquina de Av. San Martín y Nicasio Oroño; yo la esperaba afuera -aclaro por qué doy la dirección: quien conozca la zona sabrá que ésa es una esquina bastante transitada del centro comercial paternalense, con un semáforo, y donde, por ejemplo, muchos autos tienen la única posibilidad en muchas cuadras, de doblar para tomar la Av. Juan B. Justo si acaso estan viniendo del lado de provincia; en suma, es un lugar muy concurrido-. como decía, serían mas o menos las ocho treinta, ya había oscurecido bastante y mi vieja tecleaba los botones de la máquina mientras yo caminaba de un lado a otro, quizás pensando en la muerte del abuelo de mi mejor amigo y en la sensación de terrible sinsentido que me provocó la “ceremonia de inhumación” y el paseo por el cementerio durante el hermoso día de ayer .
dijérase ocupado en las minucias relativas a los devaneos que tienen por tema la muerte . es así que sospecho, por esto último, que mi rostro no sería muy amistoso perdido en un ida y vuelta esquizofrénico en torno a los alegres paseantes crepusculares .
para enriquecer la escena, en eso el semáforo corta y dos autos frenan sobre el costado del cordón, cerca mío . alguno de los dos idiotas toca la bocina . el ruido me descuelga, miro, y entonces veo que se trata de una rubia cuarentona que le hace señas a la otra mina que había frenado delante de ella en un Fiat Uno color rojo . la veo inclinarse sobre el parabrisas para señalar, adelante y abajo, con el índice y con los ojos . está por gritar sacando la cabeza por la ventanilla pero se arrepiente . murmura algo ininteligible .
la mujer del Uno es morocha, de unos treinta y cinco, pelo corto . mira por el retrovisor un tanto extrañada . frunce el seño con un gesto más bien de desconfianza que de enojo, chequea el rojo del semáforo (el semáforo es el mismo para doblar que para seguir) . y entonces vuelve a mirar hacia adelante agarrando el volante ahora con mayor firmeza .
sin frenar mi marcha, repruebo con una mueca de desdén y entonces escucho un nuevo bocinazo . giro la cabeza, pero recién cuando volteo del todo compruebo que la mujer de atrás repite los mismos gestos, aunque ésta vez con más ahínco… ésta vez, la del Uno, apenas mira de reojo el espejo retrovisor, e inmediatamente se le dibuja en la jeta un rictus de notorio fastidio . al fin, la mujer del auto de atrás se recuesta rendida sobre su asiento y hace hombritos .

cuando se pone en verde el semáforo y los dos autos se alejan, veo que la matrícula trasera del Fiat Uno está tapada hasta la mitad por un panfleto de propaganda que parece estar enganchado en el paragolpes . entonces, mi vieja sale y cuando llega a mi lado me dice sonriendo “parece que tenés ganas de caminar, saqué cuatroscientos, te cabe?”.

martes, marzo 06, 2007

impresiones de un domingo pre-quirúrgico

algunos despojamientos
el cementerio te abre el cielo
salmón
turquesa, celeste y perro
desayunen aquí, un domingo a la mañana
un breve pausa
los corazones de la época
todo un palo: el progreso llegó, hace rato

encontraría a la maga del puente?
naranja sobre plomo; asomate que allá se incendia
... y crepita

con un arcoiris en la sien

-se fue la tarde-

miércoles, febrero 28, 2007

yo tengo un perro

y dos gatos . razón por la cual estaría, digamos, por ese carril, bastante “habilitado” para emitir un juicio mínimamente fundamentado entre cuál es preferible entre los dos animales como compañía doméstica con la cual compartir numerosos momentos de la vida .
el gato, lo que tiene es que salta : por ahí vos estás comiendo concentrado, con la cabeza gacha y la mirada fija, dándole cerrucho al bife que no se deja, y por ahí el gato salta..

martes, febrero 27, 2007

a veces, por circunstancias que en general se le escapan a un tipo como yo que, a decir verdad, no presta demasiada atención a todo lo que es la “realidad”, sucede que las cosas sencillamente se invierten

por ejemplo, creo que hay cosas que suceden en la vida y que carecen de error
cosas sin error en la vida:
encontrarse imprevistamente una tuca cuando ya no se posee más porro, no tiene error

y en eso, después de un cierre de almuerzo melodioso, lo veo a Pedro que va ahí cruzando la calle y le grito “Pedro pelado!!” . obviamente ni se da por enterado él, sino otro pelado que iba pegadito y que se da vuelta para mirarme con cara de sonso

martes, febrero 20, 2007

pienso que existe, en la relación con los padres, cierta edad signada por indicios lo necesariamente elocuentes. en determinado momento, los paradigmas de cada mentalidad (padre e hijo) se revelan -en terminos kuhnianos- inconmensurables; como si la generación mayor impulsara a su continuadora obligándola a una ruptura liberadora sin retorno

en mi paradigma, no hacer algo es más fácil que hacerlo . mi vieja funciona de manera opuesta, y no puede dejar de acomodar mi ropa en mis cajones
pienso: ¿cómo podríamos entendernos, por ejemplo, en algunas cosas que se me ocurren?

finalmente creo, con un edipo irresoluto, que el individuo debe propiciar esa ruptura . ocurra en el momento que ocurra

jueves, enero 25, 2007

*

bien, a veces pienso que toda escritura (o lo que es casi lo mismo, lectura) para que realmente me interese tiene que tener gusto amargo, o bien, en fin, el gusto metálico de la pregunta
entonces me dije, cuando aprendas a escribir volvé

sábado, enero 13, 2007

a veces pienso en Eidotea:
una idea hermosa
que me criminaliza


A quien está leyéndome - J.L. Borges

Eres invulnerable. ¿No te han dado
los números que rigen tu destino
certidumbre de polvo? ¿No es acaso
tu irreversible tiempo el de aquel río

en cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
de su fugacidad? Te espera el mármol
que no leerás. En él ya están escritos
la fecha, la ciudad y el epitafio.

Sueños del tiempo son también los otros,
no firme bronce ni acendrado oro;
el universo es, como tú, Proteo.

Sombra, irás a la sombra que te aguarda
fatal en el confín de tu jornada;
piensa que de algún modo ya estás muerto.

lunes, enero 08, 2007

El dibujo como poema - Alberto Girri

Suelto corcovear, la mano
y lo tangible, hurgando:
flores, gatos,
cabezas, arabescos, arboledas,
que la mano, mano y mano mental,
abstrae, del espacio
lo real en trazos, ideas visibles,
modelos al abrigo del languidecer
en carnes, rasgos,
colores, savias:
flores, gatos,
cabezas, arabescos, arboledas,
por la mano rapiñados del tiempo
y fuera del tiempo
por fervor de la mente, el valimiento
de no ser copias serviles sino formas,
purificada acentuación de formas...

sábado, diciembre 30, 2006

a dos años

poco rato después de los momentos sin tregua para la espontaneidad
y tanto más antes de enfrentarse a todo lo que ella nos revela,
en un pasillo del Garrahan, el paraiso para mi morbo:
la yacencia de todas mis representaciones inocentes
de la palabra persona

en una hilera de muerte
inobjetable y extensa como puede serlo
un pasillo de hospital,
tiznada...

... y por sobre todo la búsqueda todavía respirable
de alguien que se enrosca a ese momento
serpenteando hasta alojarse para siempre
en los rincones menos fértiles de mi memoria

martes, diciembre 26, 2006

a veces es como si sintiera que cada vez es más difícil escribir aunque sea 2 lineas acerca de cualquier cosa

domingo, diciembre 24, 2006

recuerdo de un atardecer en Chascomús

En la escalera

Escalones hay
En la oscuridad,
la escalera va
bordeando el vacío;
un cuerpo cayó
allí, por el hueco:
oigo el alarido.

Silencio, estás solo
silencio, no hay nadie

Aplastándome
contra la pared
repito mi nombre;
hasta que en perdido
eco, se extravía.

Silencio, estás solo
silencio, no hay nadie

Otro cuerpo cae
se oyó otro alarido
su eco en el hueco;
mi cuerpo a tientas
en la escalera
clava sus uñas en la pared.

Silencio, estás solo
silencio, no hay nadie

(Leónidas Lamborghini, en Encontrados en la basura)

domingo, diciembre 17, 2006

para C.
la poesía, en estado de pregunta?
o mas bien señalando?
que ya es contener en ese acto todas las preguntas
desde que individualiza..
aunque más no sea algo vago
e intersubjetivo

y cuidándose, cautelosamente, de no dar ninguna respuesta definitiva

sábado, diciembre 16, 2006

Atenea y Benito

Los amantes fervientes y los sabios auteros
en su edad ya madura aman siempre a los gatos,
por ser fuertes y suaves, de su casa el orgullo,
frioleros como ellos, y también sedentarios.

Les atrae la ciencia y el placer voluptuoso,
andan tras el silencio y un horror de tinieblas;
del Érebo serían los corceles fúnebres
si su orgullo pudiera someterse a algún yugo.

Pensativos, adoptan actitudes nobles
como esfinges tendidas en total soledad,
que parecen dormir en un sueño sin fin;

centellas de magia llenan sus flancos fecundos,
y partículas de oro, como arena finísma,
vagamente constelan sus pupilas de místicos.

Ven a mi amante pecho, hermoso gato,
guarda las uñas de tus patas,
deja que pueda hundirme en tus pupilas
donde se funden ágata y metal.

Cuando acarician con fruición mis dedos
tu cabeza y tu lomo cimbreante,
y mi mano se embriaga de placer
al palpar tu cuerpo eléctrico,

me imagino estar viéndola. Sus ojos,
como los tuyos, amable fiera,
hieren, hondos y fríos, como un dardo,

y de los pies a la cabeza, un aire
muy sutil, un aroma peligroso
flotará en torno a su moreno cuerpo.


(LXVI y XXXIV de Las Flores del Mal)

miércoles, diciembre 13, 2006

"Nada" de A.P. II

La exigencia de pureza en A.P. se extendió (si no es que empezó por ahí) a la elección de palabras y temas. Como sucede en la poesía de la llamada “generación del 40”, que la precedió, la poesía de A.P. está hecha exclusivamente de términos elevados o “nobles”. En ella siempre se trata de la noche, la infancia, el amor, la muerte; nunca del café con leche, el cigarrillo, (en todo caso: la ceniza), el colectivo. Y no podían entrar elementos nuevos. El catálogo estaba cerrado desde el comienzo. Esto parecería exceso de celo en la aplicación del requisito de pureza, pero quizás encierra su propia explicación. Fíjense en lo siguiente: de un escritor del pasado podemos hacer un censo paciente, no sé con qué fin, y descubrir por ejemplo que en los cuarenta tomos de sus obras completas no aparece un solo perro, o la palabra “amarillo”, o cualquier cosa por el estilo. Lo más probable es que sea pura casualidad. A lo que voy es a esto: si ese escritor estuviera vivo, y alguien notara esa falta, y se la comunicara, el escritor en cuestión no tendría más que poner, en algún lugar de su siguiente libro, la frase “pasó un perro amarillo”, para llenar el blanco; no sé por qué tendría que hacerlo, pero supongo que lo haría, aunque más no fuera para darse el gusto, o para burlar al impertinente censista futuro. Hasta es probable que en adelante le dedicara libros enteros a los perros, y que el amarillo se volviera su color favorito. Pero todo cambia si ese autor está muerto. Entonces ya no se puede agregar nada, y la palabra que no está ya no se puede reponer nunca más, y parece afectada de un extraño tabú. Pues bien, un autor que se impone restricciones léxicas o temáticas se está adelantando a su propia muerte, al cierre de su obra. Es un modo económico, aunque incómodo, de incorporar la muerte a su obra.

En fin, como el stock es limitado, la poeta se obliga ala combinatoria de una cantidad limitada de términos. Y la combinatoria actúa sobre el horizonte de su agotamiento. ¿Cuántas “tiradas” distintas pueden salir, del puñado de figuras disponibles, albas, niñas, noches, muertes, espejos, etc?
Muchos poemas de A.P. pueden leerse en este marco; en rigor, todos; algunos, se diría que tematizan la cuestión. Vean éste, de Las Aventuras Perdidas: “El viento muere en mi herida. La noche mendiga mi sangre.” Todo el poema son seis palabras prestigiosas, y nada más: viento, muerte, herida, noche, mendiga, sangre. Recombinándolas se obtendrían varios centenares de poemas equivalentes (aun descartando “viento” y “noche” en posición verbal), y esta equivalencia se resuelve en la aniquilación de sentido, a la que parecería aludir la palabra NADA, que es justamente el título del poema. En algún caso esta recombinación es el poema mismo, como en el número 20 de Árbol de Diana: “dice que no sabe del miedo de la muerte del amor / dice que tiene miedo de la muerte del amor / dice que el amor es muerte es miedo / dice que la muerte es miedo es amor / dice que no sabe”. Aquí son cinco términos: tres “sustantivos”, muy recurrentes, “muerte, miedo, amor”, y dos verbos de enlace. Y la dinámica vuelve a ser negativa, anuladora.
Al hablar de términos “prestigiosos” o “nobles”, no quiero decir que lo sean a priori (si lo son, es sólo porque A.P. para poner en marcha el juego más rápido y con menos gasto de energía, recurre al prestigio más a mano, el de la poesía neoclásica que se estaba practicando a su alrededor por esos años): al revés, es la combinatoria la que los hace prestigiosos.
Cesar Aira, en Alejandra Pizarnik

martes, diciembre 05, 2006

qué es lo que quiso decir
sin lograrlo?
qué es lo que actuó en él
a su pesar?

en esta ciudad
en este mundo que es una fiera
cada paso que das
te condena
y nunca terminás
de abrir los ojos...

a ver si aprendes a saber desvivir
a ver si matas, de una vez,
a tu sueño romántico

miércoles, noviembre 29, 2006

una que (se) me ocurre

1-
imagenos a un tipo de unos 50 años, canoso, con la frente ya ganándole terreno al pelo de la cabeza . de repente se queda sin trabajo, por lo que sea, lo que se nos pueda ocurrir... eso va a depender del juicio que haga uno individualmente y de la personalidad que invente para atribuírsela a este tipo después de lo que voy a contarles ahora...
decía, se queda sin laburo, un tipo de clase media, ponele que trabajaba en una oficina (esto me vendría bien al relato) y entonces le cuesta conseguir uno nuevo . un tipo temperamental que, desencantado y desmoralizado, decide salir a obviar las leyes para conseguir disponer de un presupuesto similar al que hasta el momento le permitía vivir y mantener a su familia de manera digna...
de primera, y encendido por la ira que le causa su despido, decide ingresar a las oficinas de su ex empleo por la noche, cuando ya no queda nadie, para llevarse algo adicional a lo del acuerdo que pudiera servir como resarcimiento por haberlo dejado en tales circunstancias . está enfurecido, pero también es cierto que podría tener éxito: conoce bastante acerca de los movimientos del edificio y de la calidad de los servicios que contrata el consorcio que lo administra



2-
sabe escurrirse, muchas veces trabajó después de hora . la ventaja que sacaría de ello no sería la de que algún vigilador nocturno lo reconozca y por ello le facilite el acceso . no. se trata mas bien de que podría desenvolverse con la naturalidad que denota un acto que se realiza regularmente; por otra parte, los empleados de las empresas de vigilancia son secundarios, ya que rotan constantemente . constantemente son suspendidos, corridos de objetivo o despedidos para ser recibidos en una empresa compañera de rubro y seguir trabajando de noche . por ejemplo, rara vez se llegan a quedar el tiempo suficiente como para conocer bien la dinámica de algunos grandes edificios (como los que el personaje del relato iría a preferir de ahí en más), lo cual tiene toda su lógica .



3-
los empleados de las empresas de vigilancia son extraidos de las clases bajas . ellos laburan de noche, toda la noche . ellos son la mayoría de los que le ponen el pecho a esa hora: limpieza, vigilancia, mantenimiento, por decir sólo algunas categorías abarcadoras; y en diversas zonas de la ciudad lo cual, desde ya, es hablar de la actividad comercial característica en cada una de ellas . pero sobre todo hacia el centro . imaginemos los elevados edificios de puerto madero .
pero antes un último comentario: casi siempre es un deber moral querer benefeciarse todo lo que se pueda del propio empleador . la palabra de alguna manera ya lo dice . tener que salir a buscar que nos empleen: “¡conseguí que me dieran un uso!”
es una especie de “reacción instintiva”, así lo entiendo . entonces, trabajando esta gente de noche, una idea que surje en la mente sin que precisamente haya sido buscada, es dormir . o trabajar mal . o no prestar el intelecto (esta es una estrategia interesante) .
estas situaciones se exacerban notablemente cuando las divisiones sociales son más “extensas”, por decirlo de una manera estupida .



4-
aquella inciática ocasión en que va a su antiguo empleo, tiene un éxito rotundo, entusiasmador . entra al edificio y llega hasta su oficina como si fuera una brisa . se acerca al sector de finanzas . la tesorera trabaja en la empresa desde hace aún cinco años más que él . es una vieja de voz chillona que no se maquilla . siempre se relaciona con los demás de manera alegre y extrovertida, incluso con algunas salidas de psicópata . pero el detalle que más tuvo siempre en cuenta nuestro personaje, es que la vieja jamás se acuerda de ponerle llaves a la cajonera . en el último cajón es donde guarda la caja chica con efectivo y los cheques que están a la espera de que el proveedor venga a cobralos por el cajero o para llevárselos al banco durante el día

la frialdad con la que comete aquellos actos lo sorprende al punto de vislumbrarle una solución de hecho a su nueva condición . de ahora en adelante dedicaría toda su energía creativa a dicha rama del arte .
logró entrar y salir moviéndose por toda la escena sin levantar la mirada del piso: un éxito rotundo .



5-
envalentonado, fue desarrollando un estilo . en edificios desconocidos solo debía apelar a desenvolverse dentro de un personaje de simulación bien trabajado, sin fisuras, dentro de lo posible avasallador pero sin relegar la asutucia de gambetear a la carrera . si lograba penetrar con ese impulso ya el resto era ligereza . una vez hecho no podrían ubicarlo .

...también con las notebooks, llegado el caso, algo se podría hacer...



6-
un personaje más o menos así se cuela en un edificio de oficinas del centro . luego de franquear la debil seguridad, invoca al azar . se tapa los ojos con la corbata bordó y apreta cualquier botón del ascensor . asciende hasta el tercer piso, ingresa a la recepción y se incomoda al ver que para poder pasar a donde estan las oficinas hace falta abrir una puerta blindex . es una complicación, pero conserva la calma . para entrar debe contar con una tarjeta de ingreso . merodea buscando algo que le de alguna idea . el vigilador no se encuentra en su puesto, debe estar de recorrida o vaya a saber uno durmiendo donde . preferiría tenerlo enfrente, para madrugarlo y pedirle que le abra, que se olvidó la tarjeta y que está el gerente Villegas esperándolo en el auto . confiaba en su personaje, pero sobre todo en el vestuario y en el poder de convencimiento de su corbata bordó .



7-
de pronto escucha una voz y, al seguirla, se percata de que proviene de un pequeño cuarto que está ubicado al costado de los ascensores y que había pasado por alto ya que estaba medio oculto y permanecía oscuro . encuentra a una mujer de espaldas que está vestida de verde . lee el nombre de una empresa de limpieza . se acerca un poco más y ve que está hablando por su celular . la aborda interpelándola con una mirada dominante . ella se sorprende, en seguida se controla y entonces siente fastidio . suspende su conversación y lo mira a los ojos . él señala la tarjeta que está agarrada al bolsillo de la camisa . apunta la tarjeta con el índice derecho, levanta las cejas como para demostrarle a la mujer más efectivamente donde miran sus ojos, y luego gira para señalar la puerta . a ella la intimidan esos ojos saltones que le dan la impresión de un desquiciado, y aprovecha ese giro en que él no la mira para observar las rayas finitas, blancas y paralelas del saco que él lleva puesto, los zapatos lustrosos . finalmente desatiende la presencia de ese sujeto y vuelve a prestar atención a lo que le dicen del otro lado mientras se acerca al lector magnético de la puerta y, con remarcada displiscencia, abre . ahora se vuelve y se dirige nuevamente hacia al lugar donde la halló ese hombre de traje mientras anuncia que está quedándose sin crédito . antes de que ella se oculte, él le advierte que no cierre la puerta porque en seguida sale . luego la abre del todo para que el cierrapuertas trabe .



8-
lo comprendió desde el primer momento, pero aún así decidió hacerlo . en los edificios desconocidos se trabaja de otra manera . hay que realizar una recorrida más extensa por cada uno de los pisos y las posibilidades de llevarse algo de valor se reducen notablemente . se buscan cosas valiosas de pequeño tamaño, hay que moverse rápido, hay que rastrillar el mayor terreno posible .



9-
sencillamente alguien hace eso . también es probable que ese alguien prefiera, entre todas sus tareas, la de archivar papeles . haría sólo eso, relajadamente, mientras se cuelga de la cima a la que se atreva a levantar su pensamiento . lo haría, además, rápido, para poder dedicarse más a sí, para hacer lo que le da la gana el mayor tiempo posible . pero también tiene que hacer otras cosas . sencillamente, tiene que buscar la grabación que le piden . tiene que identificar al individuo que le describen y tiene que dar un informe de sus movimientos . tiene que informar de qué manera logró el sospechoso acceder a los distintos lugares del edificio .

domingo, noviembre 26, 2006

"Nada" de A.P.

caminando por tu calle, ya de noche,
a la vuelta del amor
todo el día quiso llover:
el viento es fuerte y el ruido
que producen las ramas al sacudirse
es como un grito
que se impone
a la profundidad de tu meditación
y te hipnotiza

sobre la vereda de enfrente,
que es aún mas ajena,
unas luciérnagas se agitan al ritmo de la recibida
y titilan, destellando,
siempre en un lugar imprevisto
impredecible…



vos volvés del encuentro del amor
mientras caminas oyendo al ramaje y
lo que recojes es siempre la estela?

martes, noviembre 21, 2006

a propósito de aquello...

21/11/06
cara a cara existe una obligatoria espontaneidad que pulsa en todo el lenguaje

la carta, el mensaje escrito, permite una elaboración, ofrece un momento de creación para trabajar la significación del propio mensaje que puede lograr ser un acto de ofrenda para con el receptor

y el teléfono no me gusta una mierda

domingo, noviembre 19, 2006

presente particular

voy caminando y entro al parque donde pasé los momentos más lúdicos de mi vida
estuvo cerrado durante algunos meses por refacciones
-este gobierno de repente
arregla todos los lugares públicos, sobre todo lo que más vi fueron las plazas
y que han plantado muchos árboles por las calles también…-
y lo que experimento es un sentimiento de reencuentro que nace solapado con el atardecer cada vez más veloz de este día
al reconocer en ese pino –el mismo que arrojaba las hojas con las cuales me pinchaba por jugar
a la pelota siendo una criaturita sobre ese sector del planeta- a una forma de vida que sintiera conocida…?


o
decirte que


la tarde había caído y vos te encontrabas en el parque
cuando estabas sentado en el piso empedrado con la espalda apoyada contra la subida en diagonal
-esa que tiene el Centenario que te lleva a la estatua de la mina alada-
y los árboles eran una figura recortada en cartulina negra
sobre el fondo violáceo de un cielo agujereado de estrellas
cuando mientras fumabas y mirabas el lago
donde se centraba la oscuridad de la escena, vos pensabas en lo que había dicho Juan,
“eso que dijo de actuar de acuerdo a los códigos…”


o

mejor

decir


que cuando estuvo él sentado,

cuando el viento le pegó
en la cara mientras fumó y
las pequeñas luces doradas que estuvieron suspendidas en el aire del otro lado del lago, más acá de los árboles
se volcaron desde allá a lo lejos sobre el agua
y se desparramaron hasta un poco más acá de la mitad
justo en la parte en donde los patos se movieron deslizándose suavemente
hasta que, repentinamente,
uno hundió la cabeza y se mojó el fleco...

y su mente divagó
hasta concluir
con una “casi” afirmación, por lo titubeante, que discurría
que quería vivir pensando en que cada cosa que le pasaba era única


y fue entonces ahí que súbitamente sobrecogido volcose el entorno de inmensidad atiborrada de su escatología
multireciclada, eclosiva, fosforencia siempre evanesciente
decantándole derecho sobre el centro del marote
y que él, desde su apartación, entonces, susurró

pensar que el ser humano no es más
que las respuestas que se pueden inventar
acerca de qué es lo que está pasando
en esto en donde estoy

sábado, noviembre 18, 2006

La ciénaga - W.D.Snodgrass

traducción de A. Girri

Contiendas y nenúfares
se aquietan en las pesadas aguas;
una treintena de ranas
saltan a cada paso que das;
el vientre de un pez resplandece
confundido entre los podridos troncos.

Allá cerca de las rocas grisáceas
ratas almizcleras se sumergen y giran.
Saliendo de su contorno de limo
una negra babosa de agua se arrastra
invertida sobre la superficie
hacia aquel alimento que ha de elegir.

Tú alzas los ojos; mientras caminas
el sol se estremece y cae preso
en el cerco de cañas de los árboles,
entre sus tallos muertos.
¿Hurgas en el barro, viejo corazón,
qué estás haciendo aquí?

miércoles, noviembre 08, 2006

siempre tener a mano las llaves

08/11/06
voy a la facu con la ventana abierta, tirando la cabeza para afuera para que el viento me pegue en la cara . bajo y cuando cierro la puerta me doy cuenta de que la llave está colgada en el arranque . estando en el aula me falta el texto sobre el que nos ponemos a trabajar entonces miro la clase como un partido de ping-pong . cuando termina le digo "vamos?" y nos subimos juntos al bondi, son pocas paradas . la beso y después camino mirando al piso en remera entre los árboles que cierran la calle angosta . cuando vuelvo a volver en auto después de haber vuelto con la copia me agarra un semáforo de calle solitaria; en la esquina hay una parada de bondi . el tipo está solo y en ojotas y al ver que el horizonte permanece oscuro, se sienta en el cordón . saca del bolsillo las llaves, con el llavero comienza a cortarse las uñas de los pies con mucha destreza . no me cierra, es medio rara . claro, todas son medio raras, lo bueno está en ver qué onda esta, qué le pinta…aparte está buenísima, no seas boludo, estamos de acuerdo?

martes, noviembre 07, 2006

dos gardenias para ti

06/11/06

- una lectura para dejarte poder
- una lectura para apoderarte

lunes, noviembre 06, 2006

sun day

pierdranueva, pierdrabuena


la vengo pateando toda la vuelta del dique

tengo que derrochar el viejo, me los voy a flautear en trencito
así se acaba


(Monday morning) here I am
want you to know just if you can
(Tuesday evening) where I stand
(Wednesday morning)
Tell myself a new day is rising
(Thursday evening) get on the rise
A new day is dawning
(Friday morning) here I am
(Saturday evening) Want you to know just
Want you to know just where I stand

miércoles, noviembre 01, 2006

miér-co-les

odio
hablar por teléfono, por eso
cada vez que no queda otra me fijo
que quede todo claro y acabado
//
se ve que el tipo del kiosco al que le compro la comida todos los días
ya me hizo cliente porque todos los días le compro distinto
y siempre me cobra 7 pesos, 7 pesos...
como me he logrado enterar de que en esta época la silueta cotiza
me estoy comiendo un panqueque spring después de haberme energizado
bajo el sol en una caminata de lira y flauta dedicada
a todos los que me conocen:

creo que la vida se hace soportable en la medida
en que uno la estudia constantemente buscando lo objetivo
ya sea como lo hace el hombre de ciencia o el poeta
o alguna gente que yo conozco...
ya sea que no comprendan una mierda,
es la manera en la que pedalear el tiempo

... creo que la mayoría de las veces que pensamos distinto
es porque no podemos coincidir con alguien a quien consideramos un ser menor
y pienso que es con esa misma matriz
que se inventaron cosas como el amor

Credo: si la verdad existiera
la vida sería un circuito automático

martes, octubre 31, 2006

lo que debe saberse

a la mañana en el subte
un hombre habla con su hijo:
papá, qué es la N de “Leandro N. Alem”?

el padre, divertido, invocó un algo de misterio
algunos dicen que es de "Nada"...
y si es Nada para qué esta?

a vos también
van a decapitarte, nene

lunes, octubre 30, 2006

suspensión

30/10/06

I
el amor es un sueño
firme y efectivo, como tal
conserva
su entidad dual:
seducción e inexistencia
para distraerte del absurdo
y abarcar el largo de tu vida

II

quiero escribir el poema
de este perro abandonado
al estallido de la época
desde su muerte escogida austera
con la convicción de su sarna
y su carcajada muda

III
me abandoné a la llegada de Hespero
quise decirme y ya no había lenguaje
sólo una yacencia y una premonición
desde el nudo provisorio de mi zapatilla
al resplandor en el techo
de la cama de mi niñez

quise fijar un punto urgente, insostenible
me quedé sin imágenes
me alejé sin fin sobre un perfume

sábado, octubre 28, 2006

sábado a la tarde:

un de los momentos que, si bien lo evito y pateo pero una vez que lo empecé es de los que más disfruto, es el planchado
me hace acordar a cuando era chico y me colgaba con mis juguetes

jueves, octubre 26, 2006

una cosa...

corregirle la sintaxis a alguien, es una falta de respeto

Reir llorando - Juan de Dios Peza

Viendo a Garrik -- actor de la Inglaterra --
el pueblo al aplaudirlo le decía:
"Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz..." Y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -- le dijo --, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

- Viajad y os distraeréis. - ¡Tanto he viajado!
- Las lecturas buscad. - ¡Tanto he leído!
- Que os ame una mujer. - ¡Si soy amado!
- Un título adquirid. - ¡Noble he nacido!
- ¿Pobre seréis quizá? - Tengo riquezas.
- ¿De lisonjas gustáis? - ¡Tantas escucho!
- ¿Qué teneis de familia? - Mis tristezas.
- ¿Váis a los cementerios? - Mucho... mucho.
... - De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
Me deja -- agrega el médico -- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
"Sólo viendo a Garrik podréis curaros".
- ¿A Garrik? - Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
- ¿Y a mí me hará reir? - ¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más... ¿qué os inquieta?
- Así -- dijo el enfermo --, no me curo:
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reir como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reir se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
Porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuendo el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

lunes, octubre 23, 2006

sábado (o "marimba contribuye")

ahora el sol ya nos hace transpirar estando quietos . los verdes son más brillantes, el viento bajos los árboles son lo mejor de la tarde . caminando con mamá por Villa Crespo vemos un pequeño árbol creciendo desde las filtraciones de un edificio antiguo, en un segundo piso, de cara al oeste . es una ramita delgada extendiéndose en históricas articulaciones; articulaciones que atestiguan una búsqueda; una naturaleza altiva que no asiste al melodrama . esa visión nos transfigura los ojos y de ahí en más vemos que los cordones también, los cordones de las veredas florecen pastos vehementes . la contemplación se da desde la sombra de uno de esos paraísos que están al palo .

yo no sé que más alberga una tarde de mis barrios aparte de hombres preparando una sangría en la vereda, cortando con primor los limones que van a hacer de colchón al hielo en un envase cortado a cerrucho . digamos que sé, con certeza porque hay una impresión, evidencia en mis sentidos, que las nubes están dispersas y son blancas con bordes difuminados pero no puedo elaborar la idea compleja que me asegure de donde proviene toda esta dilución . hoy es un lugar para la ternura, y yo no sé... y solo eso voy a decir al respecto, estos movimientos no proponen inferencias .

estuve con mi mamá reconociendo los lugares donde accedí a la conciencia . acá estaba el templo de los japoneses . en esa esquina, la verdulería: el pibe me llevaba arriba del carrito a dejar los pedidos . ese toldo lo compré yo, -recuerda al llegar a lo que fue nuestro almacén- no lo cambiaron, solo le sacaron los volados . por qué le sacan los volados? es el tiempo o eso ahora no es más que un toldo?

a la noche, sobre el empedrado de la mitad de cuadra, un lámpara derramaba un charco de leche donde iban a beber las primeras figuras de mi entrañable terror . alguna vez habité cada destello de aquellos adoquines resplandecientes .


volvamos a la tarde: cuando saco al perro, el viento cesó . camino bajo el sol moteado -que a esta hora ya llega en linea recta desde el horizonte recortado de casas- dentro de una espesa atmósfera de vapor de miel y árboles . fumo y abro los poros; cruzo a una serie de seres:

un viejo pinta de blanco el cesto de la vereda donde deja la basura todas las noches -me acuerdo de más temprano, unos tipos pintando de un celeste célico las paredes y los pisos de azulejo de todo el local de una fábrica de pastas de barrio y pienso algo como que “la primavera” propicia en todos la remodelación y la “memoria” de las cosas, y entonces hay en todo un renovarse casi sospechoso- . también un flaco que viene con la novia y la hermana del gimnasio . ellas, con sus manzanas de ojetes correspondientemente encalzados y entangados, él, con musculosa y peinadito con reflejos . crease, están deshaciendo un sábado de ejercicios . caras de buena onda, inocencia casi pascualina . sigo, pego una vuelta manzana y de nuevo encuentro al pibe musculín sentado con su novia en un umbral, conversando como esos novios que parecen amigos . paso, “esto podría ser la Verdad” . en la misma cuadra un pibe vestido como para ir a bailar está manguereando y enjabonando con esponja su peugeot 504.

cuando la llevo en el 6 a mi vieja a dejar los acolchados en la lavandería, baja ella y se demora . vuelve al rato y las 2 viejas (mamá misma y la dueña del lavadero) se habían peleado a los gritos porque “siempre me cobra distinto!”, “nunca tiene cambio!”, “le pone cualquier nombre al paquete que me tiene que devoler!” y demás pelotudeces.

más tarde, cuando ya volvimos a casa y estamos por salir a tomar mate en la vereda, me mira y me dice “a mi me gusta como lo preparás vos” . analizo la idea de la situación en frío, pero no dejo de sentir que es un halago . si querés que el mate salga bien, tenés que atender a todos los elementos que combinás en el proceso . la calidad y originalidad en ese punto creativo, definen al mate, me lo enseñó Pancho Ibáñez en las propagandas de “La Serenísima – la cálidaaad”. creo que para ese lado va el espíritu . me pregunta si “lo llevamos al perro” . lógico, mamá.


finalmente, usufructuando el último coletazo del flash, me pongo a chatear con una chica con la que estuve . que viene que va, que pun que pan, bueno, hablemos durante la noche . antes de entrar a la ducha, me hago en el baño una paja fenomenal reconstruyendo algunos momentos con ella . en términos platónicos: el cambio repentino de cerrar con el duchazo de agua fría es esencial . empilchado y fragante, quedo dispuesto al repecho del ocaso: soy flautista centrífugo y en mis solos de embriaguez entono
rock maravilla para todo el mundo...
que gocen los ratones

jueves, octubre 19, 2006

flash informativo

19/10/06

en sueño, condensación:
A lee con micrófono poemas de P (que remiten a L) en la ciudad de C

B, esta vez quedaste arafue...

otra cosa que me delata el sueño: extraño al futsal

al mediodía fui a comprar chicles al kiosco y caí junto con otro tipo . el kiosquero nos atendió con una mano a cada uno y cuando salí estuve seguro de que era un día para pasarlo entero en la calle, caminando . relacionándose con otras personas .
me compro una coca en la máquina de acá y cuando vuelvo y me estoy por sentar veo que mi jefe está escribiendo en un Word que tiene como título “Cese de convivencia”hoy creo que no voy a la facultad, me quedo leyendo algo . y mañana tampoco, me voy a jugar a la pelota con mis amigos .

miércoles, octubre 18, 2006

conversaciones distendidas

vamos caminando por el bajo con Leo, venimos del puente de la mujer . Leo siempre elije las palabras con una espontaneidad demoledora . es una rampa para patineta, comentó mientras largaba el humo . hace un rato, cuando íbamos a cruzar Madero con los camiones que vienen a las chapas, ahí al borde del cordón, me dice “si yo tuviera… ponele tres vidas, seguro que me gastaría una tirándome con todo contra un camión, o en un auto, dándole de frente… viste que dan ganas?” . nos reímos. si, y otra tirándote de un lugar bien bien alto –respondí-; pero que después que caés seguís tu vida en el mismo instante de antes, nada más que te queda una vida menos . si, o ahogado… no no, ahogado ni a palos… hay un par de maneras . tal cual, y si perdés una en un accidente, cuando seguís, tus amigos te hacen una fiesta por boludo!
ahora, decía, vamos por la recoba de Alem y el pirulo ya nos pegó . unos metros adelante nos llama la atención un hombre joven . la vereda es un poco en subida y va escalando con una muleta en cada brazo . va rápido . las muletas son de ese material liviano que es como un metal, un aluminio… el tipo pega cuatro muletazos, dos pasitos con sus piernas débiles y vuelve a la muleta: un ritmo . lo miro y pienso, todavía no lo alcanzamos . este tipo tiene unos huevos bárbaros . te pega una piña y te desarma, me dice Leo . qué huevos tiene este muchacho . pienso en todo un día del tipo, de acá para allá en ese esfuerzo, va a nuestro paso, debe ser siempre “el de las muletas” pero igual va al frente, tiene su laburo, estudia y camina solo por la calle, dos pasitos y cuando está cayendo para adelante de nuevo el muletazo, para adelante porque decide hacerse cargo de su vida y de a ratos debe morirse de dolor porque han de hacerlo sentir lástima de sí mismo, y entonces sale a la calle “yo camino solo, siempre solo”, y lo estamos pasando, debe aflojar por el cansancio –conjeturo- todo el día caminando con las manos, estamos unos metros adelante y me dura el impacto . pero arremete . tres, cuatro zancadas y nos pasa en lo que parece un trote . sigue . va adelante, nos sacó unos metros, estoy impresionado . qué huevos tiene este muchacho . siento algo como orgullo ajeno, una emoción y lo miro a Leo con la sonrisa que ello me provoca . levanta los hombros y me dice “habrán largado la temporada de esquí…”

La primavera o el lenguaje II

17/10/06

todo bien con la buena voluntad, pero que el viento a la noche cuando cruzás el puente sea el momento que te sostiene el día... así no hay quien quiera, por ejemplo, estudiar, y una mala noticia puede ser otra cosa cuando sabés que lo que se viene no va a ser una esgrima

Recaudo muere en la vida a la espera del sustrato
Recaudo muere en la vida al desencanto de la carne
inventa el perfume de los tilos como una emoción a la forma de su añoranza

va y vuelve . al discurso y extrañado . ¿algún día decir? ¿por qué “día”?

volvamos, dijiste que la distracción te vacía aún más… ahora

te imploramos solo una cuestión de fé: detenerse en el punto en que se vuelve despliegue

domingo, octubre 15, 2006

15/10/06

Hoy, mientras le estaba dedicando un momento de caricias, necesitaba preguntarle a Nano si él sentía que yo lo quería, y que él pudiera darme una respuesta. Porque yo necesito una prueba empírica de que eso exista.

viernes, octubre 13, 2006

Impresiones de un viernes a la tarde:

13/10/06

La tarde está soleada y nítida con algo que ya se define en viento suave y cálido. No encandila y a la vez todo es distinguible. En la vereda los pasos son inseguros, se camina sobre infinidad de pelotitas amarillas y flores del paraíso. Elevando la mirada se las ve aguantando todavía la furia de la gravedad y entonces el perfume ataca desde dos flancos. Flores pequeñitas en racimos, blancas con detalles rosados. Hay movimiento en el viernes del barrio que va a fallecer durante el fin de semana. El último arrebato de vitalidad exacerbando la previa al estertor.

mirá mirá mirá............. . . .fijate que se pelean por el pedacito ese.......... . . .no, ahí arriba, ¿las ves? la negra… no la deja comer a la otra.......... . . .claro, la galletita esta… .......... . . .la negra que está más allá sobre el cable, no la deja a la otra, le pelea.......... . . .recién estaban acá peleando, la paloma grandota no la dejaba comer.......... . . .me paré a ver qué lo parió!, la ley del más fuerte, no?
. . . . . ........... . . .ey! no! PTS! PTS!!!.......... . . .fijate, te está comiendo un hueso….......... . . .qué barbaridad, se lo tragó entero! capaz que era un cartílago….......... . . .jajaja, que atorrante que es, mirá la cara que pone!


Los charcos del cordón están cubiertos. A algunas flores se las ve caer y, desde la sombra, se divisan otras partículas que flotan subidas a la luz solar. El infierno de los alérgicos dentro de la lluvia de flores de paraíso. Árboles robustos que hoy opacan la fuerza venidera de los tilos.
QUIEN evoca un perfume acre y dulce en miras a noviembre?

lunes, octubre 09, 2006

08/10/06

El perro me sigue. A eso de la una de la mañana del domingo, mientras voy caminando por la calle Espinosa, que parecía entonces un lugar extraño como visitando un lugar nuevo en una noche de luna brillante y cielo cerrado, justo en el momento cuando una de las lámparas de la cuadra que titila hace… desde las ocho, cuando habrá terminado de oscurecer... se decide por quedarse encendida, pienso: una noche en la vida, una noche en la vida. Entonces, pasando la mitad de cuadra, quedo bajo la sombra de un árbol de copa amplia y, mirando el piso ya que voy con la cabeza gacha, veo el detalle de las hojas impreso por obra de la otra lámpara bien naranja de la cuadra latir en un pausado vaivén y entonces me llega el susurro a los oídos, el murmullo de las hojas por la brisa que acaba de visitarnos y: una noche en la vida, una noche en la vida. Cuando ya di vuelta en la anterior esquina escuchando los pasitos del perro que va algo más adelante que yo haciendo la suya distraido casi presciendiendo de mi presencia pero siguiéndome a mí y levanto en ese momento la cabeza buscando mi noche, un árbol sobre el fondo de nubes iluminadas envuelto como en una especie de aura lunar; pero es la luna que está tapada atrapada por ese árbol y lo que lo rodea es el efecto de la luz en el cielo pero no; es un árbol con un halo brillante, lunar. Sonrío. Quiero compartir mi sonrisa y girando la cabeza se la convido al perro, que me sigue.

domingo, octubre 08, 2006

música vana

El Grillo - Conrado Nalé Roxlo

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo;
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
es a quien tiene el corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!

miércoles, octubre 04, 2006

primavera en Warnes II:


domingo, octubre 01, 2006

primavera en Warnes:

domingo, 18.45
la brisa me corre la transipiración hacia la nuca y estoy algo encandilado . cuando volvés de sacar a tu perro, hay como una luz dorada y ocre, que pega contra las nubes grises del oeste: ahí viene un auto que pareciera tener las luces prendidas . es el atardecer que le pega de frente . estás con un brazo en jarra y con otro en porro, de frente al cementerio con sus paredes bajas y sus pocos y altos pinos color verde mojado; hay otros árboles . tu perro le sale al cruce al gordito que viene trotando con su conjunto de joggin gris clarito, “la puta que te parió!”.
me enteré que cuando volviste, te subiste a lavarle el techo del patio a tu vieja.

jueves, septiembre 28, 2006

jueves, 28/09

eso que ayer me pegué un descoque... hoy, arriba a las 6, con 2 huevo´ ASÍ...

miércoles, septiembre 27, 2006

Los inconvenientes del flash (va con moraleja)

“Dedicado a los textos que crecen expansivamente”


Resulta que a eso de las once venía caminando (los lunes suelo volver caminando de la facu y más ahora que está primaverando), bajando el puente de San Martín para hacerme el que estoy en contacto con las clases más bajas, dado que ahí se han estado instalando los cartoneros desde hace algunos años, cuando por debajo del puente, viniendo del lado oeste de la avenida San Martín, se asomaba un hombre grande de edad, arrastrando su carro enorme, con la posición inclinada hacia delante, ojos al suelo, de la postura de esfuerzo de arrastre. El tipo con la cabeza gacha, cuando escuchó que yo venía bajando la escalera con una caroncha de contento despreciable, me miró de reojo, y sólo mirándome, desde ahí abajo, hizo que yo me sintiera sucio, ajeno (opuestamente a mis propósitos) y con un poco de miedo también, e hizo que cambiara de gesto y que me alejase, ahora, caminando todo circunspecto como cuando sos chico y vas a comer a la casa de algún compañerito por primera vez y, haciendo caso a todo lo que tu mamá te dijo en la puerta de tu casa antes de salir, te ofrecés, una vez terminada la cena, almuerzo, o lo que fuere, a levantar la mesa y eso sumado a que, aparte, insitís y que, inclusive, lo hacés. Así, caminando todo circunspecto a paso leve y raudo, como de hada, me iba alejando cuando detrás de mí escucho un repentino ruidito estridente que resultó ser proveniente, no del señor que acababa de cruzarme, sino de alguna chapa de una bicicleta que se me aparecía desde el mismo lugar que antes el cartonero, solo que ahora yo lo había dejado atrás y ya estaba del otro lado del alambrado de las vías, con un flaco arriba que venía pelotudeando con su celular. Conservé mi circunspección y algo de mi miedito creció, me di vuelta habiendo dado ese leve pantallazo que describí en la anterior oración y enseguida imposté un tranquilo, un caminante sereno. Cuando pasó por mi lado no lo miré ya que sabía que él me miraba, así como sabía que solo tenía que esperar piola, ya que una vez que me hubiera pasado quedaba regalado, de tiro para que yo puediera escrutarlo a mi placer. Fue así, solo que él se demoró. En el momento en que lo pesqué mirándome, pensé: “vos venís del oeste y acá el más veloz pistolero soy yo”; y fue cuando entonces retiró su mirada. De los ojos bajé con violencia hacia las zapatillas (entiéndase que yo quería saber enseguida a quien tenía enfrente) que calzaba que eran unas shox TL3 (modelo J.J.S.) blancas con los resortes verdes medio flúo y gris, y de ahí un paneo general ascendente observando una bermuda en color caqui oscurito simil Legacy, en talle, digamos, correcto, lo cual nos habla lo mismo sobre la personalidad y nos revela cierta seña sociológica que si el talle fuere notoriamente más grande o que si fuera “achupinado”, una chomba en azul francia medio como las que usa cualquier tipo que uno pueda considerar un goma, y cuando llego a la cara hallo que el muchacho se encuentra prolijamente afeitado (destacando con énfasis el prolijamente) con una especie de barbita finita que cierra en candado y que es sostenida por una típica cara de salame. Esta visión me deja tranquilo y me distiendo hasta lo natural e incluso pienso que él debería tener más miedo que yo, aún cuando sea verdad que yo tenga una cara como para competirle parejo, pero sobre todo porque el otro, en su conjunto corroboraba la hipótesis de la cara, y en cambio yo, en mi conjunto, si hay algo que puedo decir sin remorderme por la entonación arrogante, es que tengo aire de cheronca pillo. Entonces es cuando decido, en un acto muy debatido internamente por Yo y mi rastacuer, que debo ser piadoso como exige el slogan de “amor al prójimo”, dejarlo huir en paz y agachar la cabeza para volver a colgar tranquilo como cuando venía bajando del puente, y es, también, que se desarrolla lo que me trae a contar esto: a los aproximadamente 3 metros que me habrá sacado de distancia, yo sufro otro acto de atentado contra mi flash al escuchar un nuevo ruidito, esta vez menos barulloso, y apenas levanto la vista veo que se le ha caido el celular al gil este de la bici, lo cual me provoca el siguiente pensamiento a la velocidad del tren rápido que pasa a eso de las siete y media de la tarde, pegado al cementerio de Chacarita, por la vía de enfrente de mi casa, en Paternal:
JA!JA!Aestepuedohacerleunchiste!
Una vez que se frenó, como ya dije, algunos pasos más hacia delante, cuando está retrocediendo, arranco un pique corto procurando que suene fuerte el ruido de mi pie cuando apoya en el asfalto, avanzo hasta mitad de camino entre el lugar en que me encontraba y el celular en el piso, y con un freno brusco y también ruidoso, me detengo. El tipo que venía retrocediendo arriba de su bicicleta, ya medio agachado, inclinado a un nivel bajo, lo que lo obligaba a levantar su pie derecho (buscaba el teléfono por su zurda), al asustarse por mi satírico amague de ataque, me miró, trastabillando que no le daban las patas a causa del movimiento reflejo de retirarse de la dirección que viene el ataque, con los ojos bien abiertos y llevados contra el techo del orificio ocular desde ahí abajo, y yo pude alegrarme fugazmente con su expresión de cagazo hasta que el tipo se calló y quedó medio enredado debajo de la bici.

martes, septiembre 26, 2006

el espíritu de la primavera o el lenguaje?

vamos

miércoles, septiembre 20, 2006

miércoles, último cantar de víspera

19 y 20/09/06

saliendo de la facultad me entra el bajón por el momento de relax previo a la entrada . indispensable conseguir un kiosco antes de subir al bondi: voy al primero y no venden, camino 60 metros y en el segundo la vieja demora mucho atendiendo al tipo que encima está por pagar con 20... 60 metros más, cruzando, me voy hasta el último: tampoco venden . me vuelvo al anteúltimo y digo un “hola” que se oye clarito para que la doña aparezca desde el fondo y se acerque a la ventanita . contento con mi bombón-helado-con-mani todo se vuelve más fácil de ver: “esto se resuelve caminando hasta casa”

cuando llego a la cima del puente ya me había metido el helado en la cara; desde la noche y con su paroxismo iluminativo, abriéndole un balazo al telón que cierra el este, se acerca un redondel chumbando para que yo sienta que ese piso elevado no me sostiene.

así, absolutamente: al bajar hace falta doblar siempre a la izquierda para buscar el refugio que expande toda vía hacia sus lados . caminando por esas calles escucho que alguien chifla pero como voy colgado, me olvido de darme vuelta por si acaso es para mi...
compro un kilo para que toda mi familia coma helado porque, como dice la matriarca, “el clima se presta” y a razón de que muchas veces me desespera lo inconstante, con un clima barrilete y todo, existe algo que yo quisiera regalarles.-
por la angosta callecita del costado de las vías voy con el kilo en la bolsita y parezco una caperuza en medio del bosque . sobre todo cuando veo un palo borracho todo estallado de bolas blancas . quisiera llevarme una de esas pelotas que son más grandes que un puño, impecables, entonces es por eso que me quedo 10 minutos tirando piedras al cielo . si, mas o menos 10 minutos hasta el momento en que le pego desde abajo a una que revienta en una lluvia blanca y detenida . cuando cae, me llevo un puñado de algodón en la mano y juego con él entre los dedos durante una cuadra entera . son las doce cuando entro en casa y mi vieja me hizo milanesas con ensalada . yo ceno mientras ellos comen el helado que se ablanda en una atmósfera de amparo .



anexo (recogiendo datos para la narración):
mail n° 1:
gorda, cómo se llama el árbol que saca algodón?
palo borracho?
ayer cuando venía de comprar el helado, había uno lleno de pompones
hermoso

mail n° 2:
Exacto, es el Palo Borracho =

Hay varias variedades de Palo Borracho = El mas lindo es el Panzon, si , tiene una flor rosada grande y hermosa, despues le sale la fruta con una caparazon bien verde y cuando se empieza abrir aparece el algodon y la cascara del fruto se pone marron =

En la plaza San Martin hay varios muy , pero muy grandes, deben tener muchos años =

muy rico ese helado,bye

que mi mamá diga “varias variedades” a mi me parece muy bien, está?

martes, septiembre 19, 2006

canciones de víspera

primavera

Sobre una débil masa blanca fosforecen
capturados relámpagos, lejos del calor
mudo que nos tortura en este moridero.

Débiles gracias insonoras de otros milenios
se resquebrajan en momentáneas estridencias
lumínicas de un arte
ideal, de un festín individual.

de Daniel Durand, en El cielo de Boedo

domingo, septiembre 17, 2006

conversación

borrón en vísperas de primavera

yo quería ser poeta bucólico
para poder escribir

con los sauces crinudos galopando
la yegua del cielo abierto los palmerales aborígenes
con sus rostros juncosos

para que la hembra más brava
de Ñan-du-bay-sal-gay-ven-ga-ti-va-tá-vi-ca
desplegando la inundación de los brillos originales
por los ojos dorados relumbrando a la acción de la pelambre en las cejas
de su carne de aceituna

y por la negrura activa que pulsa dormida
de ebriedad en los sedimentos que adornan las paredes
de mis venas y que estalla de baile de reencuentro en los poros
de mi cabeza

el agua reclama y si dice luna lo mismo
dice sol y solo dice infinitud
desde siempre en el lugar de la música total

contestación:

me atravesaba un río!, me atravesaba un río!
yo decirle
hube que la urbe es mi ubre
que con sus reflujos de fernete me empetrola y
si a la vuelta siempre me exhibía inerme
la caterva sierva se plantaba acerba


ah! y yo hube...
querido decirle-decía en pos de un pasado a post
eriori infiera,incandescentes ósculos los
de la fiera

que si vamos es a abjuración a abdicación
¡inclaudicaNción!

que si iba, si iba
y no atajaba pues no especulía
.
.
haverme si se comprende
yo le decía vení a usted a la que ya no la conozco

martes, septiembre 12, 2006

martes, temprano...

A quien corresponda esta inopinada inopia, esta inicua inocuidad en mis últimos desvelos:
Rulo


Voy a renovar la palabra arbitraria efectuando el nuevo recorte, flexible y necesariamente ambivalente, en el espectro multiforme de los conceptos. El hilo conductor de esta historia parece hallarse en el Fuerte Apache. Los sabios desembarcan para realizar un estudio acerca del ejercicio de un juego milenario en los suburbios más desangrados de la decadencia suburbana de la época. Documentan, extraen conclusiones y ventajas económicas a la vez que ganan un rédito científico imbuidos en fragantes licores de caridad. El cacique de los percusionistas suma los ritmos con señas de sus manos, marca los repiques, indica conservar el tempo a los graves, anuncia en tres vueltas la ruptura, tres dedos al cielo para el goce, quiebra y entonces el timbal se corta solo y se despliega. La tribu responde poseída sus convulsas interpretaciones. Cuando comienzan las preguntas, comienza la incomunicación. En las canarias, un silbido ancestral atraviesa el aire verde de las colinas. Vertiendo la esperanza en los hábitos de pastoreo, soplan atávicamente el silbo gomero y esperan la más vieja novedad con su cuota de enseñanza magistral. El desprecio a la raza les dicta la necesidad de rescatar una porción de lo constante, una idea divina. Su nuevo error ha sido buscar lo que inventaron. Los eruditos provistos de corazón abren el campo de batalla: carne, piel y los principios opuestos en beligerancia. El rito dictado por los nuevos dioses opresores.
Por fin, han vuelto los profetas y son un coro herético subido a sus shoxs. Las voces curtidas golpean contra el techo de la noche blanca sus rugidos desgarrados de risa. La violencia original y reconciliadora con el ser mismo, el choque de la carne. Fuera de la palabras pareciera no haber retorno. La risa por el llanto, lo alto por lo bajo y la fusión de todas las cosas para el latido del universo en su fluir.

jueves, septiembre 07, 2006

jueves mi(a)nimal !!

07/09/06

agito los 2 sobrecitos
juntos los corto y vierto el azucar
dentro de mi taza de mickey

ahora le mando el saquito
y para cerrar
la leche en polvo

voy hechándole el agua caliente
a un ritmo continuo, pero leve

(prohibido decir en un poema
“sin prisa y sin pausa”)

observando la espumita que
se produjo pienso: Gustavo,
sos un esteta del mate cocido!

miércoles, septiembre 06, 2006

un superproducción fotográfica, una reseña y un poema

"(...)Lamborghini también trabajó una resistencia contra el lenguaje que se tenía que hablar. Es la otra cara del tono de ese locutor optimista que en los noticieros de época repasaba los triunfos de la Argentina de Perón. Sí, tal vez una parte de la Argentina alguna vez fue feliz, pero la condición de la vida es otra cosa. Y en esto el autor de Circus se cruza con Céline, Beckett, Giannuzzi y otros "malos muchachos" . Pase lo que pase, esté el gobierno que esté, la condición humana es un infierno trágico. Una mala broma. Claro que en Céline, en Arlt o en Giannuzzi casi no hay lugar para el humor. En Lamborghini, en cambio, el horror, a determinado nivel de ebullición se convierte en risa. En carcajada dantesca. El mundo es un puto circus. Nos reímos o nos volvemos locos.(...)"

En el corredor del hospital // J. O. Giannuzzi

En el orden frío la escena
estaba prevista: una puerta se abrió en el corredor
como una respuesta decisiva. Una enfermera
aleteó; el médico
se desentendió del mal absoluto
al sacarse los anteojos.
La banalidad de la desgracia, este olor
que nunca olvidaré. Una mujer aulló
en alguna parte, como una vida
saltando de su eje. Y el recién muerto
-ese corto circuito en el sistema-
-gozó una especie de continuación.
Hasta que las sábanas otra vez se alisaron
y todo volvió a su propia burocracia.

sábado, septiembre 02, 2006

Ojos claros, serenos

"Es una cuestión de que este puntito acá me está sosteniendo todo esto y, no, no puedo prescindir"

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué si me miráis miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

Gutierre de Cetina

jueves, agosto 31, 2006

jueves, quien vive?

31/08/06

Habíamos descuidado un poco el plan vitalista. Pasaba sencillamente que desde hacía un tiempo lo que nos ponía contentos era lo mismo que nos tiraba. Pero si nos quedamos descansando un día en casita salen otras cosas, capaz que tropezamos en sueños con la llama violeta.
La cosa fue así: martes a la noche, facultad hasta las once, después cumpleaños de Leo, comilona, vinito, cerveza, etc... miércoles dormimos hasta las 16 y a la noche de nuevo facultad (un día cortito)

Jueves, nos levantamos bien temprano porque tenemos Filosofía a las 7. Encaramos el amanecer y hace falta empezar tranquilos: cuando Juanica y Chan Chan / en el mar cernian arena / como sacudía el jibe / a Chan Chan le daba pena
Cruzamos en bondi el puente de San Martín y miramos. Observamos todo un paisaje de azoteas, montón de cables, antenas, mucho gris y sombras que se guarecen del naciente. Vemos más. Recorremos el impacto del progreso que se deja desenrrollar como una alfombra al costado de las vías en hilera de casillas improvisadas. La lechería ha ido creciendo. Desde hace un tiempo los cartoneros son nuestros vecinos y las vías buscan presurosas el Oeste.
En la clase nos enteramos de cosas nuevas. Más que la división entre mundo inteligible y sensible, nos reconforta saber que el Diógenes de los chistes de Clarín se llama así por un filósofo cínico. Cuentan algo de ese cinismo y nos sentimos un poco en evidencia y otro poco estúpidos. Hay dos chicas lindas, pero de esas que son lindas y leves como para construirnos amores platónicos?; de esta manera se va repartiendo nuestra atención.
De la potencia al acto nos retiramos del aula y nos dirigimos al trabajo. La mañana ya está hecha y es un día luminoso. Hagamos una parada en la pizzería de la esquina de Chacarita. Ahí somos atendidos por alguien con un gorrito triangular de cafetero, pedimos un café con medialunas para tomar de parado en la barra mientras observamos a los viejos habitués del lugar iluminados por los esplendores del acero inoxidable que recubre todo el lugar. Servido nuestro café, suena hermoso el golpear del platito contra la barra inoxidable. La barra inoxidable empina su humeante feca a nuestro lado cuando nosotros pedimos una y una empezando por la de grasa.

Me parece ver que el que me atiende tiene tatuado en su antebrazo derecho una esbástica tumbera. Armo rápido una escena: el tipo es hincha de Chaca, llega todos los días a laburar bien temprano desde San Martín en el Urquiza, cruza Lacroze y al toque ya está lavando tazas y sirviendo cafes con medialunas. Una noche de excesos previa a un clásico en una casa suburbana lo encuentra exaltado, pidiéndole a un compañero un favor siniestro. "escrachame acá una ebástica que mañana lo cojemo a eso judio puto".- Pongo cara de poco convencido y me marcho.

De la potencia al acto la causa eficiente hecha mano de los sonidos, labura en la causa formal para que nosotros bailemos de fibre la causa final:
Siguelafiestanocheyoquierobailaaaar bailaestacumbiabienpegaoconmimujeeeeer bebermitragotranquilobailandoritmolatino GOZÁNDOLO asiesquevivoyoooo


En el subte leemos al poeta que penetra al Modelo y lo resignifica haciéndolo estallar por dentro. Regalémonos un poco de él:

Las mujeres son entes absolutamente extraños y más unánimes que la unánime noche. Seres extraños que habitan este mundo y lo hacen extraño y nos sumen siempre en la extrañeza. No tienen pene pero lo tienen. Escondido. Y, además, reglan. Y cuando no reglan es casi seguro que se han puesto a engendrar. Son seres con cordón umbilical y el progenitado es umbilicado por ese cordón durante toda su vida sin que alcance a darse cuenta, o alcance a darse cuenta cuando ya es demasiado tarde. Esposa al progenitor y umbilica al progenitado que, siendo suyo, puede no serlo de su esposado. Uno abre a una mujer y le salen grititos. Y luego gritos. Y luego alaridos. Y usted no sabe bien lo que le pasa. Y aunque lo sepa está ahí corcoveando sobre ella pero ajeno a todas esas extrañas manifestaciones de la mujer abierta. Ha ocurrido un terremoto, la tierra se ha sacudido, el techo está a punto de venirse abajo y nosotros, cuando todo ese cataclismo terminó, solo atinamos a preguntar: ¿Gozaste querida?¿Acabaste querida? Sí, sí.¿Pero gozó?¿Pero acabó? Nunca lo sabremos. No tienen testículos pero los tienen. Escondidos. Eyas son penetrables, pero cuanto más penetrables son más impenetrables son. Hable bajo ingeniero que si eyas nos escuchan entonces sí que no habrá culación nunca jamás. Al menos, ahora, nos queda la esperanza, ingeniero. Tiene razón, eyas tienen un sexto sentido - otra extrañeza más, y no la menos importante, por cierto - que les permite oir lo que no han oído, adivinar lo que se pretende que permanezca oculto para ellas. Se lo leen en la cara. Bórreselo del rostro, ingeniero. Cuando llegue de vuelta a su casa lo primero que hace antes de entrar es borrárselo de la cara con una buena goma de borrar rostros. De acuerdo, de acuerdo. Impenetrables aunque se las penetre: se lo estoy diciendo a volumen mínimo.
(de La experiencia de la vida)


Cuando llegamos al trabajo, nos pasamos la mañana escribiendo esto que ahora leemos.

domingo, agosto 27, 2006

para romper con lo que se venía dando

Bajando del bondi, a la vuelta del laburo,
la extensión del cementerio te abre un cielo inmenso.
Es un junio ceniciento y ya son más de las siete,
el cielo se cerró compacto en un gris topo jogging,
dejando huérfana a una sola nubecita blanca
para el contraste.

vamos a ver, se entiende hasta ahí?

Warnes está atiborrada de luces de autos:
bajó la barrera, y es por eso que se inflaman de espera.
Se ve que es un rápido / te asusta el estruendo
porque además el maquinista le suma el quilombo
de la bocina.

sigo contando, se va viendo claro?

El asfalto está húmedo y duplica las luces
además de hacer chirriar a las gomas.
Ahora corta el semáforo y no te deja llegar.
En tu casa, el silencio, el cálido eclipse.



Bien, creo que el poema
no debiera ser más lindo
que la vida misma.
Simplemente no encuentro la razón
para que así sea.

jueves, agosto 24, 2006

No tengo nada que decir... aparte, el finde estuvimos en Chascomús II


7 - Armamos un CARPÓN!



8 - El 6 acomoda los músculos y pone cara de mesa



9 - Me olvidé lalmuada




y bueno che, después se nos acabaron las pilas y no compramos más

miércoles, agosto 23, 2006

No tengo nada que decir... aparte, el finde estuvimos en Chascomús I


1 - Quisimos arrancar cómodos



2 - El viaje... lo hicimos cancheros



3 - Apenas llegamos quisimos hacer las compras



4 - Después nos fuimos a merendar a la estación





5 - Un paseíto por el pueblo tirando modelaje


(jugamos un rato a la pelota)


6 - También fuimos al lago... y nos tocó un atardecer flojito



jueves, agosto 10, 2006

jueves, una calma que no convence

10/08/06

a la tarde, cosas que me alegran:
salgo a comprar materiales de iluminación para el trabajo
vuelvo recorriendo la ciudad en taxi, con la ventanilla abierta respirando la tarde.
yendo por San Juan pasamos por esa urdimbre de autopistas que nos asusta un poco
pero el tachero está comiendo un pirulín.

en estos días me inicio en la voz de Francisco Madariaga, una voz que se me figura a medio camino entre la descripción de paisaje de Juanele, y las apariciones féericas y fantásticas de Marosa:

Polvareda de joyas

Le dije a Aparición que la poesía podía ser

una canalla
y ella me contestó:
-Soy alazana como una avispa de mar,
de monte, o de tus rodeos criollos.
Soy tu caballo.
El poeta es el balsero que cruza a veces a
los hombres
desde la ribera de la muerte a la ribera
de la vida.
El amor y la muerte tienen la bravura natal
de la poesía,
y te esperan en un áspero y delicado espartillar
del espacio de arena y agua del Campo
Real
donde se peinan las doncellas de la canción
solar.

Mi orfandad transparente danza en el fuego natal
del infinito.
Desaparezco con un sombrero de espuma sangrante,
llamada por las hadas marinas,
pero vuelvo navegando en transportes de corales.

Soy una mujer con olor a polvareda de joyas de las
hadas
ardientes y concretas de la vida y de la muerte.

Te miro y con los ojos rasgados de topacio trataré
de aclararte que yo soy la poesía:
una Fiesta,
y a pesar de todos los extirpadores soy la tradición
de todos los colores.

en Criollo del Unvierso

martes, agosto 08, 2006

lunes, lazos y culminaciones

07/08/06

Hace algunos días terminé de leer La muerte de Ivan Ilich de Tolstói. Trata principalmente de la desesperación de un tipo que está enfermo y se está muriendo y que, al encontrarse completamente solo a pesar de tener esposa e hijos y haciendo un recuento de su vida, nota que la suya fue una existencia absolutamente vacía acumulando objetos y procurándose una vida “agradable” y “decorosa” como conceptos tranqulizadores que lograron distraerlo precisamente (hasta ese momento crucial) del abismo de la existencia. Ilich es un burgués, un señor que hizo carrera como juez y que cosechó todas sus relaciones sociales a partir de sus relaciones laborales, fundándolas en la apariencia, omitiendo cualquier encuentro genuino con algún otro ser.
El relato pega un giro rotundo cuando Ivan Ilich cae en que no es con la enfermedad con la que lucha, sino con la mismísima vieja y distinguida Dama. Al debatirse con la muerte, solo puede hallar algo de contención en el recuerdo de sus primeros años de niñez y adolescencia, el paraíso perdido de la infancia, en el fru-frú de la falda de seda de su madre, en los olores entrañables de aquel pasado recóndito, sepulto.
Tolstói es un escritor que a los 2 años perdió a su madre y poco después, a los 10, a su padre. Según cuenta el prólogo de la humilde edición que leí, él también añora el abrazo de su madre. Así puede uno enterarse entonces de que a pesar de esas pérdidas tempranas y siendo ya un anciano, evoca muy emotivamente en su diario el lazo fundamental...



1
Cuando yo era chico, poco después de que nos mudáramos para Paternal, empecé a tener unos ataques respiratorios que se llaman bronco-espasmos. Pasaba que con la mudanza yo estaba somatizando una alergia que me trajo (y me trae) problemas respiratorios. Entonces caía en cama atacado de bronquitis, el pecho me chillaba y por la agitación, se me hacía muy difícil respirar. En estos ataques me sucedía algo que era muy desesperante. De súbito, me despertaba en medio de la noche con la garganta cerrada y me volvía loco buscando el aire, pero no podía respirar. Me asfixiaba y la angustia ante la situación me volvía todo más terrible. No se sabía como, pero de repente se me abría un resquicio en la garganta y muy de a poco iba recobrando el ingreso de aire a mis pulmones castigados.
Me acuerdo de una cosa de esos períodos de enfermedad. Acostado boca arriba en mi cama, derrotado por la fatiga y en silencio, con el único murmullo, ruido de hervor que hacían mis bronquios, mi vieja se sentaba a mi lado y con su mano derecha me acariciaba suavemente el pecho. Yo miraba sus ojos instalados en la nada y su boca torcida por la preocupación y me moría de amor.
Me decía que a través de esa frotación me transmitía su bienestar al tiempo que ella absorbía mi malestar. Con eso que hacía me decía, como en la canción, me voy a comer tu dolor.
Estoy convencido de que esa imagen me va a atacar en los instantes en que esté buscando a cuatro manos alguna moneda para pagarle el viaje al chancho Caronte.

Hay más recuerdos. En medio de una de esas enfermedades, la perra que teníamos por ese entonces, Perla, tuvo un accidente. Mi mamá la había sacado a dar una vuelta cuando el animal salió disparando detrás de una motito con un caño de escape que hacía mucho ruido. Al parecer la agarró un auto y la hizo cajeta. Pero no la mató al instante. Mi vieja consternada la alzó y la llevó hasta la vereda, se sentó en un umbral y empezó a acariciarla como hacía conmigo. Con mi hermano nos enteramos porque una vecina de la cuadra nos tocó el timbre avisándonos que habían atropellado a Perlita y que mi vieja se había descompuesto. A pesar de estar enfermo me apuré en pijamas hasta la puerta de mi edificio y asomándome pude ver a mi mamá sentada en ese umbral con las piernas abiertas y los brazos sobre las piernas, inclinada hacia delante, la cabeza gacha y un vómito suyo a unos centímetros. Ése vómito era el malestar de mi perra.
A mi mismo me suena ridículo. Inclusive todo esto fue muchos años antes de ver la película Green Mile.
Esa misma madrugada, la tos despertó a mi vieja. Mientras ella preparaba el nebulizador, me acerqué a la cocina (donde tenía su cucha bajo una mesa) para ver cómo estaba Perla. Fue ahí cuando noté que ya no respiraba.

2
Mi mamá es una mina muy solitaria, y muy fuerte en su soledad. La gorda es una negra rantifusa. Tuvo muy pocas amigas a lo largo de su vida. O quizás una sola, que se llamaba Carmen. La conoció cuando Carmen entró en la empresa en la que ella trabajaba. Era una pendeja, según me contó alguna vez, y a pesar de que me mi mamá le llevaba muchos años, llegaron a hacerse muy amigas. Creo que eran las únicas que se daban bola mutuamente dentro de esa oficina.
Yo conocí a Carmen y todavía conservo algunas impresiones de ella. Daba una apariencia muy frágil, pero no era debilidad lo que sustentaba esta imagen, sino más bien docilidad. Quizás en la intransigencia de mi vieja buscara inconscientemente el equilibrio. Tengo entendido que en un momento dado, sus vidas tomaron rumbos muy diferentes y durante muchos años dejaron de verse. Carmen se había casado con su novio de toda la vida (un tipo extrovertido, de bigote, que al parecer tenía a su mujer bastante sometida) y se habían instalado en Lanús. Se ve que huyendo de esta asfixia es que Carmen volvió a entrar en contacto con mi vieja. Y fue en esos entonces cuando yo la conocí, siendo un nene de escuela primaria. Fuimos algunas veces a su casa a comer unos asados, a pasar el día en síntesis. Era una casa grande, por el equipamiento y el adorno, notablemente próspera en lo económico, y para nosotros era como ir a la quinta. Tenía un jardín con un quincho enorme. Mientras los grandes conversaban, mi hermano y yo jugábamos al basket con los hijos de Carmen: Juan Pablo y Cinthia. Juan Pablo tenía la edad de mi hermano (es decir 4 años más que yo) y le gustaban los deportes extremos. Como su holgada situación económica se lo permitía, practicaba surf, deportes de invierno, y también tenía una moto cross con la cual una madrugada se mató.
Ésta pérdida fue imposible para la amiga de mi vieja. A partir de eso empezó a sumergirse cada vez más en la espiritualidad y a dedicarse en particular y con hondura, a la New Age. Circunstancialmente mi vieja no fue inmune a estas filosofías y se leyó también un par de esos libros. Mi hermano la sacaba matando con esas cosas, pero yo, aunque sea por cordialidad, le hice de oreja en repetidas ocasiones.
El caso fue que Carmen empezó a experimentar una suerte de delirio místico, ansiaba reencontrarse con su hijo y manejaba la hipótesis de que con la llegada del año 2000 la almas que estuvieran preparadas iban a abandonar el karma e iban a acceder a una elevación espiritual fuera de la vida terrenal. Antes de fin del año ´99 murió súbitamente, mientras dormía.
Fue aquella noche la primera vez que fui a un velatorio. La primera vez que vi a alguien muerto. Acompañé a mi vieja hasta la casa de sepelios en el centro de Lanús y me acuerdo del cajón en medio de una habitación a media penumbra, con la parte superior al descubierto y me acuerdo que decían parece dormida y a mi me parecía muerta. Me parecía muerta, maquillada y con un gesto muerto. Es decir, lo que en realidad sucedía. Yo me quedé con la idea de que esa gente había visto más cadáveres, y que en comparación, el de Carmen estaba de notable buen aspecto y de ahí las consideraciones. Ahora creo que lo decían porque les parecía que era lo que tenían que decir.

Cinthia tiene 2 o 3 años más que yo. Esa noche iba de acá para allá, se la notaba muy ocupada y no parecía estar sufriendo mucho todavía. Al marido lo vi saludar a la gente con simpatía. A mi me hizo un chiste, algo de fútbol... también lo vi llorar
.
Quiero aclarar, porque siento que no estoy siendo del todo justo con Carmen. Ella era una mujer muy buena, muy suave, muy atenta con los demás y yo conservo el mejor de los recuerdos de ella.

3
Este fin de semana me propuse pasarlo con mi vieja. Hace un tiempo que vengo queriendo acercarme más a ella, pasar más tiempo juntos. El sábado tomamos mate y almorzamos, después fuimos al cine. Vimos una película que se llama “Ser digno de ser”. Sería larga de contar, pero curiosamente es una película muy intensa que trata (entre otras cosas) del lazo madre-hijo. Al comienzo se da una separación del protagonista y su madre. Ocurre siendo éste un niño, y por la situación traumática se ve el desarrollarse condicionado de toda su vida, hasta que después de casi 20 años vuelve al campamento en África de donde había partido, para concretar el anhelado reencuentro.
A la salida del cine fuimos a merendar. Ella tomó té con leche y yo café con leche con un pedazo enorme de torta de chocolate.
En un momento dado, mientras me contaba sobre la salud deteriorada (diálisis, pierna amputada, etc.) del esposo de una de sus hermanas más grandes, quise preguntarle qué sentía al ver que todas las personas que conoce de toda la vida son en primera instancia, atacadas por la decrepitud para luego, en segunda y última instancia, crepar. Sinceramente no tuve los huevos.

4
Existen en mi vida otros sucesos cercanos con la muerte que no quiero abordar aquí.

5
Bueno, lo que me impulsó a escribir todo esto es que hoy se murió mi tío Chichito que vivía en Resistencia, y si bien creo que la muerte no debiera ennoblecer a nadie por su sola causa, creo que estas cosas que hoy pasan por mi cabeza pueden funcionar, si no como homenaje, al menos como despedida a alguien a quien vi en numerosas ocasiones, y que si bien no me dejó muchas enseñanzas por lo menos sí estoy seguro de que me dejó una imagen, casi bizarra, pero que nunca voy a olvidar y que es parte de las cosas que me componen. Chichito había sido siempre desde mi subjetividad una persona que participaba en mi vida en la medida que mamá nos fuera contando (la mayoría de las veces sin lograr mayor atención nuestra) noticias de él y del resto de nuestros familiares desparramados por las provincias; o bien a través de sus esporádicas visitas. Pero lo cierto es que además había un lazo.
De alguna manera, mi tío siempre despreció a sus hijos. Mantuvo con los 2 una relación bastante conflictiva. Últimamente se había llevado a vivir con él al menor, con quien si tenía algo en común era sin duda el amor por la bebida.
Mi mamá me dice: “Por suerte no murió solo. Gracias a Dios”. Murió en brazos de su hijo.

Finalmente la imagen: se trata de él, rascándose la espalda con un vértice de pared, afinando seco y conciso el comienzo del estribillo del tango: PAAAREDÓN.


... al final del libro, en la parte más agónica de su enfermedad, Iván Ilich era interpelado cara a cara por la muerte. Cuando por fin se estaba yendo, llegó a escuchar que alguien a su lado decía “se acabó”. Y entonces Ivan Ilich comprendió. Muriendo se acaba la muerte. Ya no existe la muerte, se dijo al morir.

domingo, julio 30, 2006

domingo, ombligo

30/07/06

un poema que nos ilustre:


CUANDO LA IDEA DEL YO SE ALEJA - Alberto Girri

De lo que va adelante
y de lo que sigue atrás,
de lo que dura y de lo que cae,
me deshago,
abandonado quedo
del fuerte soplo,
del suave viento,
y quieto, las espaldas
vueltas las manos hacia arriba,
apoyo en el suelo,
corazón
abjurando de armas, faltas,
de oraciones donde borrar las faltas,
blando organismo, entidad
que ignora cómo decir: “Yo soy”
y en la enfermedad y la muerte,
vejez y nacimiento,
ya no encontrarán lugar,
como no lo encontraría el tigre
para meter su garra,
el rinoceronte el cuerno,
la espada su filo.

Antes hacía, ahora comprendo.

miércoles, julio 26, 2006

miércoles, que vengan

desmejorando por la tarde parecía que por fin se decidían . enardecidos montados a un soplo del Hades los jinetes venían atropellados, espumantes vociferando imprecaciones . pero en vez de plantarse y guadañarnos a cada uno mano a mano, los muy putos empezaron a tirar piedras . piedritas blancas .

adosado al amaine me decanté hacia la vereda . giré la manzana y me compré un cuartito en Freddo . Banana Split y Chocolate Suizo: campeón del mundo

martes, arte

21/07/06

creo que Dolores Fonzi nos gusta a todos:



martes, julio 25, 2006

lunes, arribaaa!

24/07/06

cosas que me hacen feliz:
cruzando por Madero me choco con Charly, un mensajero hincha del rojo
- Gustiii.... aguante la lepra!
le sonrio - cómo andás Charly?
- bien, quiero que empiece el campeonato ya
- ya!, no? - repregunto

- eeeehhh...!

viernes, breve

21/07/06

creo lo siguiente:
existe un poder de atracción ontológico, arcano y ancestral que me acerca a las petisas

a la madrugada, cosas que me entristecen:

un amigo apela a un dolor terrible en una discusión nimia con un desconocido

jueves, julio 20, 2006

el polvito del amor

un mágico polvito/en tu cuerpo echaré
Amar Azul


cuando te ataque la pena a expensas del vapor del tiempo
cuando las cenizas rediman los fulgores de la culminación
a pesar de lo fúnebre inherente al que alguna vez pudo mirar y nombrar
y de lo mas amoroso que pudiera esperarte detrás de unos ojos blindados
cuando fijes tu instinto a la única pregunta que siempre evitaste
la que nunca pudiste saber cual
.... y digas hay algo que nunca nunca me desujeta


yo te voy a pegar una linda garchada para que te pongas contenta

martes, julio 18, 2006

Juanele venciendo los castigos tantálicos

FUI AL RÍO

Fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
Las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
La corriente decía
cosas que no entendía.
Me angustiaba casi.
Quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.

Regresaba
-¿Era yo el que regresaba?-
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
Me atravesaba un río, me atravesaba un río!

El poeta es un chorro

el otro día mi amigo el chori querido
me dijo:

¡amar azul es la mejor música que me gusta en mi vida!

cuando estábamos bailando me dijo eso
él se movía con una sonrisa grande haciendo
un terrible papelón bailaba y
ante las quejas de nosotros que nos burlábamos
se nos enojó y nos dijo

¡dejame bailar así amí!

miércoles, julio 12, 2006

miércoles, de superacción!

12/07/06

Hoy me vi en una película de acción. En medio de un lugar común.

Ayer a la noche estábamos viendo con mi hermano ese programa que pasan por canal once, “La Liga”. Mirábamos un informe sobre la violencia en nuestra sociedad cuando el presentador (Malnatti) daba un recuento de las situaciones violentas y en el momento que nombró las “pequeñas violencias cotidianas” sucedió que mi hermano habló de una manera extraña. Y a mi me impactó. Esas son las peores..., dijo con la vista perdida, como pasando lista en su memoria, para luego a repetir con tono mitad firme mitad desolado: ... esas son las peores....

Ahora voy a contar lo que me pasa esta mañana desde que me despierto, si se quiere, de manera “objetiva”:
Me desperté a eso de las 8 para ir a laburar. Como es común, tenía mucho sueño, pero además me dolía demasiado la garganta. La sentía como rasguñada, no podía tragar. Me senté en la cama, pensé estas amígdalas ya me tienen las bolas llenas. Finalmente decidí quedarme acostado y despertarme más tarde para ir a ver a mi otorrino.
Me volví a despertar a las 11, llamé al médico. Atendía recién a partir de las 16.30. Marché para el laburo... lo veo cuando salga...
Me puse los auriculares caminé hasta la parada me subí al bondi llegué a Chacarita bajé caminé hasta la boca bajé las escaleras pasé el molinete me subí al subte hay uno sentado dormido todo despatarrado ocupando el lugar que en hora pico ocuparían 2 personas me siento a su lado está sucio de obra tiene barba crecida tiene una gorra con visera sucia saco el librito me pongo a leer.
Veo de refilón que al otro lado de la humanidad del durmiente también se ha sentado gente, pero no a su lado como yo, si no un poco más alejados. Parecían imantados por los barrotes del límite del largo sillón. O tal vez el magnetismo era otro: repelidos de este lado. Ha quedado libre entre el tipo dormido y la otra persona, un breve espacio que no alcanza para alguien de contextura normal (quizás si una minita. una flaquita). Una estación: no se sienta nadie. La segunda: levanto por un instante la mirada del libro: un viejo vestido de traje que empuña un diario sacude al que duerme a mi lado. No escucho lo que le dice. El desde ahora ex-dormido resopla y se acomoda perezosamente. El de traje se mete apretándose entre el ex-dormido y el último imantado. Intenta leer, al segundo se ofusca y llego a oir que dice escuchame, no te podés correr?... se ve que el tipo le dijo que no, porque el otro empezó a calentarse ah, no podés...?... sos un maleducado. Tenía cara de malo. de señor indignado.
Y el ex-dormido permanecía quieto todavía, hasta que de repente se enfureció y empezó a empujar al del traje, le arracó con fuerza el diario de las manos, lo hizo un bollo y lo tiró para un costado: vos sos el maleducado, qué te pensas que yo me rasco las pelotas a la noche?" “eh!... LA CONCHA DE TU HERMANA!!!”... “TOMATELAS PORQUE TE VOY A ARRANCAR LA CABEZA”.
El de traje se paró y empezó a tambalear. El guapo que había construido comenzaba a flaquear. La mina que yo tenía a mi otro costado: “quien es este loco?”. Ahora se paraba también el ex-dormido y recién entonces pude ver que tenía una cicatriz que le surcaba toda la mejilla, desde la oreja casi hasta la boca. Costado derecho. “Tomatelas porque te voy a arrancar la cabeza!!”. Hubo un murmullo. Lo empujó, lo echó. Vuelve a arrancar el subte, el tipo se deja caer a mi lado todavía efervesciendo. “A TODOS LES VOY A ARRANCAR LA CABEZA!!”... “PORTEÑOS LADRONES!!”.... “SON TODOS PUTOS... Y PUTAS!!!”........ “VOS CALLATE, GATO!”...
Ahora se retorcía en su lugar y resollaba. Golpeaba su cabeza contra el vidrio y buscaba una mirada que le diera lugar donde descargar su ira. Nadie se sentaba en el lugar vacante. De a ratos me miraba y yo me sostenía del libro. Él movía la cabeza. Volvía a estar sentado a sus anchas.
Pasaron las estaciones. Llegando a una de ellas se paró, tiró sus cosas sobre el asiento, se calzó enérgicamente la mochila, tomó su abrigo, y atravesó el camino de gente que se abría automáticamente ante su paso decidido.
Con el paso de las estaciones gran parte de los viajeros se fue renovando. Pero los que habían sido testigos no comentaban nada.

Yo leí un poquito.

lunes, julio 10, 2006

viernes, vértigo

07/06/07

Cuando salía del laburo tenía que ir derecho a realizar un trámite para mudarme de AFJP. Acordé la cita para las 18.20. Llego, puntual, 18.35.
Este tipo de vendedores son una raza aparte. Otro día voy a hablar de la verborragia feroz de estos seres.
.
..
...
Cuando me piden los datos, los voy proporcionando con toda la calma que uno puede tener a los 22 años, una vez que ya los ha confiado un buen número de veces. Resultó que Fernanda (mi agente) vivía a tres cuadras de mi casa...
Cuando nos despedimos me apresuré (un poco por evitar cualquier propuesta) en anunciar que iba a visitar esa librería que está ahí en frente. No tenían nada interesante para mi y en realidad tampoco estaba buscando nada en particular, pero de repente cuando estaba dejando el local, el clima atípicamente caluroso de esta parte del invierno, con su humedad y todo, me invitaba al paseo. ¡Y entonces me puse a pasear! Caminé largo y tendido por Avenida De Mayo, visité alguna otra librería y me terminé comprando 2 libritos y 2 más de pintura.


Ahora mientras escribo esto estoy escuchando “Os velhos amantes” por Mísia y estoy tratando de entender una cosa. ¿Por qué estando tan apaciguado (o con una alegría frugal como me gusta decir) me pasa que puedo disfrutar de una canción de amor tan declamatoria como esta?
Y bueno, arte por arte vamos desarmando; arte por arte trovando lo esencial. ¿Tenemos miedo a la muerte? ¿Nos escupe ella lo absurdo de todo? Solo el arte es eterno, y ese es el único objetivo que uno puede tener en la vida: ser arte.

Al mediodía me fui a hacer un pequeño trámite al Banco Nación, cuando volvía me acariciaba un viento fresco y moderado que me hacía flamear la corbata. Voy a definir este día de manera que quede claro de ahora y para siempre cual es la utopía. Deslumbrante y con la temperatura ideal, de claridad esplendorosa y con un medida exacta de vapor en el aire, tengo que decir que este era el ideal “dia de club”. El día de club es lo mejor que existe. Creo que así debería ser la vida todo el tiempo, y ése debiera ser el contexto en el que se tendrían que desarrollar nuestras relaciones con los demás.
También mientras volvía vi a un operario que conozco (un tipo que viene a hacer el mantenimiento de las UPSs de mi laburo), agachado contra la pared de la vereda, guardando cosas en su valija. El pensamiento transitó por lo siguiente:
Este muchacho es casi invisible ahora: ahora mismo en la calle ocupado con
su valija y ahora mismo en estos tiempos realizando su laburo.
Los viejos artesanos también lo serían en su época. Un orfebre, un herrero, etc.
Esos otros muchachos harían su laburo indispensable desde la invisibilidad.
Una vez que se extinguen los evocan los nostálgicos que los trataron. Una vez
que se extingan todos estos oficios de mi época (debido a mi laburo trato con
un cantidad de operarios de mantenimiento de este estilo: máquinas de café,
cerrajero, UPS, electricidad, red de incendio, etc.), ¿uno se va a lamentar o va
a entenderlo como un proceso evolutivo?
Bien, pareciera que en los ejemplos que doy acaso no haya ninguno que pudiera
ser devastado por la evolución. Parecen indispensables. Pero, en todo caso, es
indescifrable lo que pudiera suceder. Estoy convencido de que el avance
tecnológico (nos) va a volver prescindible a más de uno.
Y ahora nosotros, ¿deberíamos sollozar por la ausencia del afilador?... ¿de los
dinosaurios?.
Esto también pareciera ser adaptativo en el sentido darwiniano.
Dice Buk: “Lo que más importa es lo bien que caminas sobre el fuego”

domingo, julio 09, 2006

para cantar y bailar durante el finde:

guateque campesino, por la Buena Vista Social Club

Hay guateque en el bohío
del compadre Don Ramón.
Hay guateque en el bohío
del compadre Don Ramón.

Ya está en la púa el lechón,
ya está llegando el gentío.
Hoy viene abajo el bohío,
es santo de Don Ramón.

Y llegando bailadores, comay,
por los caminos atascados...


El bongó, el triple y el güiro
no han cesado de tocar
porque asi son los guajiros
no tienen cuando acabar,
Es costumbre campesina
desde el tiempo colonial.

Y llegando bailadores, comay,
por los caminos atascados...


Ya la comadre Caruca
de tres piedras hizo el fogón.
Ya está sanchochá la yuca,
ya está el mojo pa´l lechón
y ya Juan Ramón fue en busca
de plátano verde y pintón.

Y llegando bailadores, comay,
por los caminos atascados...


Hoy luce su guayabera,
su polaina y su machete.
Los guajiros y la sitiera
que engalanan el guateque.
Hoy se rompen los taburetes
y se cae la talanquera.

Y llegando bailadores, comay,
por los caminos atascados...


//

recitado:

Hace falta que venga mucha gente
porque el fogon está atestao.

Comadre Caruca, guarde bien el rabito
para el que llegue atrasado.

Oye, que cierren pronto la talanquera
porque el puerco esta botao.

Y llegando bailadores comay
por los caminos atascaos

Yo tengo cuatro palomas
en una fuente redonda.

Todas se dan sus buchitos, mamá
y ninguna se pone brava.

Y llegando bailadores comay
por los caminos atascaos

viernes, julio 07, 2006

jueves, leve

06/07/06

En este día capicúa usufructúo lo que ayer se perfilaba como una gripe y llego a las 11 al laburo. Me pongo a boludear un rato y de nuevo a escribir estas cosillas. A saber: ayer me quedé hasta tarde en la oficina (compensando un poco e...) imprimiendo unos ensayos que aparecen en la página de Fabián Casas. Cada uno que leía me gustaba más que el anterior.

También ayer, cuando me acostaba y no me podía dormir a causa del malestar general, se me ocurrió una “analogía” entre el cuento de Pó que había terminado recién y algo que pudo haberme pasado con una mina. Esbozé este choreo de frase: “Ella terminó siendo como el gato negro de Poe: una presencia maléfica que me acompañaba a cada instante sin abandonarme siquiera en sueños e incluso aguardándome en sus angustiosas salidas, apoyada sobre mi corazón, con su tibio aliento sobre mi cara, tal como el gato...” ¡Será que era una linda gata la atorranta esa!
Otra que se me impuso espontáneamente en la mente esta mañana, casi como un arrebato poético (pppfff!!!) es esta:
“Puede respirar, ya que ahora la noche se deja descansar en el revés de su cincel. Fluye.”
Cuando termine de entenderla voy a buscarle un lugar de aplicación. De cariñoso que soy nomás.

Pienso que la primera tendría lugar de inclusión en el relato que estoy armando sobre ***. Ése que desde hace un tiempo no estoy pudiendo reabordar. Pienso que la parte delicada de ese texto tendría que contarla en 3era persona para no exigir que el lector se conduela por lo trágico. Como es un relato que se extiende más de lo que estoy acostumbrado a escribir es como que me apichona y no lo continúo.
Aunque también se me ocurre que pueda deberse al respeto que quiero tenerle a ese relato. Si no puedo otorgarle el cien por cien de mi atención, entonces mejor que no lo arruine a causa de desarrollarlo con displiscencia. Esos esporádicos escapes del laburo no pueden engendrar algo genuino que tenga que ver con lo que quiero expresar.

jueves, julio 06, 2006

miércoles, descripciones

05/07/06

Hoy, acaso, me siento un poco enfermo. Engripado quizás.
Observándome en el laburo (en esa paja ciega a la que estoy tan aferrado) me causa algo de sorpresa notar que hago todo lo posible por evitar hacer la más mínima cosa. Dilato al máximo, hasta el momento más oportuno, me guardo para cuando tengo que salir del paso y así evitar que me inquiera algún superior, como decía, postergo hasta el punto límite de elasticidad, el simple hecho de archivar unos papeles en una carpeta...
Simulo, y una vez que vuelvo a estar a mis anchas sigo leyendo, o escribiendo, o boludeando a lo pavo.

Ayer me fui al Borges. Me vi una pequeña expo de Frida y Diego. Me gustó.
Salimos de ese pabellón con mi compañero de trabajo, dimos media vueltita y nos fuimos a ver una peli de David Lynch. Como faltaban unos minutos decidimos aprovisionarnos de alguna bebida y algo para masticar.
A la mina que recibía las entradas:
- ¿Dónde tenemos un kiosco cerca?
- Subite al Julio Bocca, yo los espero

Para qué?!?!?!? un paraiso de nenas bailarinas en calzitas!!! todas con sus ropitas estrechas muy gritonas, con su desparramo de agilidad hipersensual apabullante... había unos putitos también... graciosos
Mientras espero ser atendido por la confitera, una rauda nínfula trepa y queda arrodillada sobre la banqueta que está a mi lado frente al mostrador. Lo repentino de su aparición me sorprende gratamente. La observo y le digo “que ágil sos!” con un tono que cargaba implícitamente un tren de frases tanto más distintas como ser “ahora que estás al lado mío te mordería una de esas nalguitas tiernas que tenés para luego hundir mi hocico entre esos cantos gloriosos y recorriéndote solo con mi lengua propinarte un atado de múltiples orgasmos...”

No había visto (creo, no soy nada parecido a un cinéfilo) ninguna obra de este chabón. La peli me gustó bastante y fue enriquecedora en el sentido (¿cómo decirlo?) de visión sobre estructura de relato. Muy flashera... el director frutea en muchos momentos.
En el viaje de vuelta me senté en la fila de asientos de atrás de todo del bondi y le presté atención a unos poemas de Zelarayán, a la minita que se sentó a mi derecha, y al tipo de la izquierda, que me enfureció porque tenía como una especie de descarga nerviosa y a cada rato le daba golpecitos a mi pie con el suyo. Como supe que no iba a decirle nada y que al fin y al cabo era probable que este muchacho no lo pudiera evitar, sentí conmiseración y me arrimé un poco a la chica de bucles (la mejor opción).

De nuevo hoy, cuando venía a la mañana para el laburo perdí a la lotería: un montón de gente en el anden y el subte con gente parada. Otra vez tarde: no puedo esperar a que venga uno con menos seres humanos...
Ya dije que me siento algo mal, entonces una vez dentro me sostengo contra una puerta y me agarro de un cuentito fotocopiado: El Gato Negro de Pó. Llego a destino y no terminé de leerlo: ira. Quedará para el almuerzo...


Hoy tendría que ir a entrenar, pero me siento mal. Pero sobre todo mal con mi situación en el club, con mi situación con el deporte. No quisiera dejar de practicarlo jamás. La práctica amateur de este deporte que amo me reivindica a cada momento pero todo el contexto (las miserias de los demás) me expulsa y me hace demasiado daño. Muchas veces me fabriqué una impasibilidad protectora, pero que pasen los partidos y ser el único que no entra a la cancha es muy dificil de soportar. Hay status aquí también, y casi nadie abdica de capitalizar las ventajas y los favores...


Ahora vamos a acorralarnos un poco. Empiezo a escribir esto que quiere presentarse como un diario personal pensando en “soltar mi prosa”. Como es común, frecuentemente sueño con escribir algo que sea hermosamente mío.
Hay datos que rápidamente me vuelven pesimista y que se resumen en el demorado, limitado, solitario, poco iluminado y etcéteras... acceso que tuve y tengo a la lectura.
“Esto no debiera ser mayor impedimento!!”... claro!!! para un tipo brillante, que piola sos... yo casi no tengo imaginación, no tengo creatividad, si siempre escribo cosas que me han pasado realmente...
“Bueno, me cansaste! eso del escitor atormentado por la falta de talento es patético y trillado”
Ves que tengo razón!
Estos acorralamientos nunca terminan en nada...


Nota a las 6 de la tarde: Algunos escritores me confirman lo que suelo experimentar. Hay ideas que te habitan por épocas y estan presentes en todo lo que te sucede durante ese tiempo en que te manipulan. Hay un asociar compulsivo de todo lo que te pasa a esos conceptos. Verlo con esos ojos, amoldarlo a esa óptica, actuar “en función de...”
Imagino que es un engaño al que nos abrazamos con ferocidad, siempre pensando que accedimos por fin a una verdad axiomática...
Aaahhh, pero agarrate catalina! porque siempre vuelve esa otra época en donde todos los significados yacen espasmódicos y te miran como peces a los que se les hubiera secado espontáneamente su lago... te boquean..!! ... y con cara de pescado!!!
Y vos caes: “si, era todo mentira, pero no quiero estar más acá, viendo esto”.

martes, mentira

quizás salga un diario...

04/07/06

Cuentan del imaginario rioplatense con su melancolía perenne y los muchachos soldados al farol que le cantan a su vieja. Buenos Aires, repleta de días grises como hoy, húmedos como si estuviéramos metidos en un nube, es certera en la sensibilidad de sus habitantes contaminados. A mi particularmente, esto me resulta incomprensible. Pero lo cierto es que la mayoría de las veces no logro escapar.
Termino de leer Boquitas Pintadas, con su cita obligada al tango, y es una nueva confirmación: un libro que asfixia de tristeza.
Pocas escenas (o al menos no las más relevantes) transcurren en la ciudad, pero la cantidad de consfusiones y verdades veladas vedadas, exceden al pueblito pampeano para inscribirse directamente en la vida.

Entonces ¿todo el que escriba desde esta ciudad que brilla de opacidad va a caer en esto irremediablemente, casual o deliberado? ¿o existe algo que pueda hacerse desde un plan vitalista atacando esa misma opacidad sin que nos sepa a oquedad?... inversión del estado de ánimo...
Mi mamá solía contarme algunas cosillas de la New Age. Me hablaba de la llama violeta que troca la energía dañina en energía benigna...
“Sólo una madre nos perdona en esta vida, / es la única verdad, / es mentira lo demás...”

Días como hoy no quiero más leer, no quiero más estudiar, no quiero más trabajar, no quiero hacer más nada por mantenerme vivo.
A veces le doy vuelta a un concepto, trato de figurármelo realmente. Dicen alegría de vivir. En seguida me digo: perder eso es una derrota terrible. Busco hechar mano de algún heroísmo y pienso en Sísifo **. Una escalera mecánica me alza a la superficie y un viento fresco me deja respirar... soy un cuerpo que arrastra a un espíritu
Ahora me acuerdo del dualismo cartesiano: punto muerto y se me amarga el esófago.

Después llego y subo en el ascensor los 3 pisos. Me siento en mi escritorio. Frente a la computadora. Me detengo y no se puede empezar. ¡No puedo empezar!
Pongo Mentira de Manu Chao.
... si no estás roto no te podés arreglar... y esa señora canta un fragmento de La Llorona:

“no sé si el corazon peca, llorona ,/ en aras de un tierno amor // te quiero más que a mi vida, llorona, / ¿qué más quieres? ¡quieres más!”

martes, junio 27, 2006

remembranza

la recuerdo como la inventé
cuando vivía hecho
(como puedo)
de dudas y de desnudez

nínfula célica cerúlea
viviendo al vórtice de la calma
con su suavidad
de espuma

espuma de mar embravecido
silencio del abismo

ante su abismo

miércoles, junio 21, 2006

El Tesoro de la Soledad

lo abandoné todo a causa de tu sed
J.G.
y cuando está a punto de acalambrarse el brazo
y el gesto se transfigura en inminencia...
el punto de inflexión
la eterna fuga del sueño palpable
que se enfría espeso en su mano hábil

inmovil con sus ojos duros
mirada de alienado de estampita
se envuelve ahora en silencio de aliento
de pensamiento silencio
total

quiere escuchar, ahora, en detalle,
como en lo hondo de su pecho
restalla la caída

domingo, junio 11, 2006

anotaciones

I

correr a un lado es
multiplicarse en los otros
y morir en cada uno
y luego y por fin
también en el elegido

II

el sol de soslayo te dados ideas
la una es que grites la otra que corras
ves las vocales constantes las consonantes bucales
a ver si aprendes a saber desvivir:

una verdad es la única que existo


III

cada vez que me empeño me siento un cobarde
las piernas el cismo que puebla a todo lo vivo:
La Gloria es una vieja desquiciada en su vestido de novia

IV

mire donde mire veo evolución
es decir lo que veo es paso del tiempo
y algo me dice que no me va a importar
que algún racimo de ojos se pose sobre lo que fui

jueves, junio 08, 2006

visceral

la libertad es gratis
lo que pagás es la elección

y ahora voy a pasar
haciéndome el canchero
disimulando la incomodidad
saludando
con aire relajado
al único que conozco

porque en realidad me dan asco estos drogones de mierda
que están todo el día todos los días acá tirados
fumando pasta-base todos roñosos la mirada herrumbrosa
con el rencor del que pierde a ver si me atacan a mí

a mi que la manejo y solo me doy los fin de semana
y entre semana algunas elegidas veces
y que al menos después salgo y me divierto me escabio
pero después me rescato emprolijo mi vida
en la semana el yugo y la mente despierta
la pesa en el corazón por este lago de parque
dibujar con el dedo en el tizne de mis amores muertos
ir a lo que promete igual masticar el aire
a la vuelta está el cielo a la vuelta a la vuelta
en plena barrenada veo que una vez más ya se hizo de día


veo que otra vez me dormí en el bondi
estas seis cuadras a casa son un pijazo
encima en la segunda siempre están esos cachis

//

y sumar con todo que en fin no tengo ese aire

martes, junio 06, 2006

un sueño helado

hay una conciencia velada de que se está soñando percibo que el peligro me circunda aún así pospongo arrancarme de la inconsciencia. cae nieve sobre la nieve, hay un grueso colchón helado y yo estoy en medio de la inmensa estepa blanca sobre mi cama tapado solo con mi sábana. mi sábana es leve y la temperatura es antártica. mi sábana es muy leve y yo debajo de ella estoy inmerso en una apacible ensoñación arropado como un huevo bajo una madre que lo desborda no puedo abrir los ojos esta dulzura me lo impide me imprime un esbozo de sonrisa afable y el peligro está ahí me circunda.
hay alguien que quiere sacarme del trance de algún modo lo comprendo lo afirmo le temo no puedo seguirlo no quiero ir el que quiere despertarme soy yo y estoy desnudo asomado a mi sobre mi cama como a un agujero oscuro en el paisaje galcial. me desespero al verme tan alejado me sacudo con el cuero erizado tiritando el peligro algo tiembla debiera despertarme. me reclamo desde 2 lugares estoy desnudo en el frío, brota de mi una lágrima que cae y llega helada a mi párpado: yo no me despierto. no siento mis pies ahora se levanta una brisa tenue muy tenue que abrazalfilerea mis pulmones. mis manos tocan el fuego al tocarme. algo fluye tengo que despertarme si me desprecio voy a abandonar la insistencia quiero quedarme en esta tibieza sigo apretando los párpados hay más cuerpos más allá desnudos al frío yo los veo apretarse y llorar a gritos vuelvo la vista de nuevo hacia mi y me veo tratando de despertarme
veo que de alguna manera señalo el montón de seres mientras se escarchan mis mejillas escucho pero no puedo entender lo que me digo lo que me grito conturbado.

el instinto se descongela me gana el terror porque alguien me agita el sueño ahora se que debo irme despego de a poco mis párpados y la cama desaparece lo funesto me empuja a la conciencia ya estoy parado alguien me aprieta el corazón me vuelvo y veo los rostros que me aguardan allí y que me invitan. es un rito ominoso con músicas negras no puedo ser ofrenda allí.
otra vez la opresión ahora me cierra la garganta veo hilos hinchados muy azules en mis muñecas los repaso y siento su relieve hay aqui también una invitación

la brisa me puebla el pecho y soy todo temblor puedo ver que se ha abierto. dentro de él hallo una flor la tomo del tallo es una rosa y está ardiendo. respiro profundo el frio vuelve a clavarme sus agujas me acicatea me insta a caminar voy hacia los cuerpos que gimen y se comprimen. impulsivamente comienzo a deshojar la rosa de adentro hacia fuera sus pétalos no me queman reparto cada uno entre los desdichados palidecidos las cantidades se corresponden no me sorprendo.

alguien se acerca veo que nuevamente soy yo me dice "esto es la verdad" y se bebe su pétalo. ahora yo me voy y soy ellos los veo acunando sus pétalos llorando tibio me sumerjo en la nieve me acuesto me cubro con una fina capa. es como una sábana me abriga

domingo, junio 04, 2006

es esto

y si grito es porque tiene que estar todo bien ya
porque voy a morirme
y tengo miedo de no haberla pasado bien

martes, mayo 16, 2006

El hambrista del arte o el sociedado por la suicidad

“a eclecsis a desfarol a des con sol”


Quisiera hablar de un personaje que alguna vez conocí. Se trata de alguien bastante peculiar.
Este muchacho de mirada de cordero se llamaba Ricardo Cautela y era tan cuidadoso, tan precavido, que realmente desconcertaba. Para dar una impresión de esto, basta con mencionar que como el apellido no bastaba, algún aficionado de la aliteración le había puesto un apodo que era un derroche de ingenio: le decían Ricardo “Recaudo” Cautela.

Paso a contar. Ricardito, además de tantear, prevenir, medir con precisión y demás tareas que hacían honor a su nombre, era un monstruo. Como si se tratara de un ser mitológico su composición era de lo más híbrida: de reptil tenía la sangre fría y la presencia perturbadora; los ojitos, luciferinos como dije, de mamífero indefenso; el corazón era de gallina, así de pequeño y con esa añoranza al vuelo fracasado. Hasta ahí donde llegué a averiguar. En cuanto a su forma exterior, tenía anatomía humana, salvo que carecía de brazos. En su lugar tenía dos chorros de una luz diáfana, como dos hologramas que culminaban en un ilusorio juego de manos cándidas. Al tipo lo veías y tenía la apariencia de un Clemente tibio.
Algunos cuentan que era de perfil bajo. Entonces, y a pesar de lo pintoresco, conseguía pasar inadvertido, virtud que le resultaba muy conveniente para su oficio... ¡Porque Cautela era terrorista! Si, este cobarde especulador era un terrorista muy laborioso. Su encéfalo encerraba un mecanismo de engranajes de una precisión asombrosa donde se procesaban la totalidad de sus movimientos. Su vocecita cordial, aniñada, parecía ser carnada... es que muy seguido se lo sospechaba cazador.

La táctica terrorista de Recaudo consistía en sembrar sus explosivos en personas más bien solitarias, desencantadas con la sociedad y de penas bien encarnadas. Si bien ésta era la gente que mejor le caía, se cree que la comunicación se daba sencillamente porque eran ellos los únicos que mínimamente lo aceptaban a él, con las deformidades ya descritas y su particular introversión. Una vez que penetraba a estos hombres y mujeres, comenzaba secretamente y de manera muy sutil a erigir en sus interiores su inflamable fechoría conceptual.
Acá hace falta aclarar: si bien se inclinaba sobre todo hacia las mujeres, Ricardo reconocía que experimentaba la satisfacción de tener su bomba plantada tanto cuando descansaba a la salida de un orgasmo con una mina, como cuando disfrutaba como una perra del enamoramiento hacia un hombre que podía ser su amigo. Claro está, dependía de la carga de objeto hacia donde dirigía los fotones de su flujo energético.

Ahora toca hablar de lo patético de este individuo; porque es de vital importancia saber que si bien en un primer momento sus torres explosivas lograban sostenerse, al poco tiempo y de manera indefectible, estas construcciones revelaban sus estructuras de ceniza y zozobraban de un plumazo. Tenían solamente el poder de la novedad. Pero, realmente ¿qué podía esperarse de un albañil sin brazos?
Sobrevenía el fracaso que le empapaba el cuerpo: ¡Mírenlo a Recaudo tirado a la intemperie, de cara al sol para secar sus lágrimas! ¡Cayó de nuevo este hermoso precipitado en su mundo colador! “No medí bien los riesgos, soy un imprudente”, sollozaba...
Lo que hacía al instante era retraerse, se confinaba a vida de ermitaño en lugares ajenos al paso del tiempo y acariciaba un ave.
Aquí otro impasse para una indiscreción: amparado por los inquebrantables fundamentos de la cursilería, había sabido procurarse ciertas guaridas a las que llamaba “huecos de la noche”. No podría dar descripción alguna de estos lugares ya que difícilmente alguien lo haya acompañado alguna vez como para contar con un testimonio. Solo puedo comentar que se trataba de lugares donde su espíritu renovaba fuerzas desde el deleite de los placeres sensuales. Divagaba:

Creen que me adivinan
pero mi risa va a horadar otras penumbras
siempre otras


Voluptuoso Barrio Rawson

Permaneciendo en dichos parajes, con el dolor palpitando, sucedía que la maquinaria de su cabeza estrenaba bríos y se despachaba con una huelga japonesa: tomaba pluma y papel y exprimía cada uno de sus engranajecitos considerando los planos (siempre esbozos) a partir de los cuales edificaba. “¿Son los cimientos?¿La piedra fundamental?”. Después de resolver estos asuntos se lanzaba a lo de siempre: la búsqueda de un material más firme, una sustancia más propensa a la explosión. Pero esta vez debía ser realmente previsor, no volvería a plantar su bomba hasta dar con el material adecuado.

Si acaso se demoraba la revelación, dominado por sus ansias, Richard empeñaba su ilusión y escuchaba consejos. Los maestros se acercaban alternadamente.
Veamos a estos dos. El de la izquierda es ínfimo, un átomo, casi una ausencia. El otro, alto como un sol, refulge cenital. Arranca uno:
-Así como yo no existo sin él...
El otro concluye:
-... si no es razón, es corazón.

Este otro viejo, arruinado como lo ven, también es muy sabio. Tiene una barba blanca, rala pero muy larga. Se le acera leve, lo mide con piedad con sus ojos finos, y casi desnudo apenas se le oye decir:
- Necesitas percibir la identidad de los principios opuestos. Primero es preciso preguntarte quien es el que dibuja tus planos. Despojándote de vos mismo vas a encontrar todo tu material

O también con algún amigo del barrio. Mientras toman una birra en un escalón, lo exhorta:
- Dejate de hinchar las bolas y detoná. ¡Andá al frente sin vueltas, es apilar ladrillos...!

Dicho está, esto solo como muestra de algunos pocos ejemplos. Recaudo prestó atención a infinidad de pensamientos. Después de paladearlos y ensayarlos, terminaba por no adherir a ninguno. Él siempre prefirió el implacable rocanrol y entendía como respuesta solo a la pregunta.

Sin embargo había logrado acumular experiencia en ejercicios análogos a los que proponían sus maestros. Por ejemplo, solía permanecer largas temporadas guardado en sus “huecos” blanqueando la mente y entregado a la contemplación. Con el paso del tiempo, el tedio y el olor a pájaro lo desesperaban y entonces resurgía con un terrible ardor de acción y reacción.
Así también, en ciertas ocasiones había conseguido elevar arquitecturas que eran absolutas virguerías. Todas orladas, barroqueadas con filetes, metales brillantes y piedras preciosas, esfinges, gárgolas, angelitos alados... ¡verdaderas obras de arte de la minuciosidad! Pero su espíritu, como todo espíritu, era fluctuante, y si un día se levantaba de mal humor (o como consecuencia de cualquier otra nimiedad) descargaba su beligerancia contra la propia obra.
Otras veces, cuando no juntaba cuatro palos y una lona y se hallaba más desesperado que nunca, Recaudo adjudicaba la furia del poder asolador a la esperanza. ¡Era imperioso derribarla! Y lo lograba en apariencia por medio de una impostura que consistía en construir desde la desesperanza. Es decir, construía desesperanzado con la esperanza de que en ausencia de esperanza, dichas bombas conceptuales no reciban ese golpe que las vencía. Una vez que (como no podía ser de otra manera) volvían a caer, se mentía que no sufría ya que lo había previsto: “... no duele, sabía que iba a pasar.”
En este construir con cartas se pasaba la vida el manco Ricardo, en este latir...


A pesar de esto que cuento y de ser asediado de continuo por los ecos de un aleteo, Cautela logró con el transcurrir de los años ir maqueteando su anhelada edificación. Finalmente se trataba de una muralla, una idea perfecta en su fragilidad. ¡No había por donde darle!
El que resultó ser su material filosofal era una aparente paradoja, casi un sin sentido. La pared inderribable estaba hecha de plumas y, titánica en su impoluta blancura, la había levantado en si mismo.
Nunca –siempre- lo supo; desde un principio sólo esto podía construir.
El poeta (¿o era científico?... en fin, un hombre) que apodó “Recaudo” al héroe, también puso nombre a la angustia más primitiva, la única de sus bombas que estalló.

martes, mayo 09, 2006

lo que me quise decirte antes de que se termine

la sensación es de que es un engaño para sentirte mejor
querés el fuego?
yo fui a buscarlo en los pliegues mas combustibles de la mente
le di mecha a los cirios
y ardí

la sencillez de hoy es vislumbre de una pausa
tenemos los dos el rabillo agilísimo
entonces no nos damos
-creo, todavía-
a esa guerra hermosa que agita el pulso

(sé buscar el lugar de la herida
lo que no sé es
cuando detenerme)


el pensamiento es reacción de tu constitución
siempre va al encuentro de lo que busca la debilidad:
asesinarse

no creo nada de lo que me digo, de lo que les digo
lo que dicen
y así siempre:

piensan que me adivinan
pero mi risa va a horadar otras penumbras
siempre otras

martes, mayo 02, 2006

TÁNTALO

el agua me aguarda, es hermosa
la manzana me aguarda, es hermosa
esa piedra es mi condena
y mi escapulario

mi fe no es el dios que me castiga / sino habitar
esa agua esa manzana

jueves, abril 27, 2006

despertar

jamás lo vistió si no en el otro
el otreado de inmensa oscuridad
el que descansa sin tregua
en los acicateantes pliegues de lo innato

el desnarigado lo busca
da un respingo y franquea el tabique
Adivina, esquiva la fosa y deja
deslizarse por el tobogán

-siempre un ojo abierto en la penumbra-

el sueño ya se esfuma y no trae nada nuevo
la boca seca lo confirma

tierra remota

encara al amanecer:
una embraza el lumilagro
la otra sostiene a su fiera, además
porta un extraño casco para guarecerse
de los ataques de una estrella agresora

con ayuda de su fiera patrulla
y delimita su reino. bien,
todo se encuentra calmo. puede salir
a negociar

martes, abril 18, 2006

VÉRTIGOS O CONTEMPLACIÓN DE ALGO QUE TERMINA

click!
Esta mujer me mira,
me sonrie en el bondi
y se baja sin decir más.
He de morir de cosas así.

sábado, abril 15, 2006

consideración

vine a mi vida
abriendo esta herida

nunca la voy a cerrar
es lo único que soy

viernes, abril 07, 2006

yo también quiero ponerme un nombre

Queroqué la rana - Kusano Shimpei
Trad. Alberto Girri

Autobiografía

Nací en los suburbios de Boloña,
en un estanque de lotos,
cabeza abajo y pataleando al cielo;
el cielo del somorgujo
era para mí una fuente de asombro.
Mi nombre es Queroqué,
título que yo misma me conferí, naturalmente.
Un día fui atrapada en una red
y llevada sin demora a una universidad,
exactamente, al laboratorio Galvani.
Algunos estudiantes (como suele suceder)
susurrando una barcarola, lo pasaron por alto...
Aquella tarde, en el año 1780,
me abrieron con un escalpelo el abdomen
y el mundo concibió la idea de la corriente eléctrica.
Estaba muerta.
Estaba fuera de este mundo,
el cielo italiano era muy, muy hermoso.

jueves, abril 06, 2006

los forritos te saludan por tu cumple!

hace siglos que estoy con una tristeza infernal. hasta hace unas semanas uno estaba de racha y podía descargar esa angustia en una boca que le resultaba de su talle. uno tiraba lo más bien. ahora esa ausencia desde el contraste profundiza lo que se sigue dando, desde hace siglos.
uno deja que se cometan esos crimenes en su mente. uno es, las veces que se hace realmente cargo, el criminal, el que siembra esos tumores en el estado de ánimo.
ese nuevo vacío indefectiblemente rememora otros antiguos. dice “yo ya estuve acá; todo esto es una respiración... siempre lo mismo.”
otra cosa que da bronca es el asunto de los días grises. abril acá está lleno de días grises. ¿quien dijo que los días grises son días tristes? ¿entonces los días de sol son días felices?
los 2 sirven en misma medida a la vida y a la muerte. ni el universo está triste de manera particular en los días grises ni uno, partícula, debiera estarlo: otro crimen consumado...
y encima de los días grises, abril arranca con mi cumpleaños. mi cumpleaños siempre me contrae. porque el cumpleaños lo pone a uno en protagonista de algo que, al fin y al cabo, es una terrible pelotudez. y si uno insiste ante los demás con esto, es un odioso. entonces te quedas piola, a lo mejor pasa desapercibido y nadie grita cuando uno necesita silencio.
a uno no le gusta ser el apuntado por las luces y que los demás ¿deban? ¿quieran? (esto es imposible de discernir) festejarlo.
lo que termina pasando es que termina enrollándose en esa vorágine en la que lo meten los que a uno lo quieren y pueden pasar cosas insólitas. puede que uno termine de putas cuando esto nunca lo excitó. puede que uno termine discutiendo con la puta porque ésta no le da cariño...


pero lo que me detiene ahora es el por qué a uno lo pone mal las vísperas de su cumpleaños y el cumpleaños mismo. se me ocurre una idea.
uno ya ha cumplido años en otra oportunidad, ha asistido a numerosos cumpleaños de otras personas, ha visto, le han contado, etc. diversas maneras de llevar a cabo ese homenaje tan de la costumbre, tan poco individualizado. y bueno, esto me lleva de nuevo a lo que escribí en los primeros renglones... eso del talle.a uno la cecanía de la fecha lo abruma desde que presagia esa tormenta de demostraciones de afecto standarizadas. y desde siempre, lo que uno está buscando es ese afecto que es el único que a uno le cabe, ese que es a medida.

miércoles, abril 05, 2006

forritos

este mundo, esta empresa, este mundo de hoy
que te esnifa la cabeza, una y otra vez

Hoy estuve disparándoles “forros” mentales a todo el que pasaba por mi lado. Haciendo un poco de justicia con esta manga de forros que trabaja en la misma empresa que yo, digamos. Al mediodía salí a comer, rojo de ira, sacando chispas. Caminando por la calle: un forro con corbata roja, una forra putita con pollerita corta y aire de diosa, un forro motoquero con cara de malo...
No quería ir a comer a donde suelo ir, porque son todos unos forros. Entonces me puse a dar vueltas buscando un lugar donde pudiera comer unas pastas... unos ravioles... pero de pollo, o de ultimísima de verdura... porque siempre los forros hijos de puta te sirven de ricota, que son horribles, re insípidos...
Después de media hora de patear entré a un lugar chiquito, uno donde no había aglomeración de forros cacareando. Miro la carta y los pelotudos no vendían pastas. ¿Dónde se ha visto? Le pregunto al mozo, y me lo ratifica. Vos sos un forro, me voy...
Bajo por Corrientes, doblo en Alem: un lugar que se llama “La Mercante”(?). bueno, algo así... miro el menú en la ventana: ravioles de pollo y verdura a la bolognesa=$8. Gol
Me siento en un rincón oscuro... una bien! yo soy rinconero viejo
Apelo a la mirada del mozo, me trae la carta.... no no... quiero esos ravioles a la bolognesa... para tomar una coca (entendiste, forro?)
Solo llegué a leer un poemita.... Pum!, vertiginosamente me arma la mesa: servilleta, cubiertos arriba, vaso... al toque mis raviolcitos calientes con la coca (buena lectura, forro. rápido y sin hablar). Pone 2 tickecitos en un pinche y se las toma...
8 pesos el plato de ravioles y 5! la botellita de gaseosa... forros de mierda, lauchas!
Como y voy masticando a todos los forros y forras que participan en mi vida, los ataco con los incisivos, con las muelas, los envuelvo con mi saliva y los degluto... ya los voy a cagar, manga de forros!

Ya estoy casi terminando de comer y la panza llena me abreva el ánimo; pero algo me va a volver a arrancar... los 2 tipos que están al lado ya terminaron, pagan y se van. mi mozo se pone a levantar la mesa, uno que tengo en diagonal se estira y lanza la típica frase inconclusa “a ver... me permitis...(deliberado balbuceo ininteligible)”. Me exaspera ya solo con su físico, es el clásico gordito forro que usa la camisa mangas cortas metida dentro del pantalón luciendo un cinturón de boludo. ¿qué va a hacer? ¿va a agarrar un pan, alguna sobra, el pelotudo este? No, agarra el pinchecito (como el que está en mi mesa gritando “13 pesos!”) y se pone a inspeccionar los tickets.
Se me ocurrió lo más inverosímil. A este tipo le gustó uno de los platos que estaban comiendo en esa mesa y quiere saber el precio... para pedirlo en otra oportunidad (?)
No, el forro elige uno y se lo guarda en la billetera. Tiene que cobrarle su almuerzo a alguien y eligió un ticket mas caro que el suyo, para sacar un changuí! forro, miserable, laucha, gordo pelotudo!, ... después: capaz que se los tiene que cobrar a uno más miserable todavía, que le exige los tickets, que le paga monedas, una rata que no le dice “tomá 20 pesos y almorzá”... pero la actitud del tipo me dio mucho asco igual
y siendo el mozo, qué pensás? si viene uno y te dice “me puedo llevar este ticket?”, osea, si está en vos decidir. a quien estará cagando? puedo ser complice del crimen o de la ajusticiada, pero no tengo ni idea... osea que cualquiera de las 2 decisiones de tu parte es una acción de valor nulo... pero no decir nada es más fácil
todos son una manga de forros, a todos habría que decírselos, yo se lo digo ahora a cada uno que me lee... y no digan “tiene un mal día”
o a lo sumo el mal día es como el alcohol, te deshinibe. en conclusión: forros

me levanto y me voy, llego al 240 de la avenida donde está mi muleo, entro y en el ascensor me toca viajar con un colorado. encima de forro, salado!, va al primero. yo sigo, chau forro

jueves, marzo 30, 2006

Boceto de un poema que nunca voy a poder escribir...

estación Paternal - cementerio de la Chacarita

¿Y cual es tu visión mas entrañable?

las sombras oblicuas de los edificios de tu barrio derrumbándose
/al atardecer
el perfume dulce y hostil en primavera de los tilos
el sol atardecido dorando de un lado las hojas de los plátanos y
/los tilos
en la otra cara, los matices verdes ensombrecidos de esas hojas

los cielos en su
arreborizándose

desde abajo

por tu insistencia cuando volvés de laburar

caminar lo inaprensible:


escribiendo sentís penetrar el color de la hoja, habitar los aromas,
/fundirte con el clima de tus calles



libar de las imágenes de esa parrilla de estación: los objetos
/más antiguos
la lámpara pegada a la parrilla envuelta en la grasa más antigua
el pelo entrecano del parrillero engominado con esa misma grasa
la mirada alunada y las manos autómatas

moviendo las brazas, cortando el vacío, viviendo ese vacío!

quizás probarte un rato los ojos del pintor

el mostrador de acero inoxidable, el servilletero, los vasos, los platos
de acero inoxidable
patentiza la paciencia una inoxidable rendición en quien pide
/riñoncitos para acompañar el vino
los que están sentados frente al mostrador, dedos oxidados sonrisa
/dientes
las miradas se encuentran para hablar el vacío, para acompañar
ahí abajo, bien abajo del humo y del alcohol
esa calma lacerante en que despliegan las conversaciones
son la prueba rutilante del absurdo lacrimógeno

lo que ellos saben es:
“nosotros hablamos
el dolor sigue hablando en el silencio”


y conjurar desde allí la belleza frugal del ikebana?

percibir la muerte con cada mujer que te sonríe en un bondi
si se pierde en la ciudad sin decir más nada y para siempre y nunca más

tal vez en una caricia absorber
de los perros de los cartoneros, de su gesto de orejas
vencidas
toda la pureza de la absorción que ya hicieron a su vez de la caricia
del cartonero
eterizado por licores del más bajo fondo y de nuevo bien abajo
donde se halla el desprecio mas terrible por las gargantas trenzadas y
/¡con vino a desatar!

ahí abajo empantanado está: raíz de oquedad rescate perenne

o te cortas y te vas solo a darle una seca a este atardecer
que crepite el ocaso asesino cernido impasible sobre el cementerio

tus ojos aprendieron de esos perros a aprisionar la lágrima
y si lo vas a hacer, que sea de la única manera que se puede hacer


Buscar siempre allí esa cruz constelada que te guía a tu casa

jueves, marzo 09, 2006

parábola

"Mi nacer aquí, ¿dónde habrá sido morir? Y mi morir aquí, ¿dónde será nacer? "
Porchia


Hoy al mediodía, después de almorzar me fui para la placita de Bouchard y Alem a tirarme un rato en el pasto. Tenía ganas de dormirme unos 15 minutitos antes de volver a la oficina. Muy prudente, me instalé en un colchoncito verde que se abría a la sombra. Me saqué los zapatos, les puse el librito encima: almohada.
Me estiré, me relajé y me di al descanso. ¡Que lindo!

Al ratito empecé a tener frío
. El día está hermoso: cielo limpio, sol... todo
No podía ser, me quedé piola a ver si se me pasaba.


Generalmente cuando algo me molesta en el sueño, cuando es algo que realmente puede exasperarme, me obligo a ser indiferente porque la reacción ante esa incomodidad invariablemente va a quitarme todo sopor.
Bueno, el frío no se me pasó, hice el esfuerzo y me corrí unos metros a donde daba el sol. ¡Que lindo!
Los rayitos empezaron a acariciarme y sacudirme del cuerpo ese frio malo de la sombra. Empecé a flashear con algún pensamiento, no sé que cosa... osea, entré al limbo.

Al ratito empecé a tener calor
. El día está hermoso: cielo limpio, sol... todo
No podía ser, me quedé piola a ver si se me pasaba.


Bueno, esta vez empecé a transpirar, se pasó el rato que tenía, me hinché las bolas, me levanté y me fui de vuelta a mulear masticando la bronca.
Mientras caminaba me di cuenta de que el clima estaba ideal, divino para pasear en bermudita, había una claridad especial. Y nada, después entré a la empresa y colgué con lo mio.

Cuando lo conté (no se por qué...) entre mis compañeros, pude percibir que es una linda parábola sobre que nada es bueno o malo por si mismo. ¿O no?

sábado, marzo 04, 2006

Bosquejo de una mirada helada

Qué fácil es teniendo los bolsillos crueles. “Mi frialdad será titánica. Puedo gatillarle en la frente a un niño si resulta una amenaza. El rigor que me corona no me niega nada”

Estas ofreciendo el cuerpo que ya no te interesa a los crímenes de la derrota de los deshabitados. Tirado en el umbral de la madrugada te desgarrarías por una lagrimita más. Una tibia, que con una sonrisa piadosa te diga “si, estás perdido”. El cielo -también blanco- también hipnotiza a tus ojos acorazados; y tu lengua es un león enjaulado entre tus dientes adormilados.

No vas a llevarte ni una prueba de todos estos siglos, ni una sola enseñanza. Con suerte una imagen: el resuello de los bondis epifánicos sorteando el empedrado de la calle del invierno. Y una cicatriz: el dibujo que delata tus travesuras.

Ahora te sentís dilatado. Que profunda calma atraviesa a tu angustia. Con cuanta furia penetra el aire por tu fosas nasales.

“Mi soledad no existe”, pensás, y el corazón se te vuelve un puño. Lo único que te aterra es haber perdido todo miedo. “Sin mi inocencia podría amar a un cadáver, amarlo con locura... asesinarlo otra vez”



El amanecer te disuelve.
Ahora sos un llanto.

jueves, febrero 16, 2006

había un estanque en el calvero

(el sábado fui a ver al flaco Spinetta al rosedal)

el menú se ofrece liviano:
es preciso dilatarse
la luna está agresiva
ella reclama su música


hay unos dedos que gatillan un tren de notas redondas
conceden el ambiente femenino, te envuelven
con un copo de azucar rosado
configurando las fragancias al invocar ciruelas
duraznos, jazmín

las pelotas / naranjas, granates, verdes
se quedan rebotando por el pasto, entre la gente


el del fondo va trotando con 5 pulmones
así de cómodo apila los pulsos

lo observo desplegando el filete
impecable, invisible…
¡él solo ve que ahí cabe un rulo mas!


ahí, con la viola, siempre joven
acá, con la pluma, siempre joven



más cerca hay uno tecleando: es el dueño
de las armonías, el que sacude el llamador de ángeles

una sola vez se borra la sonrisa
hecha mano a su tormento y digita incoherencias

ahí también lo siento, disonando


ahora por fin veo al chamán
es un hilo, ¡ahí, vibrando!
agoniza sus latidos al micrófono
sus cantos son siempre un ruego

dice en todo:

es el rock
es puro amor

viernes, febrero 10, 2006

Nazco a mi muerte

es de hace un tiempo, pero lo encontré y veo que igual es actual

"Hay una fibra que conecta lo real con el espíritu, delgada, invisible, inconcebible. Las intercesoras, las conjuradoras que moldean la muerte arpegian dicho nervio. Cantan solo en ecos prehistóricos y viven merced a otras invocaciones..."

La fiera llora y no sabe abstraerse, no se anima, no ve como decidir. Alucina y se aterra. Estamos hablando de lo mismo: nuestra habilidad es hacer la nada. Digo: blanco y negro es lo mismo. Y no que da igual, si no que es la misma cosa! Besame y desesperá: sombra. Disparame hace un rato oraciones cortas: nada. De eso vamos a hablar? Yo te quiero fruta mágica del silencio ofreciendo-negando tu salvaje duende.

Nazco a mi muerte. Me muero a la luz de mi percepción y al desengaño de las formas. Empiezo a desestructurar y me entero de la inexistencia de cualquier idea. Muere el que fui para buscar a uno que fui aún antes. La sombra da efervescencia al lejano arrullo en la memoria de esa fascinación primera ante las cosas, la reacción pura del espíritu. Ya no la tengo mas...


Igual es siempre la misma historia. Desde el lado que se dice realidad, cotidianeidad, me tengo que manejar con la pretensión de la misma manera que con mi curiosidad intelectual-espiritual. Soy un desfasado, no puedo ser otra cosa porque soy un soberbio -o sea un inseguro-.

No se si sea que lo que estoy leyendo siempre se apodera demasiado de mis meditaciones (no creo, sabido es que no soy un gran lector) o si la revolución es plenamente real para mi. Cito: "el flash de los descubrimientos despertó mi capacidad intuitiva pero anestesió mi discurso". Es por eso que aúllo el silencio, que digo que no puedo ni hablar. Es por eso que la palabra no me significa. Por mi impotencia para manipular esa maravillosa herramienta y por que a pesar de todo es un molde artificial, un cajón bien cuadradito del lado de acá en el que se quiere meter a la fuerza a un alma totalmente informe e incluso de otro orden dimensional.

El vacío es ya.

Lo único que te mueve es la ira:
es un transcurrir indiferente
o es ser un pantera de ojos incandescentes.


Todo esto es relámpago líquido. Cuando se lee suena certero como el golpe que te rompe la nariz, pero mi sentir es tan suave, tan inefable que no puedo hablar de nada con seguridad.

No puedo hablar

lunes, febrero 06, 2006

2 poemas inconclusos

I

a ella la desespera la novedad
nacer es siempre morir para el alma de divina pureza

yo quisiera regalarle un desvelo
no pétalo, no pluma
mas bien dedal, cucharita de café, frazada


reconozco, y me insto:
cada cosa que hago es un ensayo para habitarte

filtrarme hasta el último reducto:
la única presencia



II

en el instante vórtice de lo eterno
asomada al vacío vulnerable
se halla una pupila despojada
de todo sentido

ir tras la palabra virginal enmudeciendo la estridencia del cristal escindidor
desde tu iris lo comprendo

empecé a buscar en mi cuadra

me acuerdo de una tarde, cuando era nene:
mi mamá sentada en la puerta del almacén
yo y mi hermano
jugando en la vereda

mi hermano le hablaba a mi vieja a través de un tubo
no sé que tubo
y ella se reía, y le respondía del otro lado

yo empecé a buscar en la cuadra
todo lo que pudiera servir para este mismo propósito

no sabía hablar
entonces grité
a través de cada tubo que encontré

cuando no hallé más
y me vi solo
me quedé quieto y pensé
sin palabras
“ya está, gasté todos los que existen”

sin embargo
algo faltaba

jueves, enero 12, 2006

Hoy

está nublado y bajó la temperatura
saben como se lleva?
te haces unos mates y te ponés a Janis...

como para sentir un dolor dulce desde tu alegría frugal

jueves, enero 05, 2006

Los verdaderos guapos




Nano

Se me acerca meneando
sonriendo
con cara
y con orejas

No me saco ni el bolso
antes de saludarlo

¿Quién no se dobla ante semejante ruego?
besa la mano que le pega,
le sonríe a su carcelero
ama la voz que lo zahiere

¿Cómo estás?
¿me extrañabas?
ya no tejas mas mortajas

.......................

El término – William Carlos Williams

Una hoja arrugada
de papel de envolver
del tamaño

y aparente volumen
de un hombre iba
rodando con

el viento despacio y
rodando en
las calles cuando

un auto le pasó
por encima y
la aplastó

en el suelo. Al contrario
de un hombre se levantó
otra vez rodando

con el viento y
rodando lo mismo
que antes.

.......................


Hoy un auto se la dio a mi perro.
Fue cuando salí como siempre a la tardecita para que pasee un poco y hagas sus necesidades. Pero antes de contar lo que pasó es importante que aclare que Nano es un perro moderno. Está criado de una manera muy liberal entonces sucede, de entrada, que sale sin correa, y por dar algunos ejemplos cruza solo la calle y hasta inclusive hay veces que es él quien elige el camino. Bien, esto trae varios inconvenientes: suele irse detrás de cualquier perro que se le cruza (obviamente más si es una perrita que esta buena: le gustan más las callejeras, como al dueño) o inspeccionar las bolsas de basura en busca de algún hueso que se lleva saboreando entre los dientes y moviendo los piecitos raudamente al escuchar mi queja. Otra que hace es que sale corriendo a los gritos tras las codiciadas medias de los ciclistas, que imagino deben ser las más ricas que existen. Es todo un festín ver al tipo tirando una puteada y la patadita al tiempo que le temblequea el manubrio.
Hasta ahí ejemplos de los contras. ¡Pero, viejo! ¡Al fin y al cabo es un perro! Y está todo el día encerrado. Él quiere salir, correr un poco y cagar sin que haya un pelotudo que lo ande sosteniendo del cuello con una soga. Y bueno, así es como lo fuimos llevando desde cachorro…
Pero hoy fue día de sufrir la trampa de uno de esos contras. Apenas salimos y caminamos unos pasos tomó una decisión inusual: decidió cruzar Warnes, la avenida sobre la que vivo. Es que en frente están las vías del tren y hay pastito, recurrente lugar donde encuentran relajación sus esfínteres. Apenas lo vi agazaparse con la intención de cruzar, le pegué el grito, pero en 3 zancadas llegó a la doble línea amarilla, ahí metió un breve freno (¿de prudencia o por mi llamado?) sin darme bola y luego en 3 saltitos más llegó a la otra orilla de la avenida para empezar a olfatear, tratando de localizar el lugar ideal para sus menesteres. Comenzaba a inquietarme.

Eran como las 7 y media de la tarde, así que si bien los pocos negocios de repuestos que hay en la cuadra estaban cerrados, había cierta circulación de vehículos. La joda fue cuando quiso pegar la vuelta, porque yo me quedé en mi vereda y medio que colgué mirando a un flaco que venía fumando un porro. Nano tenía que volver a franquear la calle por su cuenta para seguir camino.
El hecho de que él cruce y yo lo espere en la otra vereda es una situación común en nuestros paseos, pero Nano la suele plantear solamente en calles barrio adentro donde los autos son casi apariciones fantasmales y andan con la velocidad obligadamente limitada por el empedrado.

Decía que el asunto fue cuando arrancó el trote para volver a cruzar de este lado de la calle y venía un coche a los gomazos: este corazón quiso abrirse camino por mi boca para ir en su ayuda. Yo no sé si no advirtió o midió mal, pero llegué a ver que cuando lo sintió cerca puso las orejas en posición aerodinámica, cara de velocidad y como que tiró una pataleada apresurada, pero no llegó a zafar porque el auto venía bastante rápido y lo tocó de costado. Nano giró como 3 vueltas en trompo y con el impulso, suyo y por golpe, fue deslizándose por el pavimento y llegó hasta mi lado. En el momento del impacto se escuchó el ruido de alguna de las lucecitas rompiendo y alcancé a apreciar los destellos de las partículas antes de que caigan al suelo. El tipo que manejaba, si bien había reducido levemente la velocidad al ver el bulto blanquinegro, después del golpe se tomó el palo. De una lo atajé a Nano que venía arrastrado por fuerzas que no manejaba ni comprendía, lo puse entre mis piernas mirando para el mismo lado que yo e inclinándome hacia él lo tomé del tórax. No lloraba ni se quejaba, pero estaba asustadísimo, el corazón le latía a mil y pegaba unas respiraciones profundísimas que le inflaban el pecho como nunca había visto y su carita de temor era toda una imagen como para ablandar a un matarife. Yo estaba re cagado, no sabía que hacer…
- ¿¿estás bien Nano?? - y encima el flaco del porro se acercó a hablarme:
- ¡¡uuuhhh loco!!, ¿¿¿qué es de acero tu perro??? - Primero lo miré:
- si, si.- Dije apenas, para que no me hinche las bolas y sintiendo un desprecio terrible, porque imaginé por su comentario que esperaba de mi una sonrisa en ese momento. Nano seguía aterrorizado y con sus respiradas, y yo preocupadísimo, volví a él:
- Nano… ¿estás bien? – Si si, soy bastante pelotudo, pero estaba re desorientado. El flaco tenía ganas de hablar:
- ¿Sabés por qué no le pasó nada?... porque lo agarró de costado, le pegó en la cadera. Por eso no le hizo nada, flaco. – Me explicó
- Si, si… ¿estás bien bebé?
– ¡¡¡Qué flaaaash…!!!

Me quedé un rato acariciando a mi dog para que se tranquilice, y para que se vaya el chabón que me seguía relatando lo que había pasado como si yo no lo hubiera visto y diciéndome alguna otra cosa más que no me interesaba. Después de unos momentos de buscarle sangre o alguna hinchazón, el tipo se fue y al ver que Nano se quedaba parado lo más bien decidí soltarlo. Entonces dio unos pasos moviendo la cola y con cara de alegre (¡este perro boludo!) y ahí nomás se fue a echar una meada al arbolito más cercano. Como es machito tiene que levantar la pata, y por la manera de perfilarse tuvo que alzar la derecha quedándose apoyado justamente en la izquierda que era la que correspondía al flanco donde le habían dado la piña. El muy perro de mierda, nada y para colmo quería seguir el paseo. Me miraba con gesto de “dale Pa, ¿qué te pasa?” y yo debería tener la mejor cara de boludo porque seguía parado en el mismo lugar y sin saber todavía qué hacer.
Lo miraba buscándole algo, reviviendo las imágenes del golpazo en mi cabeza y en una de esas vi que le empezó a sangrar el culo. ¡Uuuuhhhh! Ahí sí que me angustié. Empecé a flashear que el choque le había hecho estallar un riñón… o el páncreas… o algún otro chinchulín y que estaba hasta las bolas porque se le estaban empezando a escurrir los pedacitos de órgano por el ano. Pero mientras se le iba deslizando la gotita él seguía dando vueltas de lo más alegre y hasta se había echado otra meada más. “¡La concha de la lora!”, fue lo único que se me ocurrió decir en mi desconcierto.
Primero di 2 pasos para adelante (como para seguir la vuelta), después me frené y pegué el giro para volver a casa. En un momento me iluminé y pensé: “hay que llevarlo al veterinario, ¿cómo le voy a dar la vuelta? A los accidentados hay que atenderlos lo antes posible”; y aún así no me decidía y seguía vacilando, porque mientras yo me debatía a mitad de cuadra, él ya estaba casi en la esquina.
Después de convencerme lo llamé y me volví a casa para ver con mi vieja que hacíamos. Entré, le conté: que “¿por qué no lo llamaste para que no cruce?” y que “lo llamé y cruzó igual”, etc., etc.
- Parece que a pesar de todo está bien
- ¡Pero le sangra el culo, Mamá!
- Pero a lo mejor no es nada - A mi vieja si le venís con la cabeza debajo de la axila como si fuera un casco te dice lo mismo.
- ¿Y qué hago?... ¿¿¿lo saco igual???
- Y si, sacalo. Y miralo bien - (¿Por qué me lo dirá…?)
- … Claro, a ver si hace caca, ¿no?
- Claro, mirale la caca

Y entonces volví a salir y le di la vuelta entera que le suelo dar. Él, pancho como si nada. Inclusive cagó 2 veces y nada, caca limpita; si... aunque suene paradójico. Cuando llegamos de vuelta a casa volví a examinarlo. Seguía sin poder creer que no se hubiera hecho nada. Le tocaba despacito la parte izquierda a la altura de la cintura y el tipo ni se mosqueaba. No tenía siquiera hinchado, nada… ¡Ya me estaban dando ganas de pegarle una patada!
Después fue a su sillón, dio la vueltita de rigor, se tiró, se lambeteó un poco el ojete y se volvió a acomodar un poco más para descansar.

Eso fue todo.

.......................

Hace poco volvía del laburo y me tocó, como es frecuente, un subte que estaba con demora. Imposible sentarse, ni siquiera en Alem, por eso de que la gente va hasta la terminal para después volver. Me puse pillo y me ubiqué apoyado contra la puerta opuesta al ascenso y descenso en donde, si bien iba a tener que hacerme chiquito en Florida y Pellegrini, iba a poder acomodarme y soportar quieto el calor y a lo mejor hasta contar con un espacio para leer algo durante el resto del viaje. Al toque se llenó y la temperatura subió de golpe de una manera tremenda.

Acá mismo es preciso imponerse un trabajo de relajación mental, un ejercicio ascético como de fakir, y dejar que las gotas de sudor corran tranquilas por la espalda sin incomodarse demasiado, ni por esto ni por las molestias que nos generan el roce y los empujones. Lo más difícil es conservar la calma ante las quejas de los demás. Se ponen todos muy fastidiosos y ante cualquier situación en la que alguno, con muy mala predisposición, imagina que el otro quiere ventajearlo robándole algún gramo de aire o un mínimo espacio que concedió su pie en un movimiento de acomodación (o porque realmente sucede alguna de estas buitreadas), estalla una discusión que hecha más leña a lo que ya es una caldera a punto de estallar.

Ese día, dos que se venían chocando por el simple movimiento del vagón me demostraron como nos envenenamos por trivialidades. No pude dejar de sorprenderme al ver como estos tipos se enajenaban, se mostraban los dientes y se desafiaban con esos ojos inyectados en sangre, con las sienes surcadas por las líneas que dejan como estela esas gotas de transpiración que bajan desde la frente, se deslizan por la mejilla y se cuelan entre la piel y el almidonado cuello de la camisa que está adherido al pescuezo atado con corbata (estas deliciosas gotas suelen seguir descendiendo por el pecho hasta improvisar una piscinita en el ombligo, doy fe).
Se ponen a discutir y uno es para el otro, como mínimo, un pelotudo y un hijo de re mil putas. Y lo peor es que estos señores lo mismo se tienen que aguantar el resto del viaje bien arrumaqueados y totalmente agreteados, aguzando las antenas ante la inminencia de un nuevo embiste de su flamante enemigo mortal.
“La gente está muy nerviosa, tiene muchos problemas”... si, todo bien, pero igual ni da. La decadencia es las ganas de matar ahí arriba de un subte.
Entiendo que el mal momento da para que el menos irascible se rebele, pero no puede ser que nuestro estado de ánimo sea tan volátil. Lo que puntualmente quiero decir es que en este tipo de casos la insumisión pasa más por el lado de no dejar que nos afecte tanto.

.......................

Me acuerdo que una noche íbamos con mi vieja y mi hermano en “el seis”, también por una avenida, e imprevistamente al auto que iba adelante nuestro se le apareció, corriendo a los pedos desde el cordón derecho, un gato. Una situación muy similar a la de hoy nada más que el animal, al tratarse de este tipo de felino, quedaba por debajo del paragolpes y entonces pude ver como una de las ruedas lo agarró por el medio del cuerpo pasándolo por encima. La imagen que se me vino mientras el animalito sufría el accidente es la de cuando haciendo ñoquis cortan un pedacito de la masa y la pasan por la paletita esa con “liñitas” (reconozco que para este disminutivo me surgieron muchas dudas, incluso solicité ayuda, pero después de que nadie me definiera decidí dejarme guiar por el ilustrador ejemplo que ofrece el nombre Antonio/a) con las que le dan el dibujo. Presionando con el dedo contra la maderita, se lleva el pulgar hacia delante y el ñoqui se enrula solo a la vez que logra sus surcos. Bueno, ese fue el efecto que produjeron la rueda pisando, la fuerza centrípeta y la inercia en ese gato imprudente. Lo maravilloso es que después del primer pique, cuando apenas asentaba las patas en el suelo, el gato arrancó de nuevo a casi la misma velocidad con la que venía al momento de ser literalmente aplastado, y con obsesión asnal terminó de cruzar la calle tal y como se lo había propuesto desde un principio. Luego, buscándolo a través de mi ventanilla, pude apreciarlo dedicado a perderse altanero, indolente, ¡imperturbable!, por las sombras de la madrugada con aire casi demoníaco.

.......................

Después de vivir y analizar estas secuencias voy viendo de donde nos es indispensable aprender a sobrevivir a lo que nos pasa: ¡es animal el hechizo para aprisionar al estado de ánimo!



Nota negra al pie:
Este relato es quizás demasiado apresurado y puede que Nano esté muriendo lentamente. Así las cosas, el cuento sería producto de una mente fría y desamorada que bien podría morderse en su conciencia a la hora de las lágrimas.
Sin embargo soy optimista y no solo creo que va a vivir sino que también va a darle el visto bueno a estas líneas. ¡Salud, Nano!¡Por tus huevos!

viernes, diciembre 30, 2005

Escrito

Con toda esa asquerosa impostura a la que nos obliga el deseo; ¿cómo conocerse sin caer en el quietismo y el mutismo?
¿Cómo podes acceder a Ella de manera noble, sin hacer uso de esos recursos miserables que entran en juego en la competencia? ¡Como te duele sorprenderte en esas distracciones! Al fin y al cabo, te das cuenta de que lo único que te interesa es regarte el narciso para incrementar tu carga. Y ahora que te desespera verla tan impenetrable (sobre todo en lo trivial, estallando de risa con sus amigas) sentís que perdés todo tu peso y que todo ha vuelto a ser, como en todo, en todos y a cada rato, una performance para llevarte el premio y que, hablando desde lo esencial, esto se diluye inmediatamente sin dar batalla.
Le ofreces la inmensidad, ¿sentís realmente el desamparo y querés soportarlo con ella o es de nuevo tu chantaje?

¿Por qué siempre en estos casos caminas la ciudad y sentís asistir a las cosas como la primera vez, con esa extrañación, la misma de tu niñez?
Te parece percibir… estás convencido de cómo todas las personas están reprimiendo sus temores dirigiendo su energía a cosas insólitas. ¡Imposibles en este rato que tenemos!
Y esa otra gente que no puede elegir, encadenada por la circunstancia: ¡cuanto dolor!
Es un absurdo que aflora y es versionado según las sensaciones de……….. ¡mundanas!........ ¡que te venden hechas!
¿Y quien es el que busca la palabra para enmarcar la sensación salvaje? ¿Qué es lo realmente tuyo?
Ésta reflexión, tampoco tuya…
… ahí viene, lo apago y guardo la tuca

“Ochenta”. Sube un pibe (mas o menos mi edad) en su mundo y con un tubo en la mano. Los pasajeros desde sus asientos lo juzgan con semblante severo, pero nadie acota nada.
Desde la máquina y con un gesto que le desfigura el rostro, se pone a buscar un lugar para sentarse.
Un tipo de unos 45 años y cara gorda se anima y le dice si no le daba vergüenza subir en ese estado, con una cerveza, ¡y a su edad! Si estaba así a esta hora, ¿qué le quedaba para cuando sea grande más que ser un borracho desastroso?

- Es probable que pase esto que decís, pero si estoy como estoy es porque en este tiempo que me tocó me decidí a abrir los ojos, y a vos ya se te pasó la hora y no los abriste…

El pibe siguió hablando dándome la sensación de estar atrapado por el discurso. En un momento dijo algo como que “el espíritu es un bloque virgen que se talla desde 2 lados…”
Yo lo veía agitarse desde mi asiento y el pibe seguía exagerando, aunque en realidad…

miércoles, diciembre 28, 2005

Improvisado

tengo un amigo al que le gustan las tetas más que a Girondo
me dice:
"por ahí voy en el bondi
y sentada delante mío hay una vieja
y si tiene tetas grandes
me tengo que frenar para no agarrárselas
me gustaría amasárselas
seguramente me la cojería por las tetas"


... yo también creo que las tetas son algo bárbaro

martes, diciembre 06, 2005

Robando el fuego

me faltaba algo para verme y
yo mismo estaba ahí nomás
un espejo de agua un ojo natural
y ver la epifanía

me visita como una música una brisa o
la helada flor del jacarandá


ir y volver de esa región
mas atrás del ojo donde la imagen se invierte
donde el taita palidece en donde es

mano a mano con esa presencia
que aunque te muevas como la luz
se halla siempre imperturbable
en la antípoda de tu mirada

ir y volver de esa región
donde si atrapás el trompo de violencia exacta
pagás el precio del poema

Reminiscencia de "Los cirios de la muerte" y de un poema de Alejandra

- Lanzás tu querella lírica desde tu pecho hacia la noche. Mirala como estalla; ¿en qué se diferencia de un fuego artificial?
- En que su raíz ha quedado para siempre en mi. - Afirmas alimentándola un poquito más...
- No hay forma en que tus placeres te llenen la olla
- Voy a buscar una libertad más profunda
- No tenés lo que hace falta!
- Voy a tomar las palabras, que son tu único capital, y voy a hablarte desde el lugar donde no existen

miércoles, noviembre 09, 2005

Los cirios de la muerte o la enseñanza de Heliogábalo

“Las almas obnubiladas concretan sus reivindicaciones en circuitos sensibles paralelos”
Antonin Artaud

---------------------------------
“Se producían fluctuaciones de mi personalidad con pérdidas del yo, sentía un temblor como una descarga que me asustó: ideas rebelándose en forma aterradora. No las nombré, por miedo de que existan. Pero sé bien que me acechan en el limbo ruinoso, con ansias de retorno desde las fragancias de un espeso aliento animal, para volver a alzar la voz.”
(Anónimo; testimonio de esquizofrenia inicial)






Hay veces que entiendo, espiritualmente, como ver mis movimientos, vacilaciones, desde que responden a argumentos tan extraños desde el único sentir.
Hay veces que entiendo, que hay una parte del espíritu que es ingobernable. Dándose en las identificaciones primeras, a la voz de mi vieja, tratando de moldear a la tormenta de mi existencia desesperadamente alucinada, y animal obedecedora al instintivo natural de renovación y reflorescencia.
El pulso prístino que es alumbrado en movimiento, ahí, bajo la luz filtrada por el ramaje en la vereda, en ese silencio en que me hablaban las partículas flotando montadas a los rayos del sol. Si... ¡es esa la imagen con la que transmite a la sensibilidad!
Ahí entendía en serio, cuando escuchaba esas palabras extranjeras, intenciones construidas a partir de un juego de sensateces (qué cosa fuera?), cuando el fuego diáfano de mi ente negaba decidido.
Esa es mi pradera inconsciente: la mente anonada, con gesto estupor. ¡De boca abierta!
Cuando me voy de mí, y me peleo de miedo, y para volver; hay luces ahí, y veo: la luz sin nombre para el simio aturdido.

el extraño material de toda esta realidad... mi tacto no recibe más que un timorato estímulo. ¿dónde están las superficies agresivas, las experiencias reconciliadoras?
… todas mis antenas están así, absorbiendo gotas en plena agónica sed

Se debilita mi sensibilidad, voy quedando entero capturado en este tubo de carne... y de piel hacia fuera, lo único que manejo de mi ser
energía direccionada de manera completa a las relaciones de exportación
es decir, abocado puertas adentro, mirada dirigida a la oscuridad de la fiesta, dándole el culo a la intemperie infinitamente abierta al sol que ofrece todo un día gris desde su desértica visión abismal, y de caída en lo absoluto del universo de lo vacío

Se consume la vela, y desde la brisa busca el huracán. ¡Da tu salto a la noche! ¡animal cobarde y traidor de tu único latir! Pinocho rebelde deseando la razón, solícito pulmón para la disnea del dolor

La fuerza mas potente del mundo es la que seca tus venas

Las sequías para los afluentes son los dioses Soles de la omnitud universal.
Si, yo voy a construirle altares al sol obsceno. Voy a erigir menhires porque ésa es la aspereza que se me revela.
Voy a ser el alejado que le da mecha a los cirios en la ceremonia de la muerte.
Voy a ungir mi desnudez con el aceite de las semillas más venenosas para danzar de embriaguez envuelto en la espiral del incensario en mi aquelarre solitario.
¡Si! ¡esta es la visión! la ebriedad es urgente: miel de hiel
y bailar en mi locura de frente al mar
o en mi Sahara
y así brillar,
¡negro como la plata!


Monoteísta es el poder portador de toda égida para hacer transcurrir a los parquitos lampiños y al resto de las versiones mas nobles y tanto mas perfeccionadas. Éstas, sumisas y escépticas ponderar la inutilidad del uso diplomático en la negociación con quien nunca muere. Le dan el cuello al collar. Acá se corre engrilletado colina arriba, en escape de la que vuela como el ocaso con su lúgubre poder de epidemia cósmica.

Y nosotros queremos presentarnos cuidando de las formas con delicadeza ante la ferocidad de la lucha descorazonada y sin piedad por tu debilidad. Cuidando la carne del moretón no hemos aprendido nada de la fuerza inclaudicable que puja a degüello ante las coerciones y sometimientos de la fuerza DEVENIR.

Atrapo, sí. Pero en mi libertad enajenada de molécula de sustancia de nube, algodonoza, retumbando en golpe seco contra las paredes del cuarto de ejecución. Donde me darán muerte con tortura china: cortándome la lengua, pinchándome los ojos, matando a algún amigo...
Robándome el fragor del dinamismo me vuelven a encerrar para el atrofio y la putrefacción: la disolución…
Me deshice a causa de mis concesiones, me robaron la cápsula transparente que contuvo al estaño líquido de mi psique. Me soplaron para que me enfríe; yo que nací al rojo vivo, lo permito. De incandescencia cinábrica a cotidiano espíritu lobotomizado...

Cerrazón

Es ya el atardecer, el cielo luce encapotado
y amarillo
Se respira el calor eléctrico:

no llamar a nada por su nombre
si no de otra manera
y con un gemido


Por último y para siempre:
¿Quién adivina el color de las lágrimas?

martes, noviembre 01, 2005

La Vauquita es algo aparte

Vauquita:
Ambrosía!
sos sedimento de mil besos,
la flor de pétalos de fuego
de la soledad
la droga del asceta
y el amor ambivalente del alma acorazada!

Yendo por la vía de tu dulzura
láctea
me reconozco herido de muerte
anestesiado

Libo de tu animal corola ardiente
como un ternero bebiendo el jugo seminal
sos cariño de madre para mi angustia,
Vauquita sos
la cocaína de quien no abandona la niñez!

domingo, octubre 23, 2005

el hueco

y yo qué recogía si no dejaba?
y mis rastros, esbozos para siempre


el tiempo es blando y es ya
el deseo me vive y es

irreductible

no hay nirvana ni paraíso

y no escapás de vos

entendés?
no sos vos el que te vive


ni minimal ni maximal ni síntesis:
animal


bien, me quedo quieto y desespero
todo huye

me congelo

y esto no es

lo que quería decir

sábado, octubre 01, 2005

Decisiones

Si bien no fue lo primero que escribí, este debe ser mi primer "poema". Es de hace un tiempito, asi que lo subo a modo de homenaje. Fue para mi un quiebre, un decir "bueno, esto es de lo que quiero hablar, y mas o menos en estos términos". A partir de ahí lo demás...

Poemas de mierda, si, pero desangrados:

Decisiones

Tengo algo,
acá!
un huevo
lo atizo con una ramita
vuelta y vuelta al tumor
lo acuno con elegías

Por las mañanas tengo un odio incontenible,
una furia que arrasa desde el cansancio
y una tarjeta urgente
Me visto de cartones
y ardo en catacumbas
donde saltan fugaces cucarachas
masturbando rimeles
-por lo menos sentarme y morir
o alargarme la agonía-

¿Quién se entera
cuando una tempestad se precipita
en una hoja?
¿Quien adivina el color
de las lágrimas?
¿Quién no ve como hoy yo miro?

Los harapos me reclaman
las botellas
no llegan a extrañarme.
Y cargo con mi tumor,
como esperanza sinrazón,
que busca zambullirme en las letras
pero me lleva solo a la noche.

De chico lloraba solo,
desconsolado sin juguetes.
Tal vez no crezco
y estoy allá;
cuando era de espuma etérea
y si, manco de cariño
pero retoño de tormenta!

Todavía no me despeño
Si estoy solo en la calle glacial,
húmeda y desfarolada
(solo estoy
y me castigan y aún no hallo
en todos lados)

ni una piedra de un lindo azul.

Sentado, solo y desnudo
en la ciénaga con el barro mío
abrazando cada flor
y cada semilla de toda especie.

sábado, septiembre 24, 2005

Necesito darme una pausa, y cantar mi canto, para mi:

MI CANTO
"... abrazo las sombras, y mi pasión amorosa"
Los Visitantes


era arborescencia arrebolante almibarada
impregnada de una líbido vívida
al punto extendida y explayante
derruida beligrante
demonizada

acaso enfurecida a cada instante
yo diría
de peto a plexo en solo dardo
que busca redundante a medio bebo
fulgurante, mi violencia de amante

fuera en otra escandaloza
presurosa
mas que hiciera si fuese ella mariposa?
en estante en pedestal muy poca cosa

vuelvo al furcio en crisol tan belicoso
y lacerante ante el rocío
de mis ojos


fuelle o fuera su candor tan dadivoso
para mi propia inquietud espiritiva

no trastoco ni prometo
al cristal del celeste sol de invierno
es mi canto -sigue siendo- el del papel
desordenado entrecortado al vuelo al viento

jueves, septiembre 22, 2005

Postus examenus

Bueno, he vuelto de rendir
Me parece que voy a aprovechar que me bajé Amelie y la voy a ver por segunda vez en mi vida mientras como helado
en bolas
y después me voy a tirar a dormir
me lo merezco ante este puto malestar

Es medio extraño, la sociología me había llegado de alguna otra manera, filtrada. Me doy cuenta ahora que la estudié… y me digo, “entonces hay otras maneras”
Una vez me dijeron que lo que yo trataba de hacer con mi conducta era “desnaturalizar el sentido común”, inclusive me recomendaron leer a Gramsci, pensador italiano. Ahora lo entiendo un poco más; aunque nunca pueda hacer demasiado caso a las recomendaciones de lecturas. Es que hay muchas, muchas cosas que quiero leer y que me resulta difícil por disponer de poco tiempo.
Es por esto también que me planteo si verdaderamente quiero ir a la facultad. Sobre que pospongo literaturas que me movilizan en este momento, yendo a la facultad tendría mas para leer, mas cosas que aprender que no se si responden a mi real inquietud.
Por otro lado se que en la actual situación socio-económica en la que nos encontramos, no aprovechar esta “libertad fáctica” a la que tengo acceso es todo una picardía. Yo podría realizar mi trabajo autodidacta porque hay muchas cosas que me seducen al aprendizaje, inclusive se que esto es un árbol que se va abriendo a medida que se avanza (ya sea por citas u otro tipos de menciones, pensamientos opuestos, etc.), y llegar a cierto conocimiento mas a mi medida que el que puedo darme la facultad con su método sistematizado e impersonal.
Entonces ingresar a un sistema de aprendizaje que no va a satisfacer mis necesidades es, visto desde este punto de vista, una pérdida de tiempo.
La tarea del autodidacta también vuelve más compleja la asimilación de los conceptos al tiempo que depende de uno mismo para la intimación al estudio. Esto último de vital importancia tomando en cuenta que las rígidas imposiciones que me planteo suelen ser bastante elásticas. Entonces también redunda en pérdida de tiempo, a la vez que significa una reducción en el cultivo de las relaciones humanas y en la experiencia de asistir a una institución como la universidad (toda una experiencia).
Y vuelvo a lo otro, renunciar a la facultad como están dadas las cosas requiere de unos huevos que no se si tengo.

Igual, en este momento, de leer no quiero ni hablar. Me duelen los ojos, estoy todo contracturado, tengo sueño, estoy fastidioso…
voy a poner la película y voy a tratar de relajarme
no me decido por otra cosa

jueves, septiembre 15, 2005

Misticismo, desnaturalización y otras angustias

veo veo, donde estás?
en la cima de la naturalidad
tu canción -tormenta- tu ilusión
no te hacen mas bailar bailar

entonces voy... dale!
al despellejo de mi craneo
somnoliento y con los vientos
arrastrando mi triste figura
ahí voy!

el encuentro es escarlata
una hojarasca doradita
se hace juguete emponzoñado
bastón para el desconsuelo

ojo, ahí viene un viento norte!
sublevando ciertas mentes
me alza en si como a un papel
encabritado de colores

violetas de terror!
cielos de Van Gogh!

Y yo allí pego coces,
dentellando, al cristal de las nubes
Soy desorbitado
atronador de mi dolor
Con un pulso ominoso abriendo estos suelos

Otro encuentro! Te quiero ahora!
Ahora! ahora!
... ahora no / es que tengo
a la hechicera
viviendo al vórtice de la calma

alfilereada a mis desvelos

mientras pedaleo
razones desenclavantes, me anego
de esa pleamar sanguínea
Ay Tan! Tan blanda a la palabra!

Dale, dale necio, provocame!
en la gramilla que fosforece
a toda luz del cielo gris

y no
vos insistís con tu palomita...

Caminando mi existencia
me arrodillo
a leer en mis manos
a llorar la lejanía del sol


arriba! que tengo mi conciencia hurgante!

Ahora!

"... es oráculo esto que digo"
Rimbaud



Este es el tiempo
de mi palabra precisa
Esta es mi hora
de deshacerme en oráculos

si los pasos de la Vieja
Cosechera son el eco
de los mios

Voy a arremeter / ahora!
con mi voz eternizante